Cuando en
1909 preside la Junta de defensa
de las tierras de Ayala (Estado
de Morelos), se enfrenta al gobernador
(manejado éste por los
hacendados), al apropiarse de
tierras, que reparte entre los
campesinos. Z. tiene entonces
26 años y un ideario: repartir
tierras entre, el campesinado.
El movimiento zapatista, agrario,
pervive a su fundador y tiene
consecuencias en la evolución
social de México, aunque
a Z. no le dejan vivir lo suficiente
como para ver cumplidas algunas
de sus aspiraciones. Su actuación,
como la de otros caudillos mexicanos,
al estilo de Pancho Villa, se
enmarca en el cuadro social de
la Revolución de 1910,
que la alta burguesía no
quiere que alcance las últimas
consecuencias. Z. es el representante,
en el centro y sur de México,
de una masa que reivindica transformaciones
económicas y sociales,
aunque ni la formación
ni los métodos de z. son
los más adecuados para
llevarlos acabo. Z. hace la revolución
desde abajo, y, aunque participa
en las campañas militares,
no busca la conquista del poder
total, que puede permitir la realización
plena de un programa revolucionario.
A Z. no le falta este programa;
tal vez sea el suyo el de mayor
atractivo a nivel de masa popular,
en la Revolución de 1910;
pero carece de visión nacional.
Z. no deja de ser un caudillo
local, ciertamente de una parte
importante de México, pero
parte al fin.
Los sueños
de z. chocan con los intereses
de la alta burguesía (dominante
entonces en México) en
un aspecto clave: el latifundio.
La alta burguesía defendía
el latifundio como base de su
propia existencia. Sin embargo.
la evolución social, querida
por Z. y otros caudillos, estaba
acorde con las directrices del
episcopado mexicano, que pedía
una evolución sin revolución.
y la división de la tierra.
Pero la defensa del orden, como
postulado más fundamental,
enfrenta a Z. con los mantenedores
de situaciones de privilegio.
El caso es que el campesinado
no estaba preparado para el cambio
social que motiva el reparto de
ejidos, y la revolución
desborda a los mismos revolucionarios,
con su secuela de excesos. Z.
se equivoca al querer que los
campesinos sean propietarios sobre
todo orden y toda ley, porque
deja en desamparo a esos mismos
campesinos.
Z. se une
en 1910 a F. I. Madero contra
el dictador Porfirio Díaz,
y es nombrado jefe supremo del
movimiento revolucionario del
sur. Muerto Torres Burgos. delegado
de Madero, Z. queda como jefe
maderista de Morelos y aplica
el plan de San Luis Potosí
(sublevación contra P.
Díaz, reforma agraria,
etc.), por lo que se enemista
a comerciantes y otros ciudadanos
desacordes con sus excesos. En
abril de 1911, los zapatistas
dominan el sur del Estado de Morelos.
El 28 de noviembre de ese mismo
año, una Junta revolucionaria
aprueba. a propuesta de Z., el
plan Ayala: sustitución
de Madero por Pascual Orozco o
por Z.. y se establecen las bases
del agrarismo mexicano. El enfrentamiento
Z. -Madero se produce al no cumplir
éste las reformas prometidas,
después que Z. había
hecho un alto en su actividad
revolucionaria. desarmando a parte
de sus seguidores. La lucha se
recrudece además por el
movimiento reaccionario de Victoriano
Huerta y Bernardo Reyes. Z. vuelve
a armar a su gente y, asesinado
Madero (febrero 1913). reorganiza
sus fuerzas, apoderándose
de casi todo Morelos (mayo 1914).
donde lleva a cabo su plan reformista.
una vez caído Huerta (agosto
1914).
Es entonces
cuando el movimiento zapatista
adquiere cierta cohesión
y fuerza. incorporándose
al mismo pensadores e ideólogos.
entre ellos anarquistas y filomarxistas.
«Tierra y libertad»
es el lema del movimiento; pero
la ruptura con Venustiano Carranza
en la convención de Aguascalientes
(noviembre 1914) dificulta su
expansión. Tampoco dura
mucho tiempo el acuerdo con P.
Villa, y la represión carrancista
afecta a los zapatistas, que quedan
aislados en el sur. Con la Constitución
de 1917, de avanzado carácter
social, que establece la reforma
agraria, y Carranza como presidente
constitucional, la lucha de Z.
no parece tener demasiado sentido.
Además, al dirigirse Z.
a los revolucionarios y trabajadores
de toda la República, englobando
en sus planes a los obreros urbanos,
su actitud resulta molesta para
la clase política en el
poder. Por ello, Z. es asesinado
'en la hacienda Chinameca el 19
abr. 1919, en una emboscada preparada
por el coronel Jesús Guajardo,
que se había hecho pasar
como zapatista, y que actuaba
por mandato del general Pablo
González. aliado de Carranza.
Junto a
su hermano Eufemio, Z. representa
al pueblo indígena marginado.
Las alabanzas y vituperios a él
dirigidos oscilan entre considerarle
apóstol del agrarismo y
Atila del sur de México.
Ya queda dicho que el zapatismo
sobrevive al creador; lo continúa
Magaña en ese mismo año
de 1919, pero muchos zapatistas
terminan por colaborar con los
constitucionalistas. Así
lo hace Genovevo de la O, que
apoya al presidente Alvaro Obregón
( 1920-23), ejecutivo de un amplio
plan reformista, que podía
contentar a los seguidores de
Zapata. En 1940, Genovevo de la
0 funda el Frente zapatista de
Morelos Hasta el presente, el
zapatismo ha inspirado algunos
movimientos campesinos y parece
estar presente en la mente de
los gobernantes de México.