MUJERES SABIAS, DESPERTAD! (Por Sandra Tenaglia*) Mi primer encuentro con Sof�a. Ahora, despu�s de mucho tiempo puedo darme cuenta qu� me llev� a Turqu�a, en un viaje de ensue�os y fantas�as hace casi ya diez a�os , cuando ning�n inter�s especial me vinculaba a ese pa�s. En ese viaje, recorriendo la m�gica Estambul con sus palacios, sus torres y sus minaretes, visit� Santa Sof�a Su construcci�n data del a�o 537. Se trata de una catedral bizantina convertida luego en mezquita por los otomanos, a partir de 1453. Es uno de los ejemplos m�s acabados de arte bizantino, y fue considerada una de las siete maravillas del mundo. Imaginen el ambiente que se vive en Santa Sof�a, donde lo pagano y lo sagrado se encuentran. Ocho de las columnas de la iglesia fueron tra�das del templo de Artemisa en �feso (Artemisa, virgen guerrera guardiana de los misterios femeninos), los otros m�rmoles fueron extra�dos de las mejores canteras del mundo bizantino, a�n se pueden apreciar los mosaicos t�picos de aquella �poca, datan del siglo IX, X, XI y XII, que subsisten al paso del tiempo y de los otomanos. Tanto bizantinos como otomanos renovaron y modificaron la construcci�n original, sin embargo en su conjunto sigue siendo la construcci�n edificada por Justiniano. En realidad les cuento que quien impuls� la tercera reconstrucci�n de Santa Sof�a, ya que la hab�an destru�do dos veces, fue la emperatriz Theodora, esposa de Justiniano, quien luego de sofocar el levantamiento Nika en el 532, encarg� la reconstrucci�n a los arquitectos m�s encumbrados de la �poca. Imaginen la magnificencia de este monumento, en donde el arte bizantino, expresi�n acabada de la religi�n cristiana, se mezcla con el arte musulm�n, b�vedas, minaretes, mosaicos, altares, producen un efecto sin igual, absolutamente m�gico. Este es el hogar sagrado de Sof�a, y es tambi�n nuestro hogar. El regreso al hogar. Volver a la Sabidur�a Divina, es volver a nuestro hogar interno, es recuperar aquella esencia que nos distingue, y que nos revela como hijas sagradas de la Diosa. Volver a Sof�a es buscar a la Diosa en nosotras, y desplegar todo nuestro potencial interno. Volver a Sof�a es tambi�n recuperar el valor de lo sagrado en nuestras vidas. Invocando la sabidur�a divina. La sabidur�a nos recorre, nos convoca, nos amalgama . Mujeres sabias despertad!, recobremos el poder que nos fue arrebatado, y sembremos la semilla de la sabidur�a en cada acto cotidiano. Mujeres sabias despertad!, invoquemos la presencia de la Diosa, recobremos nuestra esencia divina, la que nos habita. Seamos canales de sabidur�a femenina, dispongamos nuestras almas y nuestros cuerpos para ofrecerlos a la Diosa, y permitir que Sof�a nos habite. Madre Sof�a, Santa Sof�a, Hagia Sof�a, Sabidur�a Divina, ven a nosotras , tus hijas te esperamos, deseamos tu sublime presencia, y tu luz iluminando la oscuridad del camino. Despertad del ensue�o patriarcal. Mujeres sabias despertad!, despertad del ensue�o patriarcal. Recuperemos nuestra estima, nuestros valores, nuestras creencias de mujeres sabias, y derrotemos las falsas creencias, la falsa inocencia, la estupidez, la hipocres�a, la comodidad, y Sof�a se har� presente. Mujeres sabias despertad!, la lucidez, arroja luz, claridad en nuestras vidas, es el emblema del crecimiento, y la posibilidad de aparici�n de nuestros hijos e hijas creativas. Mujeres sabias despertad!, la Sabidur�a Divina aflora en nuestro ser, y se hace presente a trav�s de la intuici�n y de la percepci�n clara y contundente. Seamos respetuosas de ellas, confiemos, y creceremos en sabidur�a. Recorramos juntas el camino de regreso hacia la sabidur�a interna, para desplegar nuestra potencialidad y nuestra creatividad sagrada. El regalo de Sof�a. (ir a p�gina siguiente) |
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