Gira:
Red Hot Chili Peppers tuvo un discreto paso por Chile
En sus casi tres días de visita, el grupo se mantuvo lejos del ámbito público.
A Río de Janeiro partió Red Hot Chili Peppers poco después de las 14:00 horas de ayer. En esa ciudad brasileña seguirá el tramo sudamericano de la gira de su disco "By the way", que pasó por la Pista Atlética del Estadio Nacional el miércoles.
Acaso por la intensidad del tour, el paso de los rockeros californianos por Chile fue más bien discreto. El grupo tuvo escasas apariciones públicas, e incluso a la fiesta que se hizo en su honor, después del concierto en la discoteca Laberinto, sólo llegó el baterista Chad Smith.
Animada por los grupos Cumpleaño emono, EM3.14 y Sinergia, la fiesta copó el local. Por eso , Chad Smith estuvo apenas 15 minutos.
Tras el complicado arribo el lunes a Pudahuel, en el que el bajista Flea repartió algunas patadas a los fans -según reconoció después a sus cercanos, estaba arrepentido de haberlo hecho-, la banda llegó a su hotel y salió muy poco durante su estada.
Sin ingerir alcohol ni dar ninguna señal de los desenfrenos de antaño, el grupo se hizo acompañar por algo así como una doctora de medicina natural. Bajo su orientación, Flea hizo yoga un día y todos los demás bebieron aguas de hierbas.
Poco se supo de lo que hizo cada uno: Frusciante fue a comprar discos el martes. Flea salió a correr y regresó a los 5 minutos por el acoso de los fanáticos. Kiedis apenas dio señales de vida. Smith salió varias veces con el ejecutivo de Warner.
El show los dejó satisfechos, tal como el público y a la crítica local. Tras su concierto de hora y media, la banda, en su única actividad pública, se reunió con el club de fans atrás del escenario y recibió el disco de oro por 10.000 copias vendidas de "By the way".