Año 1 No. 3  Revista mensual   10 de mayo de 2007. Xalapa, Veracruz
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Coralillo

Ana Iris Nolasco

Reforma Educativa

 

Durante la celebración del día del maestro, Felipe Calderón, actual habitante de Los Pinos, propuso una reforma educativa que contempla cinco frentes: 1.- Dignificar nuestras escuelas. 2.- Integrar tecnologías de vanguardia en las aulas. 3.- Vincular la enseñanza a las necesidades productivas. 4.- Evaluación permanente de la eficacia del sistema. 5.- Elevar calidad, forjar valores y amor a la patria. Con estos cinco temas, considera que puede elevar la calidad la de la enseñanza, promover el ejercicio de la libertad, la construcción de la ciudadanía, la promoción de la competitividad e inculcar en los alumnos profundo amor a la patria y el respeto a sí mismos, para superar las amenazas y peligros de la sociedad contemporánea.

La problemática educativa es una cuestión mundial analizada exhaustivamente en los diversos foros y reuniones internacionales realizadas en la última década del Siglo XX, en los que se redefinieron tanto las nuevas necesidades de la educación, como las estrategias que posibiliten a las sociedades del actual mapa mundial enfrentar el avasallamiento inmisericorde de la globalización.

En México, en lo concerniente a la educación, se cuenta con un diagnóstico serio, con la participación de los involucrados en el hecho educativo, que no sólo establece la realidad de la situación  de nuestro sistema, sino que propone tácticas de solución.

Para que la reforma educativa sea la que este país, México, necesita, el diseño de la política educativa, como mínimo, exige: el compromiso y la responsabilidad del titular del Ejecutivo para una verdadera reestructuración del quehacer educativo, de cara a la sociedad y con una real participación de ésta. Precisa la definición de objetivos y metas, así como la descripción de procesos y medios; lo cual nos lleva a las diferencias para cada tipo de educación: básica, media, media superior, superior y para adultos. Requiere que se conciba a la educación como única herramienta de desarrollo, que como tal no sólo tiene un beneficio en lo individual sino que se irradia a lo colectivo o social. Obliga a la comprensión y reconocimiento de la laicidad de la educación, como lo establece la Constitución General de la República. Implica circunscribir la actuación de los sindicatos a lo que mandan las leyes y,  por ende, no firmar convenios que les otorguen poderes especiales por motivos electorales. Respetar la diversidad cultural y considerarla muy puntualmente. Y dar atención inmediata a la equidad, que es el rezago mas significativo y vergonzante, la cuenta mas añeja no únicamente en la educación sino en los aspectos socioeconómicos y socioculturales que flagelan a la educación.

Los cinco frentes de Felipe Calderón oscilan desde su construcción. Dignificar la escuela no es únicamente multiplicar los cajones de concreto ya sea en la selva, el desierto o la sabana. La UNICEF tiene muchos ejemplos de escuelas habilitadas hasta en naves pesqueras, con óptimos resultados. ¡Por supuesto que es necesario integrar las nuevas tecnologías a las aulas, así como es fundamental que los alumnos ¡coman! La evaluación permanente de la eficacia del sistema no sólo se mide con el desempeño de sus estudiantes. No se debe tener una visión lineal de calidad en la que lo único que vale son los altos  resultados en exámenes estandarizados. La calidad no puede ser un concepto de meta, sino de arranque. Es un despropósito exigir el mismo nivel de excelencia a los alumnos y a las escuelas que no cuentan con las mismas proporciones en los procesos de aprendizaje y de enseñanza. Es urgente acabar con una de las lacras más despiadadas  de los sistemas inequitativos: escuelas pobres para pobres compitiendo con escuelas ricas para ricos. Elevar la calidad, forjar valores y amor a la patria, nos lleva nuevamente a la urgencia de la equidad. Los valores no necesitamos inventarlos, el primero que me salta a la mente es el respeto, mismo que tendría que ser forma de vida de un gobierno comprometido y responsable, un gobierno para la ciudadanía. Un gobierno cuya contigüidad  con la población le permita ver que no puede desechar la educación pública y que ésta debe ser el ejemplo a seguir. Esto lo aceptan y practican  los países que son reconocidos en el mundo, por su mejor desempeño académico  y cívico.

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