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LA
NUEVA LECTURA
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La idea inicial fue acercar a sus
hermanas a la literatura, pero Lamberto Álvarez, un
mexicano de 27 años, parece estar a punto de crear el
YouTube de los audiolibros: un sitio donde se descargan
y suben gratuitamente clásicos de la literatura
universal leídos por voces anónimas. “Creé la página
www.leerescuchando.com
en noviembre de 2005 para que los jóvenes, que siempre
están en Internet, no sólo encontraran ocio, sino
también cultura, y ésta es una forma de acercarlos a la
literatura”, explica. |
Herbert Marshall McLuhan (julio de 1911 –diciembre de
1980) Afirmó hace casi 40 años que en el futuro no será
necesario ser alfabeta para ser una persona culta.
En apretada síntesis las consideraciones que llevaron a
McLuhan a ser tan tajante fueron las siguientes:
Durante treinta mil años la raza humana creció y se
desarrollo en sociedades tribales y la comunicación
escrita tiene tan solo cuatro mil años de antigüedad.
Los miembros de la tribu se reunían alrededor de la
hoguera para discutir con los ancianos de la tribu sus
problemas. Toda comunicación eral oral, sensorial, a
través de los cinco sentidos que se le reconocen al ser
humano.
Cada nuevo invento en la historia de la humanidad es una
prolongación nuestra: El telescopio y el microscopio,
del ojo, el garrote evolucionó hasta los proyectiles
teledirigidos, la radio es una prolongación de la voz y
el oído, la rueda fue el primer invento para los pies y
la TV como extensión del tacto tiene la particularidad
de restituir al individuo la totalidad de sus
sensaciones.
Porque con la aparición de la imprenta en 1448 se rompió
el equilibrio sensorial, nos convertimos en todo ojo;
cada uno de ustedes cree entender mejor que el otro lo
que aquí se escribe y este medio de comunicación dividió
a la sociedad en tantos pedazos como lectores.
Un niño, antes de llegar a las aulas escolares, ha visto
en promedio entre 14 y 17 mil horas de televisión y
cuando en la escuela empieza a conocer un medio mecánico
como es el libro, trata de “navegar” en el, como lo hace
en la pantalla de televisión.
El libro rechaza esta actitud y surge el primer
conflicto generacional que caracterizó los últimos años
del siglo pasado entre la “cultura mecánica” que los
mayores quisimos imponer, y la “cultura electrónica”
dentro de la cual ellos se formaron.
El mundo se convirtió en una “aldea global” donde nada
de lo que ocurre nos puede ser extraño y nos afecta de
una u otra forma.
Fue así como por encima de las barreras geográficas,
económicas y políticas surgió la generación Hippie y los
jóvenes de esa época en Nueva York y Moscú, en Praga y
Ciudad México, en Pekín y Buenos Aires desfilaron detrás
de los mismos afiches: Jesucristo, Mao Tse Tung, el Che
Guevara, y coreaban las mismas consignas que provenían
de los medios electrónicos: Estar Inn, ponerse en onda,
hacer el amor no la guerra, si se mueve tócalo, hagamos
el amor, no la guerra…
Cuando el “Gran Gurú” de las comunicaciones murió,
apenas se iniciaba la televisión por cable, las
trasmisiones vía satélite eras muy escasas y ni se
sospechaba la aparición del mayor invento del Siglo XX:
La Internet. Pero alcanzó a decir que los medios
electrónicos eran nada menos que la prolongación del
sistema nervioso central, es decir, de nosotros mismos,
de nuestra inteligencia, y presenció cómo sus
contemporáneos se congregaban “alrededor de la hoguera”,
la TV, para escuchar a sus caciques entre los cuales se
destacaron dos figuras que fueron las que mas
“personalidad televisiva” tuvieron en el siglo pasado:
John F. Kennedy y Fidel Castro.
Honestamente debemos reconocer que lo que aprendimos a
través de la lectura, por amor a los libros, nos ha
servido más que lo que nos enseñaron en las aulas
escolares y universitarias. Pero nuestros conocimientos
más recientes se los debemos a los medios electrónicos.
La Internet nos permite conectarnos con las principales
bibliotecas del mundo, consultar diccionarios que
–impresos- ocuparían mas espacio que toda nuestra
biblioteca y tener a nuestro alcance la mayoría de las
obras clásicas. Están en marcha proyectos patrocinados
por centenares de naciones cuyo objetivo es colocar en
la red todos los libros editados en los diferentes
idiomas y “todos los conocimientos humanos sensibles de
ser utilizados”
Los programas que traen o pueden instalarse en los
computadores permiten que los ciegos tengan acceso a los
textos escritos simplemente ordenándoles que se los lea,
como podría ordenarlo también un semi-analfabeto, y ya
hay en el mercado instrumentos que permiten a los sordos
“oír” los textos de los computadores. En dos años o
menos leeremos o nos informaremos a través de la nueva
generación de teléfonos celulares que se comunicarán
con la RED a una velocidad 70 veces mayor que la que
disfrutan quienes actualmente tienen “conexión de banda
ancha”.
Los primeros “lectores” fueron de tablas de piedra como
las que bajó Moisés del Monte Sinaí, luego la lectura
fue un privilegio de las clases dominantes que podían
darse el lujo de comprar manuscritos; con el
advenimiento de la imprenta la lectura se popularizó y
se puso al alcance de casi todos los seres humanos, y
decimos casi todos porque si aún hay personas que no
tienen acceso a un pan diario, mucho menos a un libro, y
con la “lectura electrónica” serán muchas mas las
personas que no solo tendrán la oportunidad, sino la
necesidad de leer porque solo a través de los medios
electrónicos podrán saber que ruta tomar para
transportarse, donde y a qué precios conseguir sus
alimentos y cuáles son las últimas leyes y medidas que
los afectan… y opinar sobre ellas.
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Periodista colombiano, colaborador de Serpentario
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