Características de nuestra cultura regional

Las tumbas de tiro: una práctica prehispánica en nuestra región geográfica


 

Roxana Guadalupe Delgado Orozco
Alumna del Instituto Estatal de Educación Normal de Nayarit
Licenciatura en educación primaria

 

 

PETROGLIFOS

revista electrónica del CIRCULO DE ESTUDIOS DE NAYARIT

Estudiamos historia y geografía de Nayarit, para en nuestra actividad docente fomentar en niños y jóvenes su aprendizaje continuo, respeto e indentidad regional

Director General: Maximiliano Jiménez Suárez

Tepic, Nayarit, México. Marzo de 2007


INICIO revista dos

BIODIVERSIDAD

- La diversidad de Nayarit se origina en su geografía

- Un Jardín botánico para los nayaritas. Abel Castillo

MUNICIPIOS

- Acaponeta: sus tradiciones reflejan su espíritu

- Al gunos personajes ilustres de Acaponeta

CRÓNICAS

- Tierra mágica: un viaje por El Nayar

- Visita al Museo Regional de Tepic

ENTREVISTAS

- Entrevista al Museo Regional de Tepic

HISTORIA

- Características de nuestra cultura regional. Tumbas de tiro.
Roxana Guadalupe Delgado

- La época prehispánica en Nayarit. Un recorrido cronológico
Maximiliano Jiménez

VIDEOS

- Viaje a la tierra mágica de El Nayar

- Mesa redonda Herencia Prehispánica al Nayarit actual. Participa Gregorio Miranda Navarrete

 

     

 

Nayarit encierra en sus bellos paisajes la historia de sus antiguos pobladores y aunque ha sido poco difundida, los conocimientos de las sociedades que habitaron ofrecen un interesante, rico y valioso patrimonio de los nayaritas.

tumba

Un ejemplo de ello son los vestigios de una cultura denominada tradición de las tumbas de tiro que se desarrolló en una amplia región de los pueblos de México y se caracterizaba por la forma de enterrar a sus muertos desarrollando un tipo especial de sepulcros mortuorios único en México por sus características en la construcción. Aproximadamente entre 200 a.C y 600 d.C estas culturas excavaban cámaras funerarias que tenían forma y tamaño variables. 

El mejor testimonio de desarrollo cultural nayarita durante el clásico temprano son las tumbas de tiro. La importancia del culto a los muertos se manifiesta en sus bien elaboradas tumbas con características propias del occidente de Mesoamèrica y sólo con algunas semejanzas con las encontradas en Colombia (América del Sur).

Las tumbas de tiro reciben este nombre, ya que con su construcción presentan un tiro o pozo de diferente profundidad con cavidad o cavidades a los lados de su parte inferior que forman las cámaras para depositar a los muertos con sus ofrendas. Ha sido en las tumbas de tiro donde se han encontrado los testimonios culturales de las poblaciones indígenas en Nayarit correspondientes al horizonte formativo, de allí proceden  la cerámica  y las esculturas más representativas del periodo.

Los nayaritas de aquella época no celebraban como nosotros el día de muertos, pero guardaban un respeto muy especial  a las personas que morían. Sus panteones no eran iguales a los nuestros. Tampoco las tumbas. Al morirse parecía que la gente tuviera casas debajo de la tierra, pues las tumbas de tiro eran pozos que medían desde dos hasta quince metros de profundidad. En el fondo ponían a los muertos y a su lado  les dejaban como ofrendas, utensilios domésticos y esculturas.

Se construyeron tumbas de tiro, entre otros lugares, en Ixtlàn del Rìo, Tepic, San Pedro Lagunillas y Compostela.

Se les denomina así porque primero se cava un pozo vertical y luego un cuarto ò cámara funeraria donde sepultaban al muerto acompañado de ofrendas: cerámica, adornos e imágenes de barro, puntas de flecha, figurillas humanas y de animales, instrumentos de música (sonajas, tambores, silbatos).

Una vez enterrado el difunto, se techaba la fosa con losas y se tapaba el pozo para defender al muerto de los animales y de los ladrones.

Se han hallado en las tumbas muchos objetos hermosos en los cuales figuran las estatuillas de barro, que tanto abundan en las colecciones públicas y privadas. Esas piezas representan mujeres, parejas, casas, templos, juegos de pelota con grupos de gente que baila, comen o juegan. Las mujeres casi siempre están desnudas o llevan una enagüilla y un tocado, así como anillos en la nariz o aretes. Los hombres van vestidos con pequeñas camisas y los guerreros llevan armas, cascos macanas y bateas.

Entonces, se llaman tumbas de tiro porque se accede a ellas a través de un tiro vertical que mide de 2 a 16 metros, que conduce a una o más bóvedas mortuorias, el suelo puede estar empedrado. (Ver fig. ).

Nayarit sirvió como marco perfecto para el nacimiento y desarrollo de enigmáticas culturas que se manifestaron plásticamente con un arte propio, rico en aportaciones formales y estilísticas, presente en fabulosos entierros funerarios. Aunque fue un tiempo tardío, para la civilización universal.m

          Ante la ausencia de una arquitectura monumental como la que caracterizó a otras áreas de Mesoamèrica, la verdadera expresión cultural que identificó a gran  parte del Occidente de México, desde Michoacán hasta Nayarit, fuè la llamada “tradición de las tumbas de tiro “.

Los antiguos habitantes de la región excavaron profundas tumbas con tiros de sección rectangular o circular, con una profundidad promedio de cuatro metros en terrenos muy compactos y de gran solidez como los de tepetate, en cuyo fondo y mediante túneles de comunicación, excavaron verdaderas cámaras funerarias donde depositaban, solemnemente, los cuerpos de sus muertos acompañados de ricas ofrendas.

Entre los objetos que conforman el ajuar de estos espectaculares entierros se encuentran los platos vasijas y sobre todo hermosas figuras huecas, modeladas en arcilla, que representan hombres y animales de diversos tamaños, algunas sobrepasan el metro de altura, que son sin lugar a dudas, verdaderas obras de arte de habitantes nayaritas quienes explotaron todo su ingenio y creatividad para elaborar estas figuras que representan muchas de las actitudes de su vida cotidiana, inclusive en poses guerreras y hasta con enfermedades, copiando también, primorosamente las plantas y los animales con que convivían. 

Se puede decir que este es un arte de carácter funerario, pues la finalidad de quienes realizaron las obras y las depositaron en los entierros acompañando a los restos de los difuntos junto con otros ornamentos y varios utensilios, era recrear la vida de estos para que de esa manera su alma efectuara, sin contratiempo alguno, su largo viaje al reino de los muertos.

joven


 

   

Fuentes de consulta:

Revista arqueología mexicana, Vol. XIII Número 74.  Julio – Agosto 2005

Museo regional de Nayarit

SEP. Monografía del estado de Nayarit, 6ª reimpresión, México. 1993

López González, Pedro. Recorrido por la historia de Nayarit. UAN-INEA, Tepic. 1986.

   
OPINA DE ESTE ARTÍCULO
IR AL FORO REVISTA
     

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1