Hasta el año 2000, en los campamentos de
la fundación se han liberado casi 346 mil
crías con la ayuda de estudiantes, a quienes
se les permite prestar su servicio social comunitario
de manera permanente.
Entre otras actividades, Maná permite a
las agrupaciones ecologistas a instalar módulos
de información en los lugares donde ofrecen
sus conciertos para permitirles darse a conocer
entre la población. También apoya
las tareas de educación ambiental en escuelas
de la zona metropolitana de Guadalajara y comunidades
indígenas.
En los últimos 40 años el planeta
ha sufrido su mayor deterioro respecto a los miles
de millones de años de su existencia.
El hombre ha contaminado
el aire, los ríos, mares y lagos; la capa
de ozono se esta abriendo, el calentamiento de
la tierra se eleva y las selvas tropicales están
siendo devastadas; de seguir con esta tendencia,
destruiremos la tierra en menos tiempo de lo que
nos imaginamos.
En los años
70 la ballena estuvo amenazada gravemente, destinada
a su extinción, pero gracias a la presión
de grupos ecologistas se logró la prohibición
de su caza, elevándose la especie a cuatro
veces más de lo que existía en aquella
década. Selva Negra está trabajando
en un caso similar, el de la tortuga marina, cuyo
número de especies debe aumentar con urgencia.
En el año
2000 se dio protección a cerca de 100 mil
huevos de tortuga en los campamentos de Chalacatepec
y Playón de Mismaloya, en Jalisco. Además,
Selva Negra apoya programas de educación
mediante la creación de pequeñas
escuelas para los indígenas en Chiapas,
en las que se imparte educación tanto en
español como en dialecto indígena.
Para
finales del 2001 se espera haber protegido dos
mil 500 nidos, sembrado 250 mil huevos y liberado
a 190 mil crías de tortuga golfina. Además,
Selva Negra coordina acciones con grupos ambientales,
ONGs, instituciones gubernamentales, académicas
y cooperativas pesqueras de la costa para unir
esfuerzos en el cuidado de nuestros recursos naturales
y el medio ambiente.
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