Peces y panes

Sanctus, Sanctus, Sanctus, Dominus Deus Sabaoth. Pleni sunt coeli et terra gloria tua. Hosanna in excelsis

Sección Historia: 

Sodoma

En numerosas ocasiones la arqueología ha dado cuenta de la precisión histórica de los textos del Antiguo Testamento, pese a planteos académicos que los consideran un acúmulo de mitos. De hecho, los progresivos descubrimientos en el campo de la investigación no hacen más que ratificar la historicidad del Pentateuco.

No debemos olvidar sin embargo que la arqueología tiene sus límites, ya que es incapaz de «recrear» el proceso que se encuentra estudiando, ya que debe interpretarse en contexto aquella evidencia que ha perdurado a través del tiempo. Aquí resulta influyente el modo de comprender la realidad del investigador, y es prudente en este punto recordar el ateismo y el escepticismo de numerosos historiadores en relación al Antiguo Testamento.

Si bien el ejemplo más clásico de historicidad bíblica ha sido el descubrimiento del pueblo hitita (mencionado reiteradas veces en el Antiguo Testamento y considerado un vulgar mito hasta su descubrimiento arqueológico), existe otro episodio que merece ser destacado.

Es probable que muchos consideren a Sodoma y Gomorra como una leyenda de contenido moral. Sin embargo, esta «leyenda» es descripta topográficamente en el libro del Génesis (el valle de Sidim en la vecindad del Mar Muerto). Las ciudades son además mencionadas en otros libros del Antiguo Testamento (Deuteronomio 29:23, Isaías 13:19, Jeremías 49:18), son citadas por Nuestro Señor Jesucristo al darles instrucciones a los discípulos (Mateo 10:15) y también nos remiten a ellas San Pedro (2da epístola 2:6) y San Judas (1:7).

Orillas israelíes del Mar Muerto

Figura 1.- Las orillas del Mar Muerto

Ya hacia 1924 se realizaron excavaciones sobre seis cauces de ríos secos que confluían al Mar Muerto. A lo largo de cinco de dichos lechos se encontraron los restos de sendas ciudades, una de las cuales se hallaba particularmente fortificada y fue denominada Bab Edh Drha por el arqueólogo William Albright.

Hacia fines de la década de 1960 y en 1973 se reanudaron los trabajos de investigación, documentándose un extenso muro de 60 cm de grosor que rodeaba la ciudad... pero el hallazgo más trascendente fue el descubrimiento de una capa de cenizas de cerca de un metro de altura que cubría la totalidad de las casas. Por otra parte, el cementerio era de grandes proporciones, con varios miles de sepultados carbonizados.

Las distintas viviendas desenterradas mostraban en su totalidad evidencias de un incendio iniciado en los techos, los cuales colapsaron hacia el interior y difundieron el fuego por doquier. Bryan Wood, el líder de la expedición arqueológica, comentó que «la evidencia sugeriría que Bad Edh Drha es la ciudad bíblica de Sodoma» (The Stones Cry Out, de Randall Price, Harvest House Publishers, página 118 de la edición en inglés de 1997)

Estas evidencias se repiten en cuatro de las cinco ciudades; el libro del Génesis describe que justamente son cuatro las ciudades arrasadas por el fuego (Sodoma, Gomorra, Admá y Zeboyim) y una sola no fue destruida pero sí posteriormente abandonada (Zoar). El hallazgo arqueológico evidenció cuatro ciudades con el hallazgo de capas de cenizas similares (en una de ellas, denominada en la excavación Numeria -Gomorra-, el nivel de cenizas superaba los 2 metros de altura) y una de ellas abandonada. Estos sucesos están fechados hacia 2400 aJC. 

Si bien estos descubrimientos nos llenan de satisfacción, no hacen más que verificar la autenticidad del Antiguo Testamento y mostrarnos un ejemplo de los resultados de las conductas humanas cuando éstas se alejan de la ley de Dios.

 

Revista Digital Fides et Ratio - Junio de 2006

Volver al índice de la edición actual

Volver a la página principal

Hosted by www.Geocities.ws

1