San Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia

Santo Tomás de Aquino (1225-1274), el «Doctor Angélico», patrono de la educación católica

Artículo especial: las ventajas de la familia

Son numerosos los motivos para realizar una defensa a ultranza del matrimonio y de la familia. Podemos argumentar razones históricas, morales, sociales, antropológicas, biológicas, culturales y un largo etcétera.

Desde un punto de vista estadístico, existen numerosos trabajos poblacionales que avalan esta realidad, siendo quizás el más contundente el relevamiento realizado por la fundación Family Facts en los Estados Unidos. Si bien los trabajos se han realizado en familias estadounidenses, muchas de sus conclusiones son fácilmente extrapolables a nuestro medio.

En términos sinópticos, se han seleccionado los 10 trabajos más destacados al respecto, los cuales revelan 10 interesantes ventajas sociales, culturales y hasta sanitarias del matrimonio y la familia.

(1) Los niños criados en familias intactas tienen en promedio mejor desempeño escolar y menos problemas de comportamiento, de acuerdo a puntuaciones de 24 sobre 30 indicadores estudiados. Los niños que no viven con ninguno de sus padres biológicos tienen en general peor puntuación académica y autoestima.

         Estudio de referencia: Sun Y. The Well–Being of Adolescents in Households With No Biological Parents. Journal of Marriage and Family 2003, vol 65(4), p 894–909.

 

(2) Los padres de familias intactas pasan, como media, más tiempo con sus hijos, lo cual permite una cohesión mayor en el grupo familiar.

Estudio de referencia: Lansford JE, Ceballo R, Abbey A, Stewart, AJ. Does Family Structure Matter? A Comparison of Adoptive, Two–Parent Biological, Single–Mother, Stepfather, and Stepmother Households. Journal of Marriage and Family 2001, vol 63, p 840–51.

(3) Los adolescentes que cenan con su familia tienen menos riesgo de adicción al tabaco y al alcohol. Estadísticamente, aquellos que cenan con su familia solamente 2 noches por semana tienen el doble de riesgo que los que cenan con la familia al menos 5 noches semanales. En el caso de drogas ilícitas, los primeros tienen el triple de riesgo que los segundos.

Estudio de referencia: The National Center of Addiction and Substance Abuse at Columbia University. The Importance of Family Dinners II, September 2005

(4) Los adolescentes de familias intactas tienen menos riesgo de implicarse precozmente en la actividad sexual. Sobre una muestra de casi 5.000 adolescentes vírgenes, aquellos que vivían con sus padres casados tenían un 40% menos de posibilidades de haber tenido relaciones sexuales un año después, al hacerse una entrevista de seguimiento, en contraste con los adolescentes que vivían con padres sin casar.

        Estudio de referencia: South S, Haynie DL, Bose S. Residential mobility and the onset of adolescent sexual activity. Journal of Marriage and Family 2005, vol 67, p 499–514.

(5) Los niños criados en familias intactas por padres felizmente casados tienden a ser más religiosos en la edad adulta. La felicidad del matrimonio de los padres influye en la religiosidad de los hijos al llegar a adultos. Se midieron 6 factores: frecuencia de asistencia a la iglesia; frecuencia de participación en actividades parroquiales; frecuencia de oración; frecuencia de ver o escuchar medios audiovisuales religiosos; frecuencia de lectura de las Sagradas Escrituras e influencia diaria que se reconoce a la religión.

        Estudio de referencia: Myers SM. An Interactive Model of Religiosity Inheritance: The Importance of Family Context. American Sociological Review 1996, vol 61(5), p 858–66.

(6) Los niños criados en familias intactas tienen más probabilidad de tener relaciones sentimentales estables en la edad adulta. Los varones cuyos padres nunca se casaron, al crecer tienden a casarse menos y a salir con más mujeres; las niñas al crecer tienen mayores índices de cohabitación disfuncional.

        Estudio de referencia: Colman RA, Widon CS. Childhood Abuse and Adult Intimate Relationships: A Prospective Study. Child Abuse & Neglect 2004, vol 28(11), p 1133–51.

(7) Las familias intactas tienen más probabilidad de ofrecer un hogar seguro a los hijos. Casi el 10% de los adolescentes viviendo en una casa sin alguno de sus padres biológicos afirmaron haber presenciado violencia doméstica; en familias intactas la tasa promedio es de un 4,4%.

Estudio de referencia: Colman RA, Widon CS. Childhood Abuse and Adult Intimate Relationships: A Prospective Study. Child Abuse & Neglect 2004, vol 28(11), p 1133–51.

 (8) Las madres casadas tienden a crear un mejor ambiente doméstico para sus hijos. Un estudio con 1300 niños mostró que las madres casadas se comportan de forma más positiva hacia sus hijos y crear mejores ambientes domésticos que las madres solas o que cohabitan.

Estudio de referencia: Aronson SR, Huston AC. The Mother–Infant Relationship in Single, Cohabiting, and Married Families: A Case for Marriage? Journal of Family Psychology 2004, vol 18(1), p 5–18.

 (9) Las madres casadas tienen menos riesgo de sufrir abusos y violencia. Incluso añadiendo los altos índices de abusos en mujeres separadas y divorciadas, aquellas mujeres que están casadas o han estado casadas reciben menos violencia (3,85%) que las que nunca se han casado (8,1%).

Estudio de referencia: Rector RE, Fagan PF, Johnson KA. Marriage: Still the Safest Place for Women and Children. Heritage Foundation Backgrounder (Working Paper) 2004, vol 1732, p 2–3.

(10) Los padres casados tienen mayor bienestar psicológico. En promedio, los padres divorciados sufren más de depresión, tengan o no a los hijos con ellos.

Estudio de referencia: Shapiro A, Lambert JD. Longitudinal Effects of Divorce on the Quality of the Father-Child Relationship and on Fathers’ Psychological Well-Being. Journal of Marriage and the Family 1999, vol 61, p 397–408.

A muchas personas quizás les resulte obvio mencionar las inconmensurables ventajas del matrimonio y la familia sobre cualquier otra estructura social. Sin embargo, el feroz ataque actual a estas formas de vida en comunidad, tan antiguas como el hombre mismo, debería hacernos reflexionar, ya que el matrimonio y la familia son las generadoras por excelencia del capital social. Sólo preservando la forma de vida que Dios nos ha propuesto, nuestra sociedad estará a salvo de su propio derrumbe.

 

Revista Digital Fides et Ratio - Febrero de 2007

 

Volver a la página principal                                           Regresar al índice de la presente edición

 

   Fluvium (medio católico on line)

 

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1