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Calentamiento global.
Veracruz en riesgo
Adriana
Y. Olivera Gómez *
La
mayoría de las costas del Golfo de México – bajas,
arenosas- con extensos humedales adyacentes, a menos
de un metro sobre el nivel del mar, representan la
fracción del territorio más vulnerable al ascenso
del nivel del mar. Como ejemplo, para el estado de
Veracruz serán afectados diversas poblaciones, el
agua salina se infiltrará hasta los mantos freáticos
y las centrales eléctricas (Tuxpan y Laguna Verde)
se verán afectadas, concluyeron los expertos que el
pasado 30 de agosto participaran en el Panel
Internacional sobre “Cambio Climático: La Zona
Costera en Crisis en el Golfo de México, el Caribe y
el Mediterráneo” que tuviera lugar en el Instituto
de Ecología A.C. de Xalapa, Veracruz.
El
Dr. Jonh W. Day, Profesor Emérito del Departamento
de Oceanografía y Ciencias Costeras de la
Universidad de Louisiana, el
Dr. John S. Jacob, Director del Programa Sea Grant
de de Cuencas y Costas en la Universidad Texas A&M,
el Dr. Carlos Ibáñez Martí,
Director de la Unidad de
Ecosistemas Acuáticos del Instituto IRTA, en
Cataluña, España, el Dr. Alejandro Yáñez-Arancibia,
Investigador Titular y
Profesor de Postgrado en la Unidad de Ecosistemas
Costeros del Instituto de Ecología A. C., y el
Dr. Adalberto Tejeda Martínez, del Grupo de
Climatología Aplicada de la Universidad Veracruzana,
con base en la información generada en prestigiados
centros de investigación de diversas partes del
mundo, coincidieron en señalar que para
la comunidad científica el debate ya
no es sobre si existe o no el cambio climático, sino
sobre los mecanismos específicos que inducen el
cambio y cuáles serán las magnitudes a futuro.
Haciendo
hincapié en la pérdida de tiempo discutiendo sobre
responsabilidades históricas del calentamiento
global, lo verdaderamente crítico es que diversos
eventos muestran que está habiendo un incremento
dramático en la temperatura del aire y del agua del
planeta, un ascenso en el nivel medio del mar, y
cambios en los patrones de lluvias. Estas, aunadas a
las sequías, vientos, huracanes y oleaje, están
mostrando patrones atípicos casi impredecibles,
teniendo como principal insumo el calentamiento del
océano, especialmente en el Atlántico norte
occidental, induciendo un túnel térmico que
atraviesa el gran Caribe y llega con valores máximos
al Golfo de México. Estos eventos impactarán cada
vez más los litorales de la costa Atlántica de
México y los estados Unidos, exponiendo a las
grandes concentraciones urbanas a más y más peligros
naturales, en particular a las tormentas severas y a
las inundaciones, y destruirán además más y más
hábitat natural.
Destacando los expertos citados que “En cifras
gruesas, en Veracruz se perderán más de 600
kilómetros de playas, junto con más de 200
kilómetros de caminos y alrededor de 20 kilómetros
de puertos marítimos actuales. Más de 3000
hectáreas urbanas se volverán francamente inundables
al igual que cerca de 200 mil hectáreas de
pastizales y agricultura, representando cuantiosas
pérdidas económicas para el estado”.
Como medida de mitigación los expertos proponen
poner énfasis en la planificación ambiental
estratégica, la cual puede reducir los efectos del
crecimiento urbano no controlado y del cambio
climático, construyendo un nuevo paradigma urbano:
la ciudad “resiliente”. Término este último
que para Leonardo Boff es aplicable a la resistencia
frente a las adversidades -capacidad de mantenerse
entero cuando se es sometido a grandes exigencias y
presiones-, y capacidad de aprender de las derrotas
y reconstituirse, creativamente”. Tomándose como
guía el aprendizaje científico de los últimos 25
años, que ha sido enorme para fortalecer las
iniciativas de manejo integrado de la zona costera,
evaluando riesgos ecológicos y sugiriendo
racionalidad en la toma de decisiones, a través del
manejo adaptativo. Debiéndose enfrentar el cambio
climático como una oportunidad para el desarrollo
costero planificado, con un enorme desafío de
ajustar estrategias de sustentabilidad ambiental
para el desarrollo económico, y aceptando también
que la heterogeneidad ambiental y la biodiversidad,
coexisten con el cambio climático y la
vulnerabilidad costera del Golfo de México, del
Caribe y del Mediterráneo, en una integridad
ecológica que todavía no acabamos de comprender.
Para los distinguidos ponentes, sin embargo es
preocupante el observar que el escenario a futuro
continúa sin ser comprendido cabalmente en México,
aunado a ello hay poca cultura de planificación y
aún menos voluntad política para hacer planes
efectivos de largo plazo, aún con algunas
iniciativas estatales limitadas, como la elaboración
del “Plan de acción ante efectos de la variabilidad
y el cambio climático en Veracruz”, que una vez
concluido será transferido a quienes toman
decisiones en el gobierno estatal y difundido entre
productores, empresarios, industriales y población
en general.
De
las conclusiones del Foro se desprende que los
horizontes sociales, políticos, económicos,
ambientales, climáticos, energéticos, jurídicos
normativos y transfronterizos, frente al
calentamiento global, se acortan en el tiempo; por
lo que es fundamental implementar cuanto antes
procesos con visión de largo plazo, tanto de
planificación ambiental estratégica como de
educación, organización y gestión de riesgo, en
prevención de futuros desastres para la zona costera
de México y el Caribe.
*Doctora en Ecología y Desarrollo Sustentable por el
Colegio de la Frontera Sur
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