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Año 1 No. 0 Revista mensual 10 de febrero de 2007. Xalapa, Veracruz |
No a la destrucción de los recursos costeros En el Informe de la Comisión Mundial para el Medio Ambiente, también denominado Informe Brundtland, por haber sido dirigido por la ex Ministra Noruega Gro Hariem Brundtland, surge en 1987 la siguiente definición que sirve de base para ulteriores definiciones: "Desarrollo sustentable es aquel que atiende a las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones" La definición anotada da a entender que el desarrollo sustentable comprende, al menos, dos perspectivas que se pueden sintetizar en dos objetivos: "el objetivo actual, es el mejoramiento de la calidad de vida de todos los habitantes. El objetivo futuro, no menos importante, consiste en no comprometer el futuro de las futuras generaciones restringiendo sus alternativas de desarrollo". Con ello incorpora un aspecto nuevo y es el de la justicia intergeneracional o transgeneracional que debería ser parte inherente a toda política de desarrollo. Lo que implica que el bienestar actual de la humanidad necesariamente obliga a tomar decisiones apropiadas para no comprometer el bienestar de los que aún no nacen, es decir, que el desarrollo sustentable es un desarrollo a largo plazo, es pensar en hoy y en el mañana. Destruir hoy recursos costeros vitales, como humedales y manglares, no contribuye al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes, daña al medio ambiente, y se opone y restringe la reproducción de la fauna acuática, comprometiendo el futuro de las nuevas generaciones. Veracruz debe evitar, hoy y siempre, a la depredación de sus costas. No debemos permitir que en nombre de un ilusorio crecimiento económico empresarial se renuncie al futuro. Las nuevas generaciones tienen la palabra, apoyando la reforma a la Ley General de Vida Silvestre, aprobada el pasado 21 de diciembre por el Legislativo. La idea central es proteger el ecosistema más productivo y vital de la franja litoral, y de salvar de la extinción a diversas especies animales y vegetales. La iglesia en manos de Lutero La recientemente aprobada Ley estatal de Transparencia, el ORFIS y la Contraloría, vienen siendo lo mismo que la carabina de Ambrosio. El Poder Ejecutivo se fiscaliza a sí mismo; el Poder Legislativo hace como que vigila, y el Poder Judicial duerme la paz de los justos. Algo así como el Instituto Electoral Veracruzano, que ni es árbitro ni está ciudadanizado, pero que si está al servicio de los partidos políticos. No se vale. El barril sin fondo Llama poderosamente la atención el que la nómina empresarial no crezca y, sin embargo, el impuesto al 2 por ciento es inagotable. La disposición de recursos con cargo a este fondo, como la cosecha de mujeres, nunca se acaba. Peor aún, nunca se audita. Lo mismo podría decirse de los enredos empresariales con los que el Secretario de Desarrollo Económico y Portuario, Carlos García Méndez, protege su patrimonio familiar. Son inagotables. Justicia vs caridad El combate a la pobreza pasa necesariamente por el incremento de los ingresos de las familias que padecen este flagelo, el control de los precios, el empleo remunerativo, la educación, vivienda digna, y el acceso universal a los servicios de salud. Si no se avanza en este camino, como está aconteciendo en la entidad, el combate a la pobreza está derrotado de antemano. El empleo de aspirinas y placebos asistenciales, provocan otra enfermedad tanto o más grave que la pobreza, la ciencia política comúnmente le denomina irritación social, ó mal del gorro. Los patos disparando a las escopetas Como premio a su falta de aprovechamiento, los niños en edad escolar serán objeto de evaluación por parte de sus profesores, como requisito previo a la inscripción o reinscripción. Dependiendo de los resultados el que sean discriminados los más lerdos y enviados a planteles lo más alejados de su domicilio, para que no contaminen a los más inteligentes. Vox populi se pregunta si no debería ser al revés: que los niños evalúen a sus profesores, empezando por el Dr. Arredondo, y los que resulten más flojos y lerdos, los manden al PANAL que administra Tomás Ruiz. ¿Y la bolita de masa? Duro y a la cabeza, coincidieron en afirmar el gobierno federal y el veracruzano. Guerra a los acaparadores del maíz y de la masa, acompañado de un subsidio indirecto a los consumidores apoyando a los productores de tortilla. Ya pasaron varias semanas. Ni se han tocado a los acaparadores ni se respeta el precio tope de la tortilla anunciado a bombo y platillo. Nadie sabe donde quedó la bolita, pero si se sabe, a ciencia cierta, que el subsidio anunciado se trasladará a las grandes empresas comercializadoras del grano, que son ni más ni menos que los acaparadores. Así lo dicta el libre mercado. Del libramiento líbranos señor Es el clamor general de los habitantes de Cardel. Y no es para menos, pues bien tienen por sabido que los perjuicios serán mayores que los beneficios. Pero no deberían preocuparse, el de Xalapa tiene una década de haberse anunciado y aún no se pone la primera piedra. |