Artigo da Moura nº 1 de
1998
El yacimiento argárico de Los Cipreses
En Diciembre del pasado año y, bajo la
dirección de Andrés Martínez Rodríguez y Juana Ponce García ( director y
auxiliar de arqueología del Museo de Lorca, respectivamente ), se ha llevado a
cabo la III Campaña de Excavaciones en el yacimiento de Los Cipreses (Lorca,
Murcia.). En ella han participado también licenciados y estudiantes de las
universidades de Murcia y Santiago de
Compostela.
A diferencia de
los poblados considerados
tradicionalmente “clásicos” de esta cultura, es decir, poblados de
altura y de marcado carácter defensivo,
el yacimiento de Los Cipreses es un típico poblado argárico de llanura o piedemonte, sin ningún tipo de protección o
defensa y formado por casas aisladas.
Emplazado entre dos ramblas, al pie de
la Sierra de Peñarrubia, en la pedanía lorquina de La Torrecilla.
Cronológicamente
nos situaríamos en el Bronce Antiguo/ Bronce Medio
(2000/1800-1500 a.C.), a pesar de que en los últimos años, algunos trabajos
hayan confirmado la posibilidad de un origen
anterior que se podría remontar
al último tercio del III milenio a.C.
(fechas calibradas). Concretamente, del
yacimiento de Los Cipreses tenemos una seria de dataciones ( circa 1830 a.C. y 1890 a.C.) que
confirmarían claramente su adscripción
a este período cultural.
Tras su descubrimiento por la
Prof. Mª Manuela Ayala , el
poblado será objeto, a principios de los 90, de una serie de intervenciones de
urgencia a raíz de los trabajos de desfonde en los terrenos del Polideportivo Municipal,
lo que supuso la destrucción parcial de algunas estructuras. Posteriormente, y
debido a la entidad del yacimiento, sucesivos trabajos de campo ( excavaciones
de carácter ordinario) han permitido documentar restos de cuatro estructuras de
habitación y doce enterramientos.
Este tipo de
evidencias y los ajuares a ellas asociados, han aportado información muy
valiosa acerca de las características organizativas, el status social, el
ritual funerario y el mundo de las creencias en la sociedad argárica.
Sin embargo en
esta III campaña, el interés de la investigación se centró en excavar dos
estructuras de habitación con forma absidial (Casa 1 y Casa 4). Este hecho se
enmarca en una línea de trabajo orientada
a profundizar en el conocimiento de aspectos como la organización del
espacio doméstico y actividades económicas, la caracterización tipológica de
las estructuras, técnicas constructivas, y aspectos demográficos.
En el interior
de las mismas se ha podido individualizar zonas de almacén (documentadas por la
aparición de numerosos fragmentos de formas cerámicas destinados a contener
líquidos o grano); lugares para la
molienda del grano (molinos de vaivén y sus correspondientes manos para
triturar la semilla); elementos relacionados con la actividad textil (pesas de
telar); hogares para la preparación de alimentos (estructuras pétreas, semillas
carbonizadas e importantes acumulaciones de ceniza) y; pequeños muretes a modo
de rebanco utilizados como estante y/o para separar los distintos espacios
domésticos. Desde el punto de vista constructivo, las casas estarían formadas
por pavimentos de tierra batida,
zócalos y, probablemente, alzado de piedra. Las techumbres construidas de rama
o caña, irían sujetas mediante cuerda trenzada de esparto. Y finalmente, todo
el conjunto (alzado y cubrición) llevarían un revestimiento de adobes y arcilla
para impermeabilizar las estructuras. En definitiva, podemos hablar para la
comarca de Lorca de dos modalidades de poblados: el tradicionalmente conocido
como poblado argárico, situado en cimas
o laderas de cerros, ejemplificado en yacimientos como: el Cerro de las Viñas
(Coy), Zapata (Ramonete), el Cerro de la Viuda (El Hinojar) y Lorca ciudad. Por
otro lado, estaría un tipo de poblado que se desarrolló en los llanos como el
poblado de Los Cipreses (La Torrecilla), el Rincón de Almendricos
(Almendricos); Los Derramadores (Aguaderas) y la Alcántara (Purias). Dentro de
este último grupo, el avance en la investigación ha sido de tal calibre en esta
última década que ha modificado, en gran medida, los planteamientos clásicos
que postulaban la excepcionalidad de los yacimientos en llanura. Así, hoy día,
y gracias a los trabajos de prospección
sistemática realizados fundamentalmente por la profesora Mª Manuela Ayala para la comarca lorquina, se conocen en la
zona alrededor de 30 yacimientos de estas características de entre los casi 100
documentados. Al mismo tiempo, este tipo de poblados refuerza la hipótesis de
que el comienzo de la Cultura argárica pudo darse igualmente en valle del
Guadalentín (Lorca y alrededores), junto con el otro foco difusor que
constituirían los poblados argáricos almerienses de la depresión del Vera. Esta
hipótesis debe apoyarse en la similitud significativa de los restos hallados,
en la pervivencia del modelo de poblamiento en llanura y en algunas fechas
radiocarbónicas procedentes de estos
poblados en llanura como Los Cipreses (circa
1830 a.C. y 1890 a.C.), El Rincón de Almendricos (circa 1970 a.C.) y el
poblado de altura de Lorca (circa 2100-2000
a.C.). Posteriormente, la influencia de la cultura argárica generada desde su centro difusor (franja
entre las ríos Almanzora y Segura) llega a expandirse a las altiplanicies de Granada, las meridionales
de sierra Morena, el área meridional de la Mancha y el sur de Alicante.
Por último,
habría que destacar el enorme interés que posee este tipo de orientaciones
metodológicas centradas en la excavación sistemática de poblados,
tradicionalmente “olvidada”, en favor del estudio de las prácticas funerarias
en el mundo argárico. Sólo así, podremos llegar a un conocimiento global de lo
que supuso en realidad la Cultura
Argárica.
Por último, quiero agradecer a Andrés Martínez Rodríguez y Juana Ponce García sus
reflexiones y consejos, así como las facilidades para disponer de información
arqueológica todavía inédita.
Para consultar sobre el
tema:
LULL, Vicente (1983): La “cultura” de El Argar. Un modelo para el
estudio de las formaciones económico-sociales prehistóricas. Madrid.
AYALA JUAN, Mª Manuela
(1991): El poblamiento argárico en Lorca.
Estado de cuestión. Murcia.
MARTÍNEZ RODRIGUEZ, Andrés;
PONCE GARCIA, Juana y AYALA JUAN; Mª Manuela (1996): Las prácticas funerarias de la cultura argárica en Lorca. Murcia.
Antolín Gómez
Fernández.