(griega, VII a. de J.C.)
Platón, al parecer, llamó a Safo "la décima musa". El apodo alude, de alguna manera, al renombre de que gozó esta poetiza dentro del mundo griego. Nació y vivió en la isla de Lesbos; su pretendida homosexualidad, puesta en duda por la crítica moderna, determinó el sentido semántico del calificativo de "lesbiana". Su poesía, erótica y delicadamente carnal, es una de las expresiones más sorprendentes de la Grecia preclásica.
A Una Amada
Paréceme a mí que es igual a los dioses el mortal que se sienta frente a tí, y desde tan cerca te oye hablar dulcemente y sonreír de esa manera tan encantadora.
El espectáculo derrite mi corazón dentro del pecho. Apenas te veo así un instante, me quedo sin voz. Se me traba la lengua. Un fuego penetrtante fluye en seguida por debajo de mi piel. No ven nada mis ojos y empiezan a zumbarme los oídos. Me cae a raudales el sudor. Tiembla mi cuerpo entero. Me vuelvo más verde que la hierba. Quedo desfallecida y es todo mi aspecto el de una muerta...
Una Amada Ausente
Te igualaba a una diosa insigne, y tú te embelesabas con su canto como con otro ninguno. Pero se fue, y ahora sobresale entre las damas lidias lo mismo que la luna de rosados dedos eclipsa todas las estrellas una vez puesto el sol. Y su brillo baña de plata el mar salobre, e ilumina las campiñas floridas, donde ha caído el rocío y han brotado las rosas, el tierno perifollo, las dulces flores del trébol.
Mas en el ajetreo de su nueva vida no deja de añorar el cariño de su amada Atis, y en el pecho le duele de nostalgia el corazón.
En la Distancia
De veras, quisiera morirme. Al despedirse de mí llorando, me musitó las siguientes palabras: "Amada Safo, negra suerte la mía. De verdad que me da mucha pena tener que dejarte." Y yo le respondí: "Vete tranquila. Procura no olvidarte de mí, porque bien sabes que yo siempre estaré a tu lado. Y si no, quiero recordarte lo que tu olvidas: cuantas horas felices hemos pasado juntas. Han sido muchas las coronas de violetas, de rosas, de flor de azafrán y de ramos de aneldo, que junto a mí te ceñiste. Han sido muchos los collares que colgaste de tu delicado cuello, tejidos de flores fragantes por nuestras manos. Han sido muchas las veces que derramaste bálsamo de mirra y un ungüento regio sobre mi cabeza."
Soledad a Media Noche
Se han puesto ya la luna y las pléyades. Es media noche. Pasa el tiempo. Y yo sigo durmiendo sola.
Cuasi Ventus
Amor ha agitado mis entrañas como el huracán que sacude monte abajo las encinas. Viniste. Hiciste bien. Yo te estaba aguardando. Has prendido fuego a mi corazón, que se abrasa de deseo.
Un Epigrama
Estas son las cenisas de Timade. Muertas antes de la boda, fue a parar al oscuro tálamo de Perséfone. Y una vez que ella pereció, con un acero recién afilado, todas sus compañeras colocaron aquí como ofrenda la graciosa cabellera de sus cabezas.
From [email protected] Tue May 20 12:33:51 1997
Date: Tue, 1 Apr 1997 15:49:28 -0500
From: =?iso-8859-1?Q?Mar=EDa_Cecilia_Velez?=
To: "'[email protected]'"
Para Rudyard
Me encontre esta traduccion del poema a una amada que aparece en su pagina de internet
sobre Safo. Me parecio bastante buena y podria ser interesante que la colocara en su bella
pagina para que las personas que la visiten tengan la posibilidad de ver las dos
traducciones
Mil gracias por hacer vivir la poesia en el cyber espacio
Hasta pronto
Traduccion De Marcelino Menendez Pelayo
Igual parece a los eternos dioses
quien logra verse frente a ti sentado:
Feliz si goza tu palabra suave,
suave tu risa
A mi en el pecho el corazon se oprime
solo en mirarte:ni la voz acierta
De mi garganta a prorumpir; y rota
calla la lengua
Fuego sutil dentro mi cuerpo todo
presto discurre:los inciertos ojos
vagan sin rumbo, los oidos hacen
Ronco zumbido
Cubrome toda de sudor helado:
palida quedo cual marchita hierba
y ya sin fuerzas, sin aliento, inerte
Paresco muerta.