
Crux Sancta sit mihi lux, non Draco sit mihi lux, Vade Retro Satana,
numquam suadeas mihi vana, sunt mala quaea libas, ipse venena vivas
Los dragones constituyen un
componente constante en el folklore y la tradición de casi todos los pueblos de
Es conocido el simbolismo de los dragones
en las grandes civilizaciones del Extremo Oriente, así como su presencia en
numerosos mitos y leyendas de las Edades Antigua y Media de Europa. Será tema de otro ensayo las referencias a Satanás como un dragón.

Más allá de las variantes de cada
cultura, los dragones son representados con apariencia reptiliana, en general
con formas aladas y con el extraño poder de soplar fuego por las fauces.
Incluso en tiempos recientes, la emisora Discovery Channel exhibió documentales
con modelos simulados en los cuales podían
verse dragones de fantasía en enfrentamiento con otros grandes saurios.
En este contexto, vale la pena destacar el descubrimiento en mayo de 2003 en el estado norteamericano de Dakota del Sur de un cráneo prácticamente completo de una nueva especie de dinosaurio, luego donado al Museo de los Niños de Indianápolis. El animal se caracteriza por su cabeza achatada, atípica, de acuerdo con los paleontólogos seculares, para un dinosaurio de la presunta datación de esta especie. Se trata de un paquicefalosaurio con espinas y cuernos en el rostro y en el hocico… sorprendentemente similares a la de los dragones medievales.
Este espécimen fue bautizado con el
nombre de Dracorex hogwartsia. Dracorex es un latinismo equivalente a
“rey de los dragones”, mientras que hogwartsia
es un neologismo que procede de las serie de obras “Harry Potter” de la
escritora británica J. K. Rowling (aberraciones de la ciencia moderna…).

Dracorex hogwartsia, además de sorprendernos por su
semejanza con los ¿mitológicos? dragones, es uno de los tantos fósiles que se
encuentran en un estrato geológico inesperado, correspondiente en este caso al
llamado período Cretáceo, cercano al momento presunto de la extinción de los
dinosaurios, cuando en general otros animales similares fueron hallados en
niveles considerados como más antiguos.
Este reptil prehistórico es un
interesante ejemplo de la diversidad dentro del grupo de los paquicefalosaurios
y una nueva muestra de las numerosas contradicciones de la datación de los
fósiles. Además, representa acaso de una de las evidencias más firmes que unen
las leyendas de los dragones con los dinosaurios de carne y hueso que, tal vez
en alguna ocasión no tan lejana, poblaron nuestro mundo.