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"La única batalla que se pierde, es la que se olvida"
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Un Poco de Historia y Algunas Reflexiones: En el año 1989, la Municipalidad
de Río Gallegos concursó el ante Proyecto para el Monumento de los Caídos
en Malvinas. El jurado seleccionó para 1° Premio el diseño realizado por el
Arquitecto PEDRAZA. El trabajo elegido abarcaba el
tratamiento de la manzana comprendida por la Avda. San Martín y las calles Beccar, Río
Negro y Los Inmigrantes, como una plaza seca caracterizada por dos elementos protagónicos:
El Monumento propiamente dicho.
La Fuente,
conteniendo la figura de las Islas en su interior. * La idea original vs. La forma
construida: El conjunto se organizaba a partir de una simetría muy fuerte a lo largo del
eje longitudinal del terreno, que ordenaba la geometría de terrazas, expositores, bancos,
y demás elementos. El Monumento emergía en el centro de la Plaza, con gran fuerza, generando en
este movimiento, desniveles y roturas. Los desniveles se resolvían como terrazas que
enmarcaban la escultura. Próxima a la propia estructura de hormigón del monumento,
PEDRAZA imaginó el agrupamiento de piedras de origen volcánico, naturales de la zona,
sueltas sin ligaduras aparentes, representando lo que de las profundidades queda expuesto
hacia fuera. Respecto a la forma del Monumento, los tres planos de su cuerpo principal (
en representación de la tres Fuerzas Armadas) eran atravesados por otro en sentido
inverso, constituyendo una masa escultórica de gran plasticidad. En la zona media había una perforación y de allí estaba previsto que
derramara el agua por el canal de la espalda hacia la fuente donde se encontraba las
Islas. La contundencia de la forma propuesta por
PEDRAZA manifestaba con bastante claridad las ideas que las sustentaban. Respecto implantación, si miramos desde la Avda. interpretamos que la masa
escultórica representaba la fuerza y el estar erguido, de pie, a pesar de la derrota.
Pero la espalda del mismo, cóncava y perforada, con el canal que se conectaba con la
fuente, parecía representar la herida y el dolor, el otro lado de la Guerra. En 1990, mediante llamado a licitación
pública Nro. 30 / 90, se construyó únicamente el Monumento propiamente dicho, de
acuerdo a planos originales del proyecto. El basamento original de piedras volcánicas y
los aterrazamientos de la propuesta se sustituyeron por una base de piedra bola y veredas
alisadas sin una geometría comprensible. El Desafío: En 1992, ya trabajando el Municipio, en la Dirección de Obras Públicas y
ante la necesidad de colocar placas recordatorias y cerámicas alusivas, diseñamos los
elementos portaplacas a ambos lado del monumento basándonos en lo que proponía la
perspectiva realizada por PEDRAZA. Cuando en 1994 se nos encomendó completar el proyecto con la fuente,
asumimos el compromiso y fuimos consciente del desafío personal y profesional que
implicaba intervenir en el proyecto de otro
colega, sumado a esto abordar un sitio de importancia urbana, y sobre todo enfrentarnos
con una de las heridas más profundas de la sociedad argentina, como es la guerra de
Malvinas. Lo primero que consideramos es que al construirse sólo una parte de una
obra, necesariamente hubo que omitir otra. La elección de cuál parte del proyecto quedó
oculta es
un signo indicativo de la conducta de nuestra sociedad inmadura, negadora del dolor, ¿
Dónde estaban los caídos, las islas perdidas? Las formas de PEDRAZA, habían sido recortadas, por lo tanto también sus
ideas. "Nunca la forma es independiente de su esencia o contenido. La forma
(apariencia) existe, en cuanto es contenido (esencia) y el contenido, en cuanto es
forma" Marta Zántonyi. Mostrando lo oculto: Nuestra intención y objetivo de proyecto fue potenciar el concepto cual de la guerra perdida,
implícito en el proyecto original, y trabajar con los significados contrapuestos: Triunfo - Derrota, Fuerza - Debilidad, Voluntad - Dolor, Lleno - Vacío, Inorgánico - Orgánico, Exterior - Interior, Vertical - Horizontal, Lo mostrado - Lo negado. Hacia delante decidimos confirmar el orden y la solemnidad propuesta por la
escultura, para lo cual jerarquizamos el ingreso. Hacia atrás concebimos la fuente como un monumento horizontal que se
contrapone y a la vez se jerarquiza la verticalidad de la escultura, representando lo
perdido: las islas y la sangre derramada. Las Islas Malvinas se han convertido en un símbolo,
dado que su significado y valor son diferentes después de 1982. Es por eso que se
levantan y emergen del agua, como el monumento de la roca. En el medio potenciamos la idea de la herida abierta, de las pérdidas
concretas, del dolor individual, de los seres humanos alineados, marginados, sin futuro,
que le da magnitud a la tragedia de una guerra sin sentido. El conjunto es una sucesión de elementos de gran fuerza expresiva que se
ordenan por el eje compositivo y la superficie virtual delimitada por las veredas de
veredas de borde senderos transversales que le dan unidad al proyecto. Nuestra intención es que
retomando la idea de PEDRAZA, la plaza toda sea el Monumento a los Caídos en Malvinas. Hoy se construyó este proyecto y nos pareció importante dar a conocer a la
comunidad la historia del mismo y las ideas que lo sustentaron. El Debate: Como sociedad nos debemos un debate profundo acerca de los temas de la ciudad y de los monumentos
en particular, si los dos se van enhebrando dialécticamente con nuestra memoria colectiva
y los monumentos nos traen al presente los momentos más importantes de nuestra historia,
¿ Cuántos interrogantes se abren en relación a la responsabilidad del Estado y la
nuestra como artistas ó ciudadanos? "Definimos a los monumentos como elementos de la ciudad que constituyen
un valor de referencia, cuya cualidad es más fuerte que su dimensión, que presentan
cualidades específicas que lo hacen individuales, que representan unidad y
permanencia". Aldo ROSSI. Ariadna GIMENEZ Claudia FERRETO Arquitectas
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