Año 1 No. 3  Revista mensual   10 de mayo de 2007. Xalapa, Veracruz
  Home
Coralillo

Ana Iris Nolasco

 

Cuique suum

(A cada cual lo suyo)

 

Se terminó abril en el que se acumularon acciones que nos ponen a muchos con “el alma en un hilo” porque las autoridades tanto del poder ejecutivo como del eclesiástico han decidido, o por lo menos eso pareciera, dejar de lado la Constitución de la República para disfrutar ampliamente de la anarquía que se genera con esa forma de actuar.

 La televisión, la radio, la Internet, los diarios, los servicios religiosos y hasta la rumorología, nos permitieron ver y oír como en el caso de las autoridades religiosas, con gran soberbia y sin ninguna reflexión, pretenden llevar a la ciudadanía a obedecer sus designios de manera ciega, olvidándose que la población ha cambiado, que la iglesia ha perdido credibilidad, y que por la intransigencia de sus autoridades esta institución pierde cada día una gran cantidad de adeptos, creyentes o fieles. 

 Por su parte, en únicamente cinco meses, el titular del Ejecutivo nacional ha entrado en un cómodo letargo en lo que respecta a las políticas sociales –que tanta falta hacen- con un inquietante ¿desconocimiento? de la ley y de la Carta Magna, la misma que el día primero de diciembre de 2006, juró cumplir y hacer cumplir cuando se tomó a sí mismo la protesta como presidente de la república, en el acto que a despecho de muchos, merced al fallo del TRIFE y, con el apoyo de la fuerza militar, logró llevar a efecto en el recinto del Poder Legislativo.

No obstante que se comprometió a mejorar la calidad de vida de los mexicanos y que aseguró que “rebasaría por la izquierda” las propuestas de sus opositores, en la realidad la ciudadanía “de a pie” hemos observado con profunda preocupación como cada mes que pasa, y apenas van cinco, el dinero cada vez alcanza menos y las supuestas mejoras que traería un sexenio mas del PAN en el poder se diluyen. Sin embargo, podemos mencionar algunas acciones notables de Calderón en este lapso de tiempo: su cotidiana intromisión a favor de su partido en los comicios próximos a celebrarse en Yucatán y en otras entidades de la república, con las públicas quejas y denuncias de los líderes de los partidos de oposición; la impotencia e indefensión de los trabajadores, que no fueron tomados en consideración para imponer una ley que estaba “cocinada” desde mucho tiempo atrás y a los cuales les arrebató la posibilidad de ser escuchados al negarse a estar presente en la “celebración del 1o de mayo”, para evitar los abucheos con que le obsequian en muchos de los lugares a los que asiste; el anuncio de una huelga general permanente ante la situación en la que ha puesto a la clase trabajadora; el éxodo de jóvenes –hombres y mujeres- en búsqueda de empleo, arriesgando sus vidas, así como el incremento en la tasa de suicidios juveniles; el acotamiento de que es objeto por parte de la “presidenta” del SNTE y el ex “presidente” Fox por su contribución al uso de la silla presidencial del que hoy disfruta el chaparrito; el abatimiento de la economía con una inflación acelerada; las presiones que la Casa Blanca, la OCDE, y el Banco Mundial, entre otros organismos internacionales ejercen día con día para que la soterrada  privatización del petróleo se realice de manera abierta; la lucha “presidencial” que sostienen Felipe Calderón y Manuel Espino al interior del partido AN; la intrusión del actual habitante de los pinos en asuntos judiciales y la protección a ultranza del ejército, el cual no necesita defensa, y menos tan pobre, toda vez que es la institución per se que resguarda a los mexicanos; el menosprecio hacia los marginados de los marginados: los indígenas, al decretar, por una parte una “muerte natural” y por la otra indemnizar a la familia, acallando una vez mas las voces originales de esta tierra; la falta de pundonor con que trata a este país laico; y la existencia del baño de sangre en que ha metido a toda la nación, por carecer de una planeación adecuada y unos objetivos concretos en su estilo tan peculiar de gobernar, en la guerra emprendida en contra del narcotráfico, el cual es innegable que hay que combatir.

 El descarado intento de seducción que hace la presidencia de la república para ser cobijada por los militares nos lleva directamente a los desaseos, las intromisiones de extranjeros, el servilismo que se tiene hacia USA, a la guerra sucia al que el partido Acción Nacional es tan proclive, y a la complaciente aquiescencia de las autoridades al servicio del gobierno.

 Sin embargo, como en tiempos de su antecesor, en el discurso del Sr. Calderón pareciera que el único problema real es el narcotráfico, lo demás es lo de menos. Sería conveniente que alguien le hiciera ver que la negación de las problemáticas existentes, es un problema grave, porque no permite establecer las medidas necesarias para vencer las debilidades que agobian a la nación.

 Ese es el balance de los 150 días del presidente del empleo... de la fuerza y abuso de autoridad.

 

    Portada
Hosted by www.Geocities.ws

1