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Con motivo de la construcción del nuevo edificio
destinado al Museo de Antropología de la Universidad
Veracruzana, el Gobierno del Estado de Veracruz-Llave
inició las gestiones para que una estela que estaba
depositada en una Escuela Secundaria Federal de Ciudad
Alemán, municipio de Cosamaloapan, fuera trasladada en
calidad de préstamo al Museo de Xalapa con la finalidad
de ser exhibida. Correspondió al Lic. Juan Manuel
Irigoyen López efectuar el viaje con la pieza a Xalapa
en el año de 1985.
Durante las desastrosas inundaciones del río
Papaloapan en 1944, fundada la Comisión del Papaloapan,
fueron realizados varios trabajos de ingeniería con el
objetivo de prevenir futuros desastres en la zona. El
río sufrió varios cortes con el fin de rectificar el
cauce de sus aguas y producto de uno de esos cortes,
probablemente en Tlacojalpan, salió a la luz la pieza
arqueológica que designé con el título de Estela
Papaloapan.
La Estela Papaloapan tiene una fecha inscrita muy
deteriorada cuya reconstrucción de su Cuenta Larga
inscrita en su lado "A", indica los numerales
8.10.4.10.0: 4 Ahau 18 Pax que cae el 22 de abril del
año de 243 d.C (calendario Juliano). Aparentemente, no
hay ningún fenómeno astronómico relevante en la fecha
(sea conjunciones o eclipses); lo único es que había
luna llena y se apreciaba el planeta Saturno en el
firmamento.
La Estela aquí aludida tiene relaciones iconográficas
sumamente estrechas cuando menos con dos sitios: Izapa y
La Mojarra. Su importancia radica, entre otras cosas, en
el hecho de que es el único ejemplo conocido en toda
Mesoamérica donde los cuatro lados de la pieza
contienen una historia continua de cada una de sus
cuatro escenas principales; el orden de lectura es hacia
la izquierda desde el punto de vista del observador. El
modelo de lectura es como el que ofrecen las vasijas
cerámicas de la cuenca baja del río Blanco en Veracruz.
Una limpieza posterior de la pieza por parte de Brígido
Lara reveló mayores detalles en el trabajo de las
incisiones. Posteriormente, se encargó el dibujo de la
pieza al pasante de Artes Plásticas Roberto Ortiz, el
cual lamentablemente nunca entregó resultados.
La Estela Papaloapan fue inicialmente reportada por el autor en 19861
y luego en 1992.2 En este último libro se
dijo:
“La estela de Papaloapan que estaba en Ciudad Alemán y
actualmente se encuentra en el Museo de Jalapa, cuenta
con cuatro caras labradas. En la parte inferior de una
de ellas aparece un dios narigudo. La cara A de la
estela presenta una escena en la que están dos
personajes: el de la izquierda es un anciano que está
sentado, señalando con su mano derecha dos columnas de
glifos, erosionados en la actualidad; a su derecha está
otro personaje, que porta un tocado en forma de
serpiente, trae un cinturón con un mascarón, del cual
cuelgan tres pendientes de jade; también está señalando
las dos columnas de signos. En la cara B de la estela
puede apreciarse a un personaje que porta una especie de
máscara, ascendiendo por las escalinatas de un templo.
La cara C presenta a un personaje de frente con un
pendiente trilobulado que cuelga de su cuello y que
sujeta un navajón de pedernal para sacrificio; el último
lado de la estela muestra a un individuo amarrado con
una cuerda y degollado, del cual brotan al menos 5
chorros de sangre desde su cuello, indicando que ha sido
decapitado, pues el cuerpo da la impresión de que se
está desplomando.”
La Estela Papaloapan tiene el registro GOB 113, está
ubicada en la sala 2 del Museo, pertenece al periodo
clásico, es de basalto y sus medidas en centímetros son:
altura 224, ancho 92 y espesor 50; pesa 3 toneladas y se
le describió sucintamente como un personaje masculino
con bastón plantador en una de sus caras o lados.
En un trabajo posterior, se le describe
equivocadamente como Estela de Los Cerros3
La misma deidad de nariz larga aparece en la parte
inferior de una de las cuatro caras (en este caso, la
posterior o C) labradas de la Estela Papaloapan; aquí la
ceja está tratada esquemáticamente con un bloque
cuadrado, lo mismo sucede con una de las entidades que
aparecen a los lados del dios de la muerte trabajado en
barro crudo de la zona arqueológica de El Zapotal Número
Uno, municipio de Ignacio de la Llave.
NOTAS
3
Fernando Winfield Capitaine. Guía de monumentos.
Xalapa, Ver., Patronato del Museo de Antropología, 1986,
p. 17.
3
Fernando Winfield Capitaine. Guía Oficial. Museo de
Antropología de Jalapa a todo color. México.
Gobierno del Estado de Veracruz/INAH-Salvat, 1992, p.
53-54.
3
Juan Sánchez Bonilla. “Estela de Los Cerros”, p. 11-22.
En: Instituto de Antropología de la Universidad
Veracruzana. Memoria. Xalapa, Ver., 2002.
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