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¿Qué consideraciones debemos tomar en cuenta a la hora
de decidir por cuál candidato habremos de votar en las
próximas elecciones? Si usted no lo sabe, tenga por
seguro que los partidos políticos si lo saben. Ellos
lanzan sus campañas de acuerdo a los estudios de campo
que han realizado durante muchos años, de acuerdo a la
experiencia adquirida durante tanto triunfo y derrota.
Los partidos políticos saben manejar al elector común,
no usted o yo que leemos libros, revistas y periódicos,
que nos mantenemos informados y conocemos, aunque sea
vagamente el perfil de los candidatos. Las campañas como
usted las ve en la calle están dirigidas al público
común, a los clientes de Televisa y televisión Azteca; a
los jodidos (según denominación de don Emilio Azcárraga)
que se pasaban los domingos viendo La Academia o
Bailando por la boda de mis sueños. Por eso,
aunque los intelectuales y periodistas exijamos a los
partidos políticos elecciones de calidad, no vamos a
lograr que los partidos se salgan del estilo que ponen
en sus campañas, porque ese estilo les reditúa.
En Xalapa tres campañas electorales llaman nuestra
atención, tres candidatos que tienen distinto perfil y
que son los que más fundada tienen su aspiración por
llegar a ser alcaldes de la ciudad de Xalapa. A esos
tres vamos a analizar.
Por toda la ciudad está la publicidad de David Velasco
Chedraui, quien anticipó el inicio de su campaña de
manera velada con su famosa Fundación. Por cierto, tengo
copia de la carta que me envió su tía Irma Chedraui
después de publicar un artículo sobre La Familia.
Como no contesté la carta, me solicitaron reiteradamente
una respuesta que a su debido tiempo brindé. Esta
solicitud de correspondencia me animó a enviar un correo
electrónico solicitando una cita a la Fundación Velasco
para logar apoyo para un joven padre de familia que se
acercó a mí en busca de trabajo. Claro, puse al tanto a
la Fundación acerca de quien era yo, quizás por lo
mismo, en esta ocasión me negaron una respuesta. Mandé
otro correo y obtuve el mismo resultado. La Fundación,
concluí, sólo ayuda a los que están de acuerdo con
“la familia que está de acuerdo”.
Después me entero que el candidato estuvo en un centro
nocturno ofreciendo la "peda de su vida" a los jóvenes
concurrentes, pero si votaban por él. Vaya estrategia
inductora, David Velasco sabe que es más valioso un
elector que se embriaga por las noches, que un joven
padre de familia que no tiene trabajo; aparte, el
primero es más divertido.
He escuchado rumores sobre la afición etílica de este
candidato, pero prefiero no prestar atención a ello y
voltear a mirar las fotos que sacan en la prensa de
sociales, tan bello con su esposa, su familia y
presumiendo su linaje, sobre todo al respetable abuelo;
ojalá fuera como don Antonio, pero se heredan los
bienes, las virtudes a veces se aprenden. Cómo dijera el
Quijote, el hombre es hijo de sus propios actos. Pero se
nos cansa la mirada contemplando sus espectaculares, su
figura "totalmente palacio", el tamaño de su humildad y
la proporción de su egolatría. Como diría uno de mis
amigos más respetables: "lo tienen todo, ¿les vamos a
dar más?" Ya tuvimos un gobernante rico y lo elegimos
porque pensamos que como lo era no nos iba a robar y
resultó ser tan ladrón como su padre.
Cinthya Lobato es un caso lamentable. Que más lamentable
que traicionar sus principios por una candidatura en el
partido que le robó la elección presidencial al
candidato de la alianza a la que ella pertenecía. A la
niña Lobato le han dado todo por bonita; vaya
frivolidad. La hicieron diputada y trabajó, se olvidó de
las pasarelas (yo nunca la vi retratada ni en
Vanidades ni en Cosmopolitan, ¿será un mito
lo del modelaje?) y se subió a los templetes donde le
habló al pueblo, que cansado de candidatos charros,
gordos y feos, se dejó cautivar por esta niña hija de
papi, la diva que algunas veces declaró no necesita
trabajar, cosa que la gran mayoría de nosotros no
podemos presumir. Pero lo que más fastidia, al menos a
mí, es que haga equipo con "el pipo" y con "poncho", dos
pajaritos de cuenta; siendo consecuentes habremos de
llamarlos el trío galaxia incluyendo a la candidata como
"chinta Lobato". La amé, consta en documentos y misivas
enviadas a ella. Creí en su trabajo y su esfuerzo, pero
no tolero a una persona que vende sus principios a un
grupo de nefastos ultraderechistas.
A todos a quienes les preguntó ¿cuál es el mejor
candidato? me responden sin vacilar que el profesor
perredista Atanasio García Durán. Conocen sus méritos y
la manera como ganó la diputación en las elecciones
pasadas, con una campaña de a tres pesos. Hoy, no es que
sea su deseo repetir la misma estrategia, en realidad
los recursos para su campaña son muy inferiores a los
destinados por el PRI o el PAN a sus candidatos. Sin
embargo, su principal limitante es el hecho de que el
PRD en Veracruz está presidido por Rogelio Franco, un
cretino de la misma estirpe política del "pipo" y de
"poncho", que ya hasta su apodo se ganó: "chiquifranco".
El profesor Atanasio García Durán, con el apoyo de un
partido de verdad sería el que más posibilidades tendría
para llegar a ser nuestro alcalde. No obstante, ya lo
señalamos líneas arriba, la gente se va a dejar llevar
por las campañas ostentosas de los otros partidos; si no
funcionaran, no gastarían tanto. Mire, ya ni promesas de
campaña hacen, porque saben que el pueblo ya no cree en
promesas. La imagen que cuelga de los edificios
pretende decir lo contrario, cuando ese ó esa, con sus
zapatos Salvatore Ferragno, traje Armani o
ropa de Zara, le tienden la mano a una mujer
humilde que en su rostro refleja el sentirse aliviada de
sus problemas, aunque esa mano la noche anterior haya
sostenido una copa con coñac o whisky.
Aún así, el próximo alcalde tiene un reto que apuesto no
van a poder superar. Ricardo Ahued dejará un precedente
importante. Sin meterse en discusiones políticas, en
pleitos de lavadero, en disputas por el poder, sacó un
trienio que de repetirse pondría a Xalapa entre las
ciudades más prósperas del país. Lastima que las
condiciones para elegir a un buen alcalde no se estén
dando. Primero porque el bello y la diva no parecen
tener los recursos éticos y morales de Ahued y segundo
porque el profesor Atanasio, quien puede tenerlos, no
cuenta con el apoyo suficiente de un partido cuya
dirigencia está en manos de un "autista político".
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