LA TAPIA ANTIRRUIDO

 

Basado en la construcción de un muro en Ustí nad Labem ciudad en el norte de Bohemia república Checa en octubre del 99 con el propósito de separar a los gitanos del resto de la población, y cuyo destino aún es incierto al momento de escribir estas imaginarias palabras.

--"Llegaron en la madrugada acompañados por la policía mientras nosotros dormíamos cuando vi el muro por la mañana sentí como si una daga atravesara mi corazón"- dijo Rahab, una gitana de cuarenta años a Federico, corresponsal colombiano del diario el Tiempo.

-- "El muro lo derribaremos aunque para ello tengamos que llamar refuerzos de todo el país"—le increpo el líder gitano Ompreff, quien dirige los esfuerzos contra la discriminación, la persecución y ahora la segregación de los gitanos del resto de la población, población que en un cuarenta y cinco por ciento apoya la construcción del muro para protegerse de los gitanos, el cual en la terminología oficial es conocido como la tapia antirruido.

--¿Que nos hace peligrosos como pueblo para querer protegerse en masa de nosotros , y alejar nuestra presencia ?.- Intervino Josué, el patriarca de los gitanos.

-- Yo solo soy un reportero, como tal no puedo, no debo inmiscuirme en la noticia, mi deber es solo hacer en palabras un retrato de la situación, un retrato no distorsionado de la realidad para presentárselo al lector. – Le respondió Federico – quien dando por terminado su trabajo salió a la calle. El muro, la tapia antirruido, se extendía a lo largo de sesenta y dos metros, y ya contaba con dos metros de altura sobre los cuatro originalmente previstos, a Federico, no obstante, su calidad de observador imparcial se le desmoronaba por dentro y pensaba.

¿Acaso ocurre aquí algo diferente a lo que ocurre en todo el mundo?, los gitanos son una cultura, son un pueblo que aquí en la república Checa suman trescientas mil personas, aquí en la república Checa los demás ciudadanos se dividen casi a partes iguales entre los que quieren protegerse y aquellos otros quienes hablan de respetar para el pueblo gitano los derechos humanos. Quienes quieren el muro desean mantener la prepotencia de su propia cultura, conjugada en factores tales como la religión, los ideales, el sentirse dueños del hacer y dueños de la tierra, todo al final se conjuga en una palabra, miedo. Sobre el mundo no flota el demonio; sobre el mundo solo flota llevando en sus alas ese monstruo de mil cabezas del miedo. Por miedo se construyen repúblicas, por miedo se fundan iglesias, por miedo se agrede al otro, y por miedo se ha construido este muro que en su oprobio solo tiene la dignidad de encararse a si mismo y decirle al mundo, nosotros el pueblo checheno de Ustí nad Labem tenemos miedo, en Ustí nad Labem estamos muertos de miedo y queremos resolver nuestro miedo, queremos alejar su fantasma con nuestra tapia antirruido, la cual, solo es diferente en su materialidad a un incontable número de tapias escritas en leyes o en el silente o manifiesto desprecio del otro; y es igual en su realidad a los muros trazados en cada frontera, en cada color de piel, en cada profeta, en cada posibilidad negada a la capacidad del otro para favorecer la propia tenencia.

Dentro del recinto abandonado por Federico, Josué decía – Un dios estúpido y colérico se ha venido a apoderar del corazón de nuestros vecinos, un dios que a si mismo se dicta obediencia, un dios que a cualquiera dice: nadie puede ser rebelde a mi mandato en todas las cosas yo mando y a quien no me cumple merece que muera.-

Oyendo esto, dijo Rahab --- Ha desmayado nuestro corazón, hemos oído como en Serbia la furia de este dios llamado miedo, destruyo Kosovo y en él sigue reinando, antes libres de temor ahora en nuestros corazones ha empezado a nacer de sus entrañas del miedo de nuestros conciudadanos, esta naciendo nuestro propio miedo. Todos los ciudadanos de la república Checa ya estamos desmayando por causa del mismo; mas nosotros los gitanos, no debemos dejar vencer nuestro corazón ante este dios estúpido y colérico; debemos hacer un juramento de misericordia para con nosotros mismos, un juramento de misericordia que también integre a todos los checos. Aquí en la casa de mi padre Josué, daremos la señal segura de nuestra querencia; aquí y ahora juramos sobreponer nuestra dignidad por encima de la vida o de la muerte.

—Todos nos echaremos afuera a la calle, vestidos de nuestros mas típicos atuendos, -- Dijo Ompreff -- vestiremos nuestros corazones con cordones de grana para mostrar nuestro valer, no someteremos nuestras manos a juramentos dados al temor, probaremos como el temor aún no puede repartir todo en la tierra, no desmayaran nuestros corazones delante del mismo, por que el temor como un demonio con su espada desenvainada quiere terminar encerrarnos en nuestros hogares con su tapia antirruido, como diciendo al mundo, la parte de la tierra pisada por los gitanos esta maldita y fuera de su tierra es tierra santa para el miedo..

—Ompreff, Rahab, salid afuera y pregonad a todo nuestro pueblo nuestra batalla, -- Dijo Josué-- invitad a todo el que quiera escucharos, como esta tapia antirruido ha de ser vencida por el ruido, cada uno de nosotros los gitanos, cada uno de los checos que comprenden como el nombre de nuestro dios es libertad, saldrá con trompetas, címbalos, tambores, a dar sin descanso vueltas y vueltas sobre el muro, vueltas y vueltas sobre toda la ciudad, vueltas y vueltas sobre toda la república checa, vueltas y vueltas sobre todo el mundo, proclamando en su sonar a nuestro dios llamado libertad. Todos oirán nuestras voces por que nuestras voces se han de unir a las trompetas, címbalos y tambores hasta derribar en su sonar el muro de la infamia, no ha de ser ninguno de nosotros como la mujer ramera ante los espías del Josué bíblico en su hacer presa del temor entregada a la traición, que ninguno de nosotros llegue a negarse a si mismo, no seremos nosotros quienes nos dejaremos consumir por el fuego del dios estúpido y colérico del temor, no seremos nosotros quienes permitiremos que él venga a levantarse y a edificarse entre nosotros, no permitiremos que nuestros hijos sean sus cimientos o el asiento de sus puertas.

-- Se hará como tu dices— respondieron simultáneamente Ompreff y Rahab quienes salieron prestos a difundir la idea pregonada por su patriarca Josué a todo gitano o checo que quisiera escucharlos.

Cada gitano herido como estaba en su corazón ante este muro de la ignominia, se visito de relucientes colores para mostrar con orgullo su sangre, cada checo que en su corazón igualmente se sentía herido por la traición a cualquier humano al construir el muro hecha, igualmente empuño la bandera de sus colores nacionales para unirse a la protesta. Del corazón de nacionales de todas las naciones salían clamores que hacían vibrar la tapia antirruido presagiando su derrumbe.. De Colombia país en sus treinta y mas años de violencia, el 24 de octubre día convocado para la gran marcha nacional por la paz en cada uno de los pueblos y ciudades de esta nación, millones de hombres unieron su protesta por buscar la paz de su patria, a la protesta ante la infamia por el muro antirruido de la república Checa.

De su tumba renació Cesar Vallejo para declamar a viva voz nuevamente una versión resumida de su poema a Pedro Rojas, su poema a aquel que comprendía y vivía la fraternidad y solía escribir con su dedo grande en papel de aire, con pluma de carne y con b de buitre:

¡Viban los compañeros!.

Pedro Rojas
aquel que solía comer
y vivir dulcemente
con esa cuchara que anduvo en su chaqueta
entre las criaturas de su carne.

A aquel que habían matado obligándolo a morir
cuando andaba cerca ya de todo
y que así muerto se levanto,
besó su catafalco ensangrentado
lloro por España y por el mundo
y volvió a escribir con el dedo al aire:
¡Viban los compañeros!
por que su cadáver estaba lleno de mundo.

Todas estas cosas ocurrieron en octubre del 99, cuando ya el mundo esperaba un año adelantado el fin del milenio, fue en el 99, el año donde recién empezaba según los astrólogos la era de acuario, una era para la paz del espíritu, para el advenimiento de la concordia, del perdón, de la misericordia, una nueva era que según ellos habría de durar al menos mil años.

Hoy, cincuenta años después, en las empalagosas celebraciones iniciadas en octubre del dos mil cuarenta y nueve para celebrar la proximidad a la mitad del siglo XXI, ya nadie se acuerda del muro de la infamia.

La tapia antirruido, la tapia del ultraje, después de tres meses de protestas inútiles venidas desde todos los confines del mundo, fue derribado por los gitanos a punta de bazucasos. Ompreff y sus hombres no aceptaron jamas su existencia y ante la negativa de derrumbarlo de las autoridades Checas, se armaron para derribarlo, Ellos a su vez fueron eliminados, el dios exterminador y colérico del Josué testamentario logro nuevamente imponer el temor y requirió sangre para calmar su sed.

De seis mil millones de personas que en aquel octubre del 99 conformaron la humanidad, hecho celebrado con bombos y platillos en Kosovo por el presidente de las naciones unidas, quedaron reducidos en el año del señor del 2.049 a solo a mil millones; las querrás, las hambrunas, los resultados de utilizar masivamente productos transgenicos, la destrucción sistemática del planeta, el aislarse de las personas en guetos, llamados, naciones, pueblos, religiones, razas con sus gestos para consentir la propia prepotencia, habían logrado el milagro de reducir la humanidad a su sexta parte en cincuenta años.

Mas ahora si. En este ansiado año del dos mil cincuenta se espera el advenimiento del dios llamado libertad, y que este se imponga sobre el dios del temor, se espera a partir de esta fecha una nueva era, se espera nuevamente ver venir a Cesar Vallejo renaciendo por segunda ocasión para decir una versión ajustada de su poema "masa" que diga:

El fin de la batalla a llegado.

A los combatientes muertos llegaran los hombres
para decirles "no mueran, los amamos tanto"
a todos los muertos llegaran todos los hombres
les rodearan en un ruego común
les dirán "vuelvan hermanos".

A los cadáveres les rodearan todos los hombres de la tierra
diciéndoles "quédense hermanos".

Entonces los cadáveres soltaran sus tristezas
para incorporarse lentamente
cada uno abrasara al primer hombre a su lado
y se echara a andar.

Todo esto se espera en tres meses. Todo sucederá a partir del 1 de enero del año 2.050

Entre tanto el dios sanguinario y colérico del temor no quiere renunciar a su reino y se apronta para una nueva batalla recordando como nunca a sido vencido en la tierra.

 

Ricardo Muñoz


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