REVISTA ROMA

Año XXVII Nº 130

BUENOS AIRES

PASCUA 1994

 
 
 

PASCUAL II, 1099-1118

CONCILIO DE GUASTALA 1106(1)

DE LAS ORDENACIONES HERÉTICAS Y SIMONÍACAS(2)

   D. 358 - Desde hace ya muchos años la extensión del imperio teutónico está separada de la unidad de la Sede Apostólica. En este cisma se ha llegado a tanto peligro que -con dolor lo decimos- en tan grande extensión de tierras apenas si se hallan unos pocos sacerdotes o clérigos católicos. Cuando, pues, tantos hijos yacen entre semejantes ruinas, la necesidad de la paz cristiana exige que se abran en este asunto las maternas entrañas de la Iglesia. Instruidos, pues, por los ejemplos y escritos de nuestros Padres que en diversos tiempos recibieron en sus órdenes a novacianos, donatistas y otros herejes, nosotros recibimos en su oficio episcopal a los obispos del predicho Imperio que han sido ordenados en el cisma, a no ser que se pruebe que son invasores, simoníacos o de mala vida. Lo mismo constituimos de los clérigos de cualquier orden a los que su ciencia y su vida recomienda.

.
  • 1 En Lombardía.

  • 2 MsiXX 1209 Es; JF post 6094; Har VI, II1883 (primo)A; Bar (Th> ad 1106, 29 (18, 171 a). —Grave controversia habia surgido ya desde el siglo X sobre si eran válidas o no las ordenaciones de los simoníacos y herejes, por parecer que algunos antiguos las habían declarado nulas; of. Concilio Romano de 964 [Msi XVIII 474], Urbano II, carta a Lanzón, etc., de 1091 [MsiXX 705 a]. Pero Clemente II en el Sínodo Romano de 1047 [MsiXIX 672 s], al inflingir penas a los ordenados simoníacamente, reconoció la validez de sus ordenaciones. Este decreto lo confirmó León IX en el Sínodo Romano de 1049 y declaró de paso que las ordenaciones de los herejes eran válidas [Hrd VI, II 991]. Nicolás II en el Romano de 1059 permitió que los que hasta entonces habían sido ordenados gratis por los simoníacos, permanecieran en su dignidad IV. 354], Lo mismo estatuyó Urbano II en el de Placencia de 1094 acerca de aquellos que, sin saberlo, hubieran sido ordenados por simoníacos y de los que lo hubieran sido por cismáticos, a condición, sin embargo, de que se recomendaran por su vida y su ciencia. Pascual II estatuyó lo que sigue. Sin embargo la cuestión entera sólo lentamente se fue acallando; cf. Hfl Vp. 350 s, 440, 442, 514,712, 718, 725. Sobre las reordenaciones que se dice haber sido hechas por Alejandro III, Lucio III, Urbano IIIy otros, cf. L. Saltet. Les réordinations, París 1907. (Texto y notas del Denziger).

ÍNDICE Nº 130

.

^

PORTADA

Hosted by www.Geocities.ws

1