>> Articulos >> Articulos Periodisticos >> Los 8 dados de la suerte
 
 

Andrés Valencia los40.com Madrid / Palacio de Vistalegre
(12/11/2002)
En junio de 2000 Maná llenó dos noches consecutivas la plaza de toros de Las Ventas. La historia se repitió el fin de semana pasado en el Palacio de Vistalegre cuando tanto el sábado como el domingo se colgó el cartel de "Entradas Agotadas" en las taquillas del recinto.

Maná es una banda de rock mexicana, pero bien podría ser el nombre de un huracán latinoamericano que arrasa por donde quiera que pasa. Sus conciertos son multitudinarios, sus ventas son escandalosas y han conquistado mercados tan importantes como el norteamericano o tan difíciles para un artista hispanohablante como el italiano. En Estados Unidos (país en el que acaban de hacer una minigira) sus conciertos han sido vistos por 350.000 personas y su colaboración con Santana en el tema Corazón Espinado, les ha llevado a que sean conocidos en países que jamás han visitado.

Fher, voz líder y guitarrista del grupo, subido en uno de los monitores de audio del escenario, junta sus puños en lo alto y exclama "el público de Madrid es el mejor del mundo, por eso he traído a mi madre esta noche y a algunos familiares para que lo vean". Puede que Fher camele al público de otras latitudes con la misma historia, y todos lo asuman como un declaración de fidelidad unívoca e incondicional, pero lo cierto es que la mayor parte de las catorce mil personas que abarrotaban Vistalegre no paraban de cantar, gritar, de ondear luces y de corear la música, las palabras y las ocurrencias del cantante. Cuando habló sobre la insensatez de la guerra, allí estaba la gente para apoyarle, cuando extendió la bandera mexicana unida a la española por una bandera con el símbolo de la paz, allí estaban los aplausos, cuando sonaban sus temas, viejos y nuevos, allí estaban la algarabía y el frenesí.
El show de Maná basa su fuerza tanto en una fórmula de éxitos indiscutibles (Como te deseo, Oye mi amor, Clavado en un bar, Vivir sin aire, Rayando el Sol, Corazón Espinado) cantados por una voz fácilmente reconocible, como en la garra y el empuje que pone en todo momento el batería Álex González, coautor de varios de los temas junto con Fher. Álex marcó un punto muy alto en la noche con un solo de más de 5 minutos de duración en la que dio una lección soberbia de cómo dominar los tambores, timbales, platillos y cuanto objeto percutible había sobre su tarima. El público supo agradecer sus malabares en ese momento mágico y a lo largo de toda la noche, en la que también interpretó un tema y coros en numerosas canciones. Las cámaras que proyectaban imágenes del escenario en dos pantallas laterales, y una enorme pantalla central que servía de telón de fondo, permitieron descubrir que Álex, ya fuera como amuleto o como ornamento -no lo sabemos-, tenía cuidadosamente distribuidos en sus instrumentos 8 dados enormes de color rojo y puntos blancos. Quizá sirvan para simbolizar la historia de unos "cuates", que hace más de 15 años se lo jugaron todo por la música y al cabo del tiempo ganaron mucho más de lo que llegaron a imaginar.
Un punto cuestionable de Maná, sin duda alguna la formación de rock/pop mexicana más internacional de cuantas existen en el momento y una de las más exitosas a lo largo de la historia del rock latinoamericano, es su enorme dificultad para superar el éxito de su álbum más exitoso hasta la fecha, ¿Dónde Jugarán los Niños?, disco que fue publicado en 1992 y estuvo en el Top 50 de álbumes latinos de la revista Billboard durante más de dos años. Es difícil saber si se trata de un problema de creatividad musical que sólo en ocasiones ve la luz, como en el tema Corazón Espinado, o estamos ante un caso de comodidad artística en la que una vez encontrada la gallina de los huevos de oro sólo se requiere abonarla con un disco cada dos años y una buena dosis de recopilatorios (que incluyen un directo y un unplugged). ¿Qué otra justificación se encuentra para una agrupación que de los 10 álbumes que ha publicado, 4 sean recopilatorios?. Artistas como The Rolling Stones y U2, que tienen material de sobra para grandes varios éxitos sólo tienen dos, y en al ámbito hispano está el caso de El Último de la Fila, dúo que nunca llegó a publicar un Grandes Éxitos. Maná es grande, es importante y es punto de referencia, pero sus directos y sus producciones de estudio no hacen más que comprobar que su fórmula musical se quedó anclada en un pasado que siempre fue mejor que su presente. Sin embargo su éxito continúa. Quizás esos 8 dados de la suerte les cayeron alguna vez del cielo, y quizás por eso se llaman Maná.

Creditos: los40.com

 
Hosted by www.Geocities.ws

1