Año 1 No. 4 Revista mensual   10 de Junio de 2007. Xalapa, Veracruz

 

Serpentinas

Rafael Junquera Maldonado

              Hugo Chávez,

RCTV y la libertad de prensa

En México se ha reanudado el linchamiento mediático contra Hugo Chávez, como una prolongación de lo más negro del proceso electoral del 2006, acusándolo de enemigo de la libre empresa y de la libertad de expresión, porque su gobierno se ha negado a prorrogar la concesión de Radio Caracas Televisión (RCTV) empresa de comunicación masiva venezolana cuya licencia otorgada por el Estado concluyera el 28 del presente mes de mayo. Nuestros medios han puesto el grito en el cielo y se desgañitan acusándolo de arbitrario y de atentar contra esa sacrosanta empresa. Magnifican el descontento por tal medida y dan amplia cobertura a las protestas de los opositores, quienes han vuelto a sacar las cacerolas a la calle tan peculiar de los reaccionarios, ignorando a los miles y miles de venezolanos que la han aprobado. Se aprovecha la coyuntura para llevar agua a su molino y enrarecer aún más la atmósfera a propósito de la convenenciera “Ley Televisa”, tan cuestionada por los sectores progresistas de la sociedad y ahora por la propia SCJN.

Esta solidaridad entre el duopolio de nuestro país, Televisa y TV Azteca, con la empresa sudamericana en desgracia, no debe extrañarnos. Todas tuvieron el mismo origen y obedecen a los mismos criterios. Nacen como medios de distracción y enajenación al servicio del poder político y económico. Son el instrumento de que se valen quienes gobiernan y manejan la economía y su papel es mantener a las grandes masas en un letargo estúpido merced al futbol y las telenovelas. Estos verdaderos instrumentos al servicio del poder, han permitido el control masivo de la población, la acumulación de la riqueza, mediante el abuso empresarial y el saqueo de los bienes nacionales, bajo un juego pseudodemocrático que garantice y perpetúe tales privilegios. Si en un principio sus objetivos fueron la distracción y la diversión, tienen ahora en sus espacios informativos y de opinión, sus mejores armas para manipular a la sociedad y hacerle frente a lo que les represente un verdadero peligro. Si tal fue el origen periodístico de estos medios, no sólo tergiversan los fines de la prensa, sino que prostituyen de origen sus altos fines.

Ese es el caso, por desgracia, de gran parte de la prensa de nuestro tiempo, no sólo la de los medios electrónicos. Aparentan el ejercicio informativo y presumen de ser veraces y objetivas, siempre y cuando no afecten los intereses que les dieron origen. Nunca duermen y siempre están en alerta contra quien ó quienes intenten acabar con su edén de impunidad y privilegios.

Desde esta óptica, Hugo Chávez se ha convertido en el mayor peligro, no sólo para las familias Cisneros y Mendoza, detentadoras de las grandes riquezas venezolanas, sino para todas las poderosas familias privilegiadas del continente americano. La empresa Radio caracas Televisión, jugó su papel para hacer frente al peligro que Hugo Chávez representaba y no se anduvo con rodeos. Fue parte de la conspiración de 2002 para el golpe de Estado que le echó del poder, apapachó y reconoció al usurpador al líder de las Cámaras de Comercio, Pedro Carmona, cuando este asumió efímeramente la presidencia de la república, igual que lo hicieran los gobiernos norteamericano, de Colombia, Salvador  y España. Durante esas trágicas horas con gran regocijo se puso al servicio de los golpistas, dando por liquidado al presidente Hugo Chávez. Cuando se dio ese burdo atentado a la democracia venezolana, ninguno de los organismos internacionales de prensa, de derechos humanos e incluso la OEA, que ahora chillan y se rasgan las vestiduras, dijo algo o protestó.

Por fortuna, en esa ocasión no se salieron con la suya. Hugo Chávez recobró el poder y para bien de los venezolanos, se ha sostenido desde entonces, mediante el voto directo y el referéndum de las mayorías. Su gestión al frente del gobierno ha permitido alcanzar un crecimiento promedio en el PIB superior al 9 por ciento, consiguiendo notables mejorías en salud, educación y niveles de vida del pueblo venezolano. Lo que ha significado un verdadero escupitajo en el rostro a los oligarcas criollos que se aferran al poder para empobrecer y saquear aún más a sus respectivos pueblos. La revolución socialista bolivariana, en la que desborda su gran ímpetu, está echando por tierra las viejas estructuras que sólo concentraron la riqueza en unos cuantos.

En medio de esta heroica empresa de profundas transformaciones sociales y económicas, la golpista RCTV, aliada al imperio, a los saqueadores de la riqueza petrolera, había venido  manteniendo su política de linchamiento mediático, invitando a los venezolanos de manera reiterada a la insurrección. Amparándose en la libertad de prensa, se atribuyó el derecho de calumniar, deformar y denostar para echar abajo un proyecto de redención popular. No ha tenido límites para incitar a la violencia y a la lucha fraticida entre la Venezuela opulenta y la de las carencias ancestrales. RCTV, como otros consorcios de América, al servicio de los oligarcas y del imperio, resultan sacrílegos cuando enarbolan un estandarte de libertad de prensa que no les corresponde.

Yo celebro, junto con la libertad de prensa, el fin de la concesión de RCTV y doy la bienvenida a la nueva televisora cuyo contenido programático reflejará este momento trascendente del pueblo de Simón Bolivar.

 

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