
Agnus Dei, qui tollis pecatta mundi, dona nobis pacem
Editorial
Conmemoramos el primero de este mes de mayo a San José Obrero. Este elegido de Dios ha sido sin dudas uno de los hombres más extraordinarios de la historia, responsable nada menos que de la Sagrada Familia, de criar a Jesús niño. Han sido numerosos los apologistas que lo han llamado "el Santo del silencio", ya que los Evangelios no recogen en momento alguno una sola de sus palabras, sino sus extraordinarias obras para con la Santísima Virgen y el Redentor.
En nuestros tiempos de palabras vanas, de absurdos monumentales y de sobreabundancia de información falaz, el ejemplo laborioso de San José quizás debería ser un verdadero faro en la oscuridad, retomado siglos después por San Benito en su ora et labora.
Invocando la protección de este hombre superlativo, los invitamos a que nos honren con la lectura de estos ensayos de Fides et Ratio.
¡San José, ruega por nosotros!
Revista Digital Fides et Ratio - Mayo de 2008