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Califato, emirato y reinos en al-Andalus

Califato Abbasí de Damasco
Califa anterior
Emir posterior
en al-Andalus

Abu Yafar al-Mansur
2º Califa Abbasí de Damasco (712<754-756/775>775)

Genealogía

 

Resumen


Cuando en junio de 754, el califa Abu-l-Abbas y su hermano Abu Yafar regresaban de la peregrinación a La Meca, el califa enfermó, seguramente de viruelas, y murió. Pero antes de morir, Abu-l-Abbas se preocupó de asegurar su sucesión en la persona de su hermano ordenando que se le prestara homenaje inmediatamente. Para evitar la actuación de otros pretendientes, también exigió jurar fidelidad, como segundo sucesor al trono, a su primo Isa ben Muza, a cuyas órdenes estaban las tropas de Irak. Así, Abu Yafar no encontró obstáculos para comenzar a gobernar.

Abd Allah, tío del nuevo califa, que había mandado las tropas en la batalla del Gran Zab, consideraba tener más méritos y derechos que su sobrino y se negó a prestarle homenaje. Esta actitud era una clara declaración de guerra civil. Para ganarla y reafirmar su poder, Abu Yafar tuvo que volver a pedir la ayuda del caudillo Abu Muslim. Éste, consciente del peligro que para su seguridad suponía pactar con cualquiera de ellos, prefirió ponerse de parte del califa por ser el mal menor. Cuando Abd Allah tuvo noticias de la decisión, mandó matar a todos los partidarios de Muslim que estaban en su ejército, por no fiarse de ellos. Pero la masacre fue inútil, ya que el caudillo lo venció en noviembre de 754. El califa esperó diez años para deshacerse de su tío, pero con Abu Muslim no esperó tanto. Después de la batalla, nuevamente lo invitó a reunirse con él en Kufa con la intención de asesinarlo. Advertido de la traición, se dirigió directamente a Damasco proclamando públicamente su arrepentimiento de haber sacrificado a miles de hombres para ayudar a los abbasíes. Con esta estrategia creyó estar a salvo, pero su numerosa guardia personal lo entregó traidoramente al califa que lo asesino en febrero de 755.

Expedito el camino de su califato, Abu Yafar pudo llevar con razón el sobrenombre que adoptó cuando accedió al trono, al-Mansur “el dotado (por Dios) de la victoria”. Uno de los graves problemas que tuvo que afrontar fue el de aunar la convivencia política entre árabes y persas. Lo solucionó gracias a sus dotes de extraordinario gobernante, pero utilizando métodos despóticos.

Cuando Abu Yafar accedió al califato, en al-Andalus, la ciudad de Zaragoza se encontraba asediada por bereberes, kalbíes y algunos qaysíes descontentos. Al-Sumayl ben Hatim al-Kilabí, su gobernador, había pedido ayuda al valí de al-Andalus Yusuf ben Abd al-Rahman al-Fihrí. Pero éste no se la había podido dar por tener pocos partidarios. Por fin, en 755, los qaysíes reclutaron voluntarios por todo el sur de al-Andalus, que unidos con los que se incorporaron en Toledo, marcharon hacia Zaragoza donde levantaron el sitio. A los pocos meses, el valí y el gobernador tuvieron que volver a Zaragoza para sofocar definitivamente la rebelión. En agosto de aquel año, en el camino de vuelta a Córdoba, el valí se enteró de la derrota que los vascones habían infringido a su ejército cerca de Pamplona y del desembarco y posterior acogida, por parte del jefe de los chundis omeyas de Elvira, del príncipe omeya Abd al-Rahman. También tuvo noticias de la facilidad con que los chundis habían rechazado a las tropas que habían intentado apresar al omeya. A pesar del gran número de tropas que desertaron para pasarse a la causa de Abd al-Rahman, Yusuf, por consejo de al-Sumayl, decidió marchar contra él. Pero el mal tiempo y la impopularidad de esta campaña entre los soldados, le obligó a regresar a Córdoba y entablar negociaciones con Abd al-Rahman. Le ofreció un estatus digno de su rango, le invitó a ir a Córdoba y le ofreció la mano de su hija. A cambio debería renunciar a toda actividad política. El intento de conciliación fracasó y a finales del invierno de 756, Abd al-Rahman comenzó a reclutar tropas. Primero entre los yemeníes y los bereberes, y luego entre varios chunds. En marzo de 756, acompañado de sus tropas, entró en Sevilla y recibió el juramento de homenaje de la población. Ante lo complicado de su situación, el valí resolvió enfrentarse de nuevo al omeya. Al frente de sus tropas, salió de Córdoba hacia Sevilla por la margen derecha del río Guadalquivir. Enterado de la maniobra, Abd al-Rahman marchó hacia Córdoba por la margen izquierda del río con la intención de tomar la indefensa capital. Al divisarse ambos ejércitos con el río de por medio, Yusuf retornó hacia Córdoba y Abd al-Rahman continuó su marcha. Los dos ejércitos se encontraron a las puertas de la capital y separados por el río. Mediante una estratagema, las tropas del omeya cruzaron el río por la noche. Al día siguiente, el 15 de mayo de 756, se dio la batalla con el resultado de la victoria del príncipe omeya y la huida de Yusuf y de al-Sumayl. Abd al-Rahman entró en Córdoba y recibió la sumisión de los habitantes de la capital y se hizo proclamar emir de al-Andalus.

Abu Yafar al-Mansur al no poder o no querer hacer frente a esta declaración de independencia, dejó de ser califa de una parte de su imperio, al-Andalus. Por tanto, su figura salió de la Historia de España.

(Aunque los acontecimientos que se desarrollaron posteriormente en el califato de Abu Yafar al-Mansur, ya no pertenezcan a la Historia de España, es interesante comentar el porqué del cambio de capital del califato.)

La familia de los abasíes se había apoyado en árabes y persas para derribar a los omeyas y conseguir el califato. Por ello, Abu Yafar consideró que Damasco era demasiado árabe igual que lo era Kufa, donde los persas sólo estaban representados en las clases medias y sobre todo en las más bajas. Necesitaba un lugar donde sus súbditos de oriente y occidente pudieran considerarse iguales. Lo encontró en el centro del granero del imperio, en las cercanías de la derruida Ctesifonte, antigua capital del imperio sasánida, a orillas del río Tigris. Allí, en 762, fundó su nueva capital, Bagdad.


 

Sucesos contemporáneos

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Reyes y gobernantes coetáneos

Asturias:

Rey de Asturias.

Alfonso I (739-757).
Fruela I (757-768).
Aurelio (768-774).
Silo (774-783).

Europa occidental:

Reyes de todos los francos. (Carolingios).

Pipino "el Breve" (751-768).
Carloman I (768-771) junto con Carlos I (Carlomagno) (768-814).

 Italia:

Reyes de los lombardos.

Astolfo (749-756).
Desiderio (756-774).

Rey de Italia y de los lombardos. (Dinastía carolingia).

Carlomagno (774-814).

Papas. (Roma).

Esteban II (752-756).

Estados Pontifícios. (Papas).

Esteban II (756-757).

Britania: Escocia:

Rey de los Pictos.

Angus, hijo de Fergus (729-759).

Rey de Dalriada.

Aed Find the White (739-778).

Rey de Strathclyde.

Dumnagual (752-760).

Inglaterra:

Rey de Kent.

Aethelbert II (725-762).

Reyes de Sussex.

Athelbert (725-h.750).

------- h.750 – 758. Desconocidos.

Rey de Northumbria.

Eadberht, primo de Ceolwulf (737-758).

Rey de Essex.

Swithred (746-758).

Reyes de Wessex.

Cuthred, pariente de Aethelheard (740-756).
Sigeberht (756-757).

Reyes de East Anglia.

Hun (<49-?), con Beorna (749-h.758) y con Alberht (749-?).

Rey de Mercia.

Aethelbald, hijo de Alwih (716-757).

Gales:

Reyes de Gwynedd.

Rhodri Molwynog the Bald & Grey (712-754).
Cynan Tindaethwy (754-h.795) junto con Hywel ap Rhodri (754-h.795).

Reyes de Morgannwg. (Glywysing).

Rhodri ap Ithel (745-775) junto con Rhys ap Ithel (745-775).

Reyes de Powys.

Elisedd ap Gwylog (725-h.755).
Brochfael ap Elisedd (h.755-773).

Bizancio:

Emperadores.

Constantino V Coprónimo (743-775).
León IV "el Jazaro" (775-780).

 

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