Año 1 No. 2  Revista mensual   10 de abril de 2007. Xalapa, Veracruz

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Apocalypto  o Los Mayas de Mel Gibson

Nisao Ogata*

 

 

 

Una de las mejores formas de conocer el trópico, es sin duda a través de fuentes de información veraces y objetivas. Sin embargo, cuando se trata de conocer el trópico, resulta muy común (mas común de lo que uno pudiera imaginar), que la información sea sesgada, parcial y en ocasiones hasta mal intencionada. Desde que los europeos llegaron a las zonas tropicales crearon un imaginario relacionado con la gente, la diversidad biológica,  las altas temperaturas y las torrenciales lluvias, que para muchos les resultaba incomprensible que alguien pudiera vivir en esas condiciones. Como resultado de este encuentro entre los europeos y la diversidad biológica de los trópicos, se crearon toda una serie de mitos y leyendas que van desde el conde Drácula, inspirada en las leyendas sobre los murciélagos que se alimentan de sangre y que no existen en Europa sino sólo en las zonas tropicales de América hasta suponer que lugares como Palenque o Chichen Itza fueron construidos por extraterrestres.

Parafraseando al Dr. Victor Manuel Toledo, uno de los etnoecólogos mas importantes de Mundo, La selva o como dicen en las películas de Hollywood, La Jungla, ha sido para el inconsciente europeo sinónimo no sólo de un mundo paradisíaco, sino la fuente de enfermedades, alimañas, mujeres insaciables sexualmente, seres sobrenaturales y organismos exóticos. La selva,  el sitio  donde surgió la especie humana, también es el sitio de la raza indígena, la raza negra, la magia, el vudú, y la música tropical tan denostada en estos días que mejor le llamamos Salsa. De acuerdo con el ensayo “Todos somos mesías tropicales” del Dr. Toledo, desde el siglo XVIII ha existido en la mente de importantes pensadores europeos la idea de que quienes vivimos en las zonas tropicales, especialmente las culturas del continente americano, somos inferiores a la gente que viven en zonas templadas o frías, es decir, fuera de los trópicos. Esta idea de inferioridad ha sido adoptada por las gentes que viven en zonas urbanas y en especial quienes se asumen descendientes directos de los europeos, y se ha traducido como que, en los trópicos, vivimos los salvajes, los irracionales, los primitivos y por lo tanto los no civilizados.

De acuerdo con Toledo, de la lista de connotados intelectuales del siglo XVIII que sostenían acerca de esta supuesta inferioridad de la gente de los trópicos se encuentran el famoso filósofo Escocés David Hume, el naturalista, matemático, biólogo y escritor francés Georges Louis Leclerc, conde de Bufón, el inglés Francis Galton, y el famoso Carlos Darwin, nuestro pilar intelectual para entender los principios sobre la evolución de las especies en el planeta.

Esta idea de la inferioridad de las gentes de los trópicos lo mismo ha servido a politólogos para denostar a lideres políticos como a cineastas para hacerlo con culturas enteras. Este es el caso de la nueva película del productor y director Mel Gibson llamada “Apocalypto”,  y que se refiere a la cultura Maya en donde, nuevamente, el inconsciente europeo sobre la inferioridad, el salvajismo y la ignorancia de los indígenas se combina con la Jungla y la diversidad biológica para producir una deformación de lo que ha sido uno de los pocos grupos humanos que han tenido éxito viviendo en la selva.

En su película, el sr. Gibson, refleja a los Mayas como una cultura sanguinaria y decadente, sin mayores aspiraciones que no sean las de acabar con el prójimo. Es muy importante mencionar que la cultura Maya no se caracterizó ni se ha caracterizado por su bestialidad y proclividad a la destrucción y al genocidio. De esto, no tenemos evidencia. De bestialidad y proclividad a la destrucción y al genocidio tenemos muy buena evidencia pero no de los Mayas, sino precisamente de los europeos que en dos guerras provocaron la muerte de alrededor de 100 millones de personas, de esto, sí hay evidencia. Por el contrario, la cultura Maya se distinguió por el conocimiento y el manejo de los ecosistemas que le permitió desarrollar una sociedad compleja con densidades de población superiores a las observadas actualmente en muchas áreas del sureste de México, Belice y Guatemala.

Contrario a las imágenes que ofrece el sr. Gibson en su película sobre el salvajismo y decadencia de los Mayas, existe evidencia, es decir que se puede demostrar, que las selvas que habitaron los Mayas tenían un manejo integral, que combinado con la agricultura, permitió producir excedentes de alimento para desarrollar la arquitectura (como puede apreciarse en los magníficos edificios construidos), las matemáticas (los Mayas inventaron el cero), la astronomía (el calendario Maya es mas preciso que el que actualmente tenemos), las artes, y sobre todo el desarrollo de la escritura. Es decir, los Mayas, alcanzaron todos los estándares con que actualmente los europeos miden el desarrollo de las naciones, incluidos ellos mismos.

Dejar de lado esta información sobre un grupo cultural del trópico como los Mayas, y presentarlos a un mundo globalizado simplemente como un montón de salvajes, es desde mi perspectiva, muy irresponsable, principalmente porque habrá mucha gente que al tener solo una fuente, sesgada, parcial y subjetiva como la película “Apocalypto”, terminarán sumándose al subconsciente del pensamiento europeo para querer confirmar la supuesta inferioridad de quienes vivimos en los trópicos. El problema mas grave sería que nosotros mismos lo creyéramos… 

 *Nisao Ogata es investigador del Centro de Investigaciones Tropicales (CITRO) de la Universidad Veracruzana. [email protected]

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