Año 1 No. 6  Revista mensual   10 de Agosto de 2007. Xalapa, Veracruz

A manera de Editorial
 

 Los resultados comiciales en Baja California, Aguascalientes y Oaxaca, en los que independientemente del triunfo o derrota de los candidatos propuestos por partidos políticos o alianzas a modo,  evidencian que los altos índices de abstencionismo vienen siendo ya una constante en los procesos electorales del país. Tendencia que debe ser motivo de alarma pues no sólo muestra un mayor grado de indiferencia de la población para con la única vía de expresión política con la que actualmente se legitima la democracia representativa. También está poniendo de manifiesto el hartazgo de la ciudadanía frente a una clase política socialmente insensible y cada vez más alejada de la atención y búsqueda de solución a los grandes problemas nacionales. Cada voto no ejercido en las urnas, debe entenderse, por tanto, como un voto de castigo y un abierto rechazo a la manera como la clase política interpreta el principio de representatividad democrática.

A tres escasas semanas de que en Veracruz tendrá lugar el recambio de diputados locales y cuerpos edilicios, lo anterior debe constituir una llamada de atención. Una alerta a ser tomada en cuenta para redoblar los esfuerzos por convencer a la ciudadanía de ejercer un derecho que a su vez conlleva la obligación personal a cumplir en el marco de convivencia que nos hemos dado; convenciendo más con ideas y propuestas ofertadas por los candidatos, que con simples despliegues de imagen mediática, despilfarro de recursos públicos, y trivial cursilería política.

Estamos aún a tiempo. Como ciudadanos, el compromiso de cada quién para con el futuro de Veracruz, debe ir más allá del acto mecánico de sufragar. Exijamos de nuestros representantes y gobernantes hacer de la representatividad democrática práctica transparente y cotidiana. Tenemos derecho a votar y hay que hacerlo valer. La indiferencia no castiga a la clase política, antes al contrario, se nos revierte haciendo nugatoria la posibilidad de obligar y  obligarnos a hacer escuchar la voz del pueblo.

     Portada
Hosted by www.Geocities.ws

1