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MARIO ANTONIO CISNERO

 

Si no vuelvo, no me lloren !!!

 

Nació en la dudad de San Fernando del Valle de Catamarca. 

Fue un chico como cualquier otro; jugaba al fútbol en los baldíos. Terminada la primaria, quiso ser Suboficial del Ejército Argentino y, cuando cumplía los l8 años, se consagró como el paracaidista más joven del país. Abrazó su vocación militar con todas sus fuerzas, con verdadera pasión, como lo hacía con todo lo que emprendía. Ingresó en calidad de voluntario; luego de un severo período de selección y capacitación, lo concretó en la unidad denominada EQUIPO ESPECIAL HALCON 8 y caracterizada por la más acabada preparación y espíritu de entrega absoluta en el cumplimiento del deber. Se entrenó en las más duras condiciones y en todo tipo de terreno; adquirió aptitud para todo tipo de lucha: paracaidista, buzo, experto en explosivos y en toda clase de armas blancas y de fuego. Para entonces ya se lo conocía popularmente como “El Perro”. En 1978, recibió un Diploma de Honor en  reconocimiento por su  significativa participación en la misión de seguridad en el Campeonato Mundial de Fútbol, realizado en la Argentina. La guerra con el imperio británico lo sorprendió en La Pampa, donde cumplía tareas de instructor, ya era Sargento. Con profunda emoción escuchamos una grabación-cassette con su voz, diciéndonos: 

 

“ESTOY DESESPERADO, ME SIENTO INÚTIL, MIS CAMARADAS ESTAN LUCHANDO ALLÁ Y YO COMO RATA DE ESCRITORIO...”. 

 

Al estallar el conflicto, donó el 50% de su sueldo para el Fondo Patriótico y solicitó en reiteradas oportunidades ser trasladado al frente de lucha hasta que en el mes de mayo, logró su propósito. El conflicto bélico estaba a punto de estallar; la flota británica a punto de llegar, el crucero ARA Gral. Belgrano, ya descansaba en el fondo del Océano. 
Alguien que lo acompañaba a tomar el avión con destino al sur argentino pensó en impedir el viaie que, a su juicio, era innecesario. Sin embargo, “demostraba tanta alegría al tener que defender la Patria, que me faltó coraje para detenerlo”. Cuando salió de La Pampa les dijo a sus camaradas: 

 

“NO ME ENTREGO PRISIONERO; GANAMOS O NO VUELVO”. 

 

Cuando partía de Buenos Aires hacia el sur, le dijo a un hermano que lo acompañaba: 

 

"SI NO VUELVO, NO ME LLOREN”. 

 

Intuía que la Gloria lo esperaba. El 11  de junio, recibimos una carta fechada en Puerto Argentino el día 6 del mismo mes. Contenía esta reflexión cristiana y patriótica: 

 

“QUEDANDO YO BIEN, GRACIAS A DIOS Y A LA VIRGEN, MUY CONTENTO DE ESTAR ACA EN ESTAS HORAS DECISIVAS DE NUESTRA PATRIA, YA QUE ME SENTIA MUY MAL EN LA PAMPA... A ESTOS SINVERGUENZAS LOS ESTAMOS ESPERANDO Y LES VAMOS A DAR CON TODO, NOS CUESTE LO QUE NOS CUESTE... VIVA LA PATRIA...!”.

 

Ya había caído y su sangre regaba la tierra irredenta. En la madrugada del 1O de junio, 

Día de la Reafirmación de Nuestros Derechos Soberanos en Malvinas, Ceorgias y Sandwichs del Sur extraña coincidencia: un proyectil enemigo dirigido al calor, le impactó en el pecho, luego de que abriera fuego, descubriendo a propósito su posición para evitar que su Compañía fuera sorprendida por los invasores.

Entre sus pertenencias, encontraron esta Oración: 

 

"!Oh, Dios, Señor de los que dominan, Guía Supremo que tienes en tus manos las riendas de la vida y de la muerte. Escúchame: haz, Señor, que mi alma no vacile en el combate y mi cuerpo no sienta el temblor del miedo. Haz que te sea fiel en la guerra como lo fui en la Paz. Haz que, el silbido agudo de los proyectiles alegren mi corazón. Haz que mi espíritu no sienta la sed, el hambre, el cansancio y la fatiga aunque lo sientan mis carnes y mis huesos. Haz que mi alma, Señor, esté siempre dispuesta al sacrificio y al dolor, que no rehuya,  ni con la imaginación siquiera, el primer puesto de combate. La guardia más dura en la trinchera, la misión más difícil en el ataque. Pon destreza en mi mano para que el tiro sea certero y caridad en mi corazón... Haz por favor, que sea capaz de cumplir lo imposible, que desee vivir y morir al mismo tiempo. Morir como sus Santos Apóstoles, como tus viejos Profetas, para llegar a Ti. En fin, Señor, te pido que mi cuerpo sepa morir con la sonrisa en las labios, come murieron tus mártires, Señor...! 

Te ruego que mantengas mi arma en vela y mi oído atento a los ruidos de la noche. 

Te lo pido por mi guardia constante en el amanecer de cada día y por mis jornadas de sed, hambre, fatiga y dolor. Si llegara a cumplir estos anhelos podra, entonces, mi sangre correr con júbilo por los campos de mi Patria y mi alma subir tranquila a gozarte en el tiempo sin tiempo de la Eternidad. Señor, ayúdame a vivir y de ser necesario, a morir como un soldado. Concédeme, además Oh, Rey de las Victorias, el perdón de mi soberbia. He querido ser el soldado más  valiente de mi Ejército; el argentino más amante de mi Patria. Perdóname este orgullo, Señor...!

 

El entonces Capitán Gutiérrez le escribe: "Esperamos ser fiel a tu consigna y pronto prepararnos para ir a buscarte, seguir el paso de tu bota y conquistar la Gloria...”

El poeta santamariano, Napoleón Colque, expresa en su poema “DADME VALOR”: 

 

Dadme valor para mitigar el llanto

con el laurel que cubre a MARIO ANTONIO

que desde el cielo me ilumina con su ejemplo

de patriota sin igual, libre de odio...

 

Su nombre y sus hazañas recorrieron toda la admiración de la Patria Sudamericana.  En su honor llevan el nombre de MARIO ANTONIO CISNERO la 1ra Sección de la Compañía de Tropas Especiales de la República de Panamá, la Compañía Comandos de la Escuela de Comandos “Chorrillos” en la República del Perú, el Hall Histórico de la Compañía Comando 601 en Campo de Mayo, eI AuIa de Instrucción de Cuadros de La Escuela de Infantería en Campo de Mayo, el Aula de Instrucción en el Destacamento de Inteligencia 143 en Neuquén, el Aula de Instrucción de Cuadros en el Destacamento de Inteligencia l62 de La Pampa, la Sala de Estar del Casino de Suboficiales del Comando del V Cuerpo de Ejército en La Pampa, la Compañía de Asalto del Regimiento Aerotransportado 14 de Córdoba. También recuerdan con su nombre "MARiO ANTONIO CISNERO", el Gimnasio del Regimiento de Infantería Aerotransportado 2 de Córdoba, el Pasaje del Barrio El Mástil de esta ciudad, la Escuela de El Bañado, Dpto. Capayán, el Pasaje Peatonal en el Barrio 88 Viviendas, Recreo, La Paz; un Aula de la Escuela 161 del Barrio Libertador II; un Aula de la Academia Claret. En la Compañía Comando 601 Campo de Mayo, se ha descubierto un busto de bronce en su homenaje, al igual que en el Casino de Suboficiales del Comando V Cuerpo de Ejército en La Pampa. Se implantaron placas de bronce en la Escuela de Inteligencia y en el Patio de Honor de La Escuela de Infantería, además de haberse erigido monolitos en la Plaza de Armas del Regimiento de Infantería Aerotransportada 2 de Córdoba, en la Plaza 25 de Mayo de nuestra Ciudad Capital y en el Barrio El Mástil, monolito construído por los vecinos. Ciertamente, era un chico de barrio, como cualquier otro: nació en Barrio El Mástil. 

 

Amó a su Dios y a su Patria, vivió por ella y murió en Malvinas.

 

La Isla Soledad ya no está sola, hay mil patriotas vigilando, aunque yankees e ingleses confabulen, aunque cipayos y traidores digan que la “turba no sirve para nada”... serán soberanamente nuestras Las Malvinas.

 

CATAMARCA, 10 DE JUNIO DE 1983

        Comisión de Famiiares de Caídos en Malvinas

 

 

 


TELEGRAMA ENVIADO DESDE LAS ISLAS MALVINAS POR EL SGTO. ACEVEDO, JULIO R. 

 

 

 


Sarmiento, 27 de marzo de 1982

Querido Papá,

Cuando recibas esta carta yo ya estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios, Nuestro Señor.

Él sabe lo que hace, así lo ha dispuesto, que muera en cumplimiento de la misión. Pero fijate vos ¡Que misión! ¿No es cierto? ¿Te acordás cuando era chico y hacia planes, diseñaba vehículos y armas, todos destinados a recuperar las ISLAS MALVINAS y restaurar en ellas nuestra soberanía?.

Dios que es un PAdre generoso, ha querido que este hijo carente totalmente de méritos. viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a nuestra Patria.

Lo único que a todos quiero pedirles es;

1- Que restauren una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo,

2- Que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza, y muy importante,

3- Recen por mí.

Papá, hay cosas que en un día cualquiera no se dicen entre hombres, pero hoy debo decirtelas; Gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por tener tu apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy, que es fruto de ese hogar donde sos el pilar.

Hasta el reencuentro, si Dios lo permite.

Un fuerte abrazo.

Dios y Patria ¡o muerte!

Roberto


 

Julio Rubén Cao

 

La carta es para "Mis queridos alumnos de 3° D" y dice:

"No hemos tenido tiempo para despedirnos y eso me ha tenido preocupado muchas noches aquí en Malvinas, donde me encuentro cumpliendo mi labor de soldado: Defender la Bandera. Espero que ustedes no se preocupen por mí, porque pronto vamos a estar juntos nuevamente y vamos a cerrar los ojos y nos vamos a subir a nuestro inmenso cóndor y le vamos a decir que nos lleve a todo el país de los cuentos que como ustedes saben queda muy cerca de las Malvinas. Y ahora como el maestro conoce muy bien las islas no nos vamos a perder. Chicos, quiero que sepan que a las noches cuando me acuesto cierro los ojos y veo cada una de sus caritas riendo y jugando...

Quiero que se pongan muy contentos porque su maestro es un soldado que los quiere y los extraña. Ahora sólo le pido a Dios volver pronto con ustedes..."

 

El soldado Julio Rubén Cao, maestro en la Escuela N° 32. de Laferrere, murió en combate en junio de 1982. Había nacido en Ramos Mejía y tenía 22 años.

 


 

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