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En la 62º Asamblea general de la ONU, el presidente del
Ecuador, RAFAEL CORREA pronunció un trascendental
discurso que trataremos de resumir en los siguientes
cuatro párrafos:
Fijarse
como meta, como se hace en los objetivos del milenio
para el 2015, que no existan personas que vivan con
menos de un dólar al día, es tratar de calmar nuestras
conciencias, buscar la legitimización de la realidad con
sus grandes injusticias sociales y desigualdades entre
ricos y pobres. Debemos abogar por una idéntica calidad
humana para todos que garantice el acceso a la justicia,
a tener un trabajo digno para ganarse el propio
sustento, tiempo para la recreación y la creación
artística.
Con un
dólar y un centavo diarios o dos dólares, no se dan a
los hombres las condiciones mínimas para vivir una vida
que no podría llamarse siquiera humana, se debe tratar
de aprovechar sus capacidades para producir riquezas que
les permitan realizarse como personas y tener el derecho
a una vida digna de ser vivida.
Es
decir, también abogamos por el reconocimiento de una
igual dignidad para todos los seres humanos. El conceder
a algunas personas unos mínimos debe ser, a lo sumo, un
objetivo emergente y temporal, y jamás debe considerarse
como un modus operandi de la política pública,
dado que supone situar al "beneficiario" en una posición
de inferioridad frente a los demás. En otras palabras,
supone no reconocer su idéntica dignidad humana frente
al resto. De hecho, no es casualidad que el Banco
Mundial proponga siempre hacer "poverty reports"
y nunca se le haya ocurrido hacer "inequality
reports". Por ello, quizá la mejor estrategia de
reducción de la pobreza con dignidad es la reducción de
las distancias sociales, económicas, territoriales,
ambientales y culturales.
Entendemos por desarrollo la consecución del buen vivir
de todos, en paz y armonía con la naturaleza y la
prolongación indefinida de las culturas humanas. La
paradoja de que por un lado se promueva a nivel global
la libre circulación de mercancías y de capitales
buscando la máxima rentabilidad, pero por otro lado se
penaliza la libre circulación de personas buscando un
trabajo digno, es sencillamente intolerable.
Cuando
ustedes estén leyendo esto, y ojala lo lean de nuevo,
los medios de comunicación estarán informando los
resultados de las elecciones para la Asamblea
Constituyente del Ecuador convocada con base en estos
principios.
Tratar
de enmarcar las ideas del presidente ecuatoriano dentro
de los antiguos conceptos de izquierda o derecha,
calificarlas de socialistas o comunistas, es una manera
de deshumanizarlas, porque son ideas inspiradas en el
futuro de la humanidad, por encima de teorías económicas
y políticas.
Hace
un mes criticábamos a los medios de comunicación porque
no informaban adecuadamente de los asuntos
internacionales y decíamos que los dueños de los diarios
afirmaban que las noticias internacionales resultaban
caras para el medio y de poco interés para los lectores.
Traer para ustedes esta noticia, que no leímos en ningún
medio impreso del continente, no nos costó un centavo:
nos bastó con buscar en Internet el discurso del
presidente ecuatoriano. Respecto a si es de interés o no
para ustedes, estimados lectores de Serpentario, les
será fácil saberlo en la medida en que lo puedan aplicar
a sus condiciones de vida y de movilidad.
* Periodista colombiano, colaborador de Serpentario
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