Lo que Dios quiera,
cuando Dios quiera, como Dios quiera

Sección Biografías: Santa María Josefa Rossello
Santa María
Josefa Rossello nació en Albisola Marina (Savona, Italia) el
27 de mayo de 1811
y fue bautizada el mismo día con el nombre de Benita. Fue la
cuarta hija entre
diez hermanos, de
padres alfareros, ricos
en la fe y en la piedad. De ellos la joven Benita, aprendió
a modelar la
arcilla y se hizo cargo de sus hermanos menores, lo que le
permitió a su madre
dedicarse a sus numerosas ocupaciones.
Desde joven se distinguió por su caridad hacia los
más pobres y por su devoción
a
Además,
en
pocos meses más se sucedieron la muerte de su propia madre,
de dos de sus
hermanos y finalmente de su padre, por lo cual la joven Benita se
convirtió en
el sostén de la familia.
En 1837, en respuesta a la llamada del Obispo Agustín De
Mari de servidores que
se dedicaran a la educación de los más pobres,
Benita se presentó y ofreció sus
servicios. De Mari se encargó de buscar un lugar y la joven
santa de buscar
compañeras que se ofrecieran como voluntarias para iniciar
la primera escuela.
Para la sede de la obra monseñor De Mari alquiló
una modesta casa cuya
fundación se realizó en agosto de 1837. Angela
Pescio, la colaboradora de mayor
edad, fue elegida Superiora, y a Benita se le encomendó el
cargo de maestra de
novicias, vicaria y ecónoma.
El 22 de octubre de 1837 se llevó a cabo la primera toma de
hábitos y Benita
recibió del Obispo el nombre de Sor María Josefa,
al tiempo que el Instituto
era denominado oficialmente de las Hijas de Nuestra señora
de
Dos años después, en agosto de 1839, las
religiosas pronunciaron sus votos perpetuos.
En 1840 las hermanas profesas eran ya siete, y cuatro las novicias. En
este año
Sor María Josefa fue elegida superiora por unanimidad, cargo
que mantuvo hasta
su muerte.
Una
grave
pérdida para el naciente Instituto fue la muerte de
Monseñor De Mari ocurrida
en diciembre de 1840. Él ya había
realizado un esbozo de las reglas, pero
el texto definitivo fue confiado para su compilación al
padre carmelita
Inocencio Rosciano y fue solemnemente entregado a las hermanas, junto
con el
nuevo hábito, en febrero de 1846 por el nuevo Obispo de
Savona. Monseñor Riccardi (después
arzobispo de Turín).
Bajo la dirección de Sor María Josefa, el
Instituto comenzó a difundirse en
Liguria durante el período comprendido entre 1842 y 1855. Al
año siguiente, la
santa comenzó a colaborar en la obra del rescate de los
esclavos de África, a
la que ya desde mucho tiempo atrás se dedicaban los
sacerdotes Nicolás Olivieri
y Blas Verri. Así, las puertas del instituto se abrieron
para acoger a grupos
de muchachas negras rescatadas.
La
caridad de
Su
espíritu
misionero trascendió las fronteras de Europa y se puso de
manifiesto con el
envío a Buenos Aires de quince hermanas en 1875.
El
7 de
diciembre de 1880 en la casa madre de Savona, la hermana Josefa
volvía a
Fue
beatificada
el 6 de noviembre de 1938, tras la oportuna investigación y
el reconocimiento
de dos milagros realizados a dos religiosas del Instituto.
María Josefa
Rossello fue canonizada por Pío XII el 12 de junio de 1949.
Recordando
su
lema "EL CORAZÓN A DIOS Y LAS MANOS AL TRABAJO":
Santa
María
Josefa Rosello, ruega por nosotros