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Califato, emirato y reinos en al-Andalus

Califato Omeya de Damasco
Califa anterior
Califa posterior

Marwan II
14º Califa Omeya de Damasco (688<744-750>750)

Genealogía

 

Resumen


Marwan II se proclamó califa en noviembre de 744 después de haber derrocado a Ibrahim. Antes de su proclamación, había sido valí en Azerbaiyán donde, entre otras acciones, venció, en 737, con gran costo y sin provecho alguno a los jázaros del kanato situado en el Cáucaso Norte.

Cuando Marwan II llegó al poder, el califato omeya se encontraba inmerso en graves conflictos internos. El descontento crecía entre los musulmanes árabes y no árabes por el proceder de los califas y por la constatación de que los valores del islam se estaban perdiendo. Chiitas, jariyíes y otros grupos luchaban entre sí para derrocar a Marwan II y conseguir el califato. Por ello, no sintiéndose seguro en Damasco, el califa trasladó su residencia a Harran, al noroeste de Mesopotamia, para protegerse en medio de su clan, los qaysíes. Uno de aquellos grupos en liza, los chiitas, provocó violentas revueltas con el apoyo de muchos árabes descontentos. Revueltas que fueron duramente sofocadas. Pero el golpe mortal que pondrá el definitivo fin a la dinastía omeya será el ejecutado por una familia, los abbasíes, que se benefició de lo realizado por los chiitas y luego los apartó para hacerse con el poder. Descendientes, según ellos, de Abbas, tío de Mahoma, los abbasíes entraron en la contienda política poco antes de su victoria aprovechando la descomposición omeya. Habían puesto en pie una organización secreta para colocar a un miembro de la familia en el califato sin revelar su nombre. Su movimiento comenzó simultáneamente en la ciudad de Kufa (Irak) y en la región de Jurasán (Persia) y estuvo apoyado por numerosos clientes indígenas (mawali) de los jefes árabes y por los chiitas, aunque sin mezclarse con ellos. El máximo organizador del movimiento fue Abu Muslim, liberto iraní criado en Kufa, que consiguió aglutinar a árabes y persas en una coalición antiomeya bajo el lema de un nuevo orden de paz y justicia para los desfavorecidos. Formó un ejército que se enfrentó y derrotó uno por uno a los sorprendidos jefes omeyas de Irán en pocos meses. Y así, en 749, el ejército de las banderas negras de los abbasíes entraba en Kufa y proclamaba califa a Abu-l-Abbas al-Saffah. Las aspiraciones de los chiitas de ver un descendiente de Alí en el califato, se habían frustrado.

Mientras tanto, en al-Andalus gobernaba desde al-Walid II el valí Abu-l-Jattar al-Husam ben Dirar. Perteneciente al clan de los kalbíes, había conseguido con sus iniciativas pacificar las rivalidades entre las diferentes tribus árabes. Pero la concordia duró el tiempo que tardó el valí en comenzar una política descaradamente favorable a los kalbíes. Las hostilidades comenzaron cuando uno de los principales jefes qaysíes, al-Sumayl ben Hatim al- Kilabí, reprochó violentamente la sentencia, manifiestamente parcial, que dictó el valí contra dos miembros del partido contrario y el valí consideró como una ofensa el reproche. Como los qaysíes estaban en inferioridad numérica con respecto a los kalbíes, al-Sumayl buscó el apoyo de dos grandes tribus de origen yemení, los lajm y los chudham, que estaban enfrentadas a Abu-l-Jattar. Aprobada por sus compañeros qaysíes esta alianza contra natura, al-Sumayl recorrió la región de Sevilla para ganar adhesiones a su causa. Fue primero a Écija y después a Morón, donde pactó una alianza con el jefe chudhamí Thuwaba ben Salama al-Chudhamí, al que ofreció, sagazmente, el mando de la coalición. En 745, los insurgentes se reunieron en el distrito de Sidonia y se enfrentaron junto al río Guadalete a Abu-l-Jattar que mandaba sus tropas. El valí fue derrotado y hecho prisionero. Thuwaba ben Salama se dirigió a Córdoba y se proclamó valí.

El nuevo gobierno pro-qaysí duró poco más de un año, pues el valí murió en septiembre de 746. Su muerte fue el inicio de nuevas luchas intestinas. Dos candidatos aspiraban a suceder a Thuwaba: su hijo Amr y otro chudhamí, Yahya ben Hurayth. Pero el que detentaba el poder en la sombra, al-Sumayl ben Hatim al-Kilabí, impuso, en enero de 747, a un hombre de bastante edad, y a quien sabía poder manejar, Yusuf ben Abd al-Rahman al-Fihrí, un qaysí descendiente por línea directa del general Uqba ben Nafi, conquistador del Magreb y fundador de Qayrawan en Ifriqiya.

(Algunas fuentes hablan de la existencia de un valí, Abd al-Rahman ibn Kabir al-Lahmi que sucedió a Thuwaba y gobernó hasta 747.)

Las circunstancias que rodearon el nombramiento del nuevo valí muestran como la gran extensión del Imperio propiciaba la incomunicación y prácticamente la independencia de las provincias más lejanas. Los vínculos con Oriente habían sido siempre muy flojos, pero ahora estaban rotos, y aunque Marwan II hubiera intentado restablecerlos, habría sido inútil.

Influenciado por su mentor al-Sumayl, Yusuf ben Abd al-Rahman desarrolló una política muy favorable a los qaysíes en detrimento de los kalbíes y demás yemeníes. Uno de los aspirantes al cargo de valí, Yahya ben Hurayth, que había obtenido en compensación el mando del distrito de Reyyo, fue destituido sin explicaciones. El despecho hizo que el chudhamí, coaligado con el antiguo valí Abu-l-Jattar, se alzase contra Yusuf ben Abd al-Rahman. El enfrentamiento tuvo lugar en Secunda, junto a Córdoba, y se resolvió con la derrota de los sublevados. Yahya ben Hurayth y Abu-l-Jattar fueron hechos prisioneros y ejecutados. La victoria consolidó la autoridad y el prestigio del valí. Fundado en ello, ofreció el gobierno de Zaragoza a al-Sumayl para poder liberarse de su tutela, sin perder las formas. Sorprendentemente, al-Sumayl aceptó y llegó a Zaragoza en 750, cuando el territorio estaba en medio de una terrible hambruna.

En ese año, el autoproclamado califa Abu-l-Abbas al-Saffah desató una sangrienta campaña contra los omeyas que culminó el 25 de enero en la batalla del río Gran Zab (Irak), cuando consiguió la definitiva victoria sobre las tropas del todavía califa Marwan II. Éste, abandonado por los suyos, huyó con un puñado de hombres leales hacia Egipto, pero fue cogido y asesinado en una pequeña ciudad del delta del Nilo. Su cabeza no tardó en ser enviada a su sucesor, Abú-l-Abbas. La dinastía omeya desapareció del imperio musulmán y surgió una nueva, la abbasí.



Sucesos contemporáneos

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Reyes y gobernantes coetáneos

Hispania:

Rey de Asturias.

Alfonso I (739-757).

Califa de Damasco. (al-Andalus).

Marwan II (744-750).

Europa occidental:

Rey de todos los francos. (Merovingio).

Childerico III (743-751).

Mayordomos de palacio.

------- En Neustria.

Pipino el Breve (741-751).

------- En Austrasia.

Carlomán (741-747).

------ En Austrasia y Neustria.
Pipino "el Breve" (747-751).

Bizancio:

Emperador.

Constantino V Coprónimo (743-775).

Italia:

Exarcado de Rávena. (Provincia exterior de Bizancio regida por exarcas).

Escolástico (712-?).

------- Conquistado por los lombardos, desaparece en 751.

Reyes de los lombardos.

Liutprando (712-744).
Hildebrando (744).
Ratquis de Friul (744-749).
Astolfo (749-756).

Papa. (Roma).

San Zacarías (741-752).

Britania: Escocia:

Rey de los Pictos.

Angus, hijo de Fergus (729-759).

Rey de Dalriada.

Aed Find the White (739-778).

Rey de Strathclyde.

Teudebur (722-752).

Inglaterra:

Rey de Kent.

Aethelbert II (725-762).

Reyes de Sussex.

Athelbert (725-h.750).

------- h.750 – 758. Desconocidos.

Rey de Northumbria.

Eadberht, primo de Ceolwulf (737-758).

Reyes de Essex.

Saelred (738-746).
Swithred (746-758).

Rey de Wessex.

Cuthred, pariente de Aethelheard (740-756).

Reyes de East Anglia.

Aelfwald, hermano de Ealdwulf (713-749).
Hun (<49-?), con Beorna (749-h.758) y con Alberht (749-?).

Rey de Mercia.

Aethelbald, hijo de Alwih (716-757).

Gales:

Rey de Gwynedd.

Rhodri Molwynog the Bald & Grey (712-754).

Reyes de Morgannwg. (Glywysing).

Ithel ap Morgan (710-745).
Rhodri ap Ithel (745-775) junto con Rhys ap Ithel (745-775).

Rey de Powys.

Elisedd ap Gwylog (725-h.755).

 

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