Lo que Dios quiera, cuando Dios quiera, como Dios quiera 
Sección Biografías: Beata Ludovica de Ángelis
Nació y fue
bautizada como Antonina de Ángelis el 24 de octubre de 1880 en las vecindades
de L'Aquila, Italia. En ese mismo año, en Savona, fallecía Santa María Josefa
Rossello, fundadora de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia. Querría
la Divina Providencia que esos destinos se encontraran vinculados.
Antonina se forjó en la dureza de una familia numerosa en la Italia empobrecida
de fines del siglo XIX. Trabajadora del campo, se convirtió con los años en
una joven tan activa como reservada, que sintió prontamente en su corazón el
llamado de la vocación religiosa. Fueron tiempos difíciles, en los cuales debió
luchar con barreras financieras y con la oposición familiar. Fue merced al
apoyo del sacerdote local que logró ingresar a la orden de las Hijas de la
Misericordia en 1904, donde tomaría el nombre de Sor María Ludovica.
A los tres años
de su ingreso se dirigiría hacia nuestras tierras, llegando el 4 de diciembre
de 1907 a territorio rioplatense. La sorprendente Sor Ludovica sería destinada
finalmente al Hospital de Niños de la ciudad de La Plata, joven ciudad capital
de la provincia de Buenos Aires. De un modo notable, gracias a su vocación de
servicio y a su fuerte espíritu emprendedor, se convertiría en la organizadora
de la cocina y rápidamente en el personaje central de la vida del hospital,
como gustaba decir, «haciendo el bien a todos, sin importar a quien». Sor
Ludovica llegó a integrarse en las recorridas de sala, aportando el aspecto más
frecuentemente olvidado del quehacer en salud, el de la concepción integral
biológica, espiritual y social del paciente y su familia.

Figura 1.- Beata Sor María Ludovica
Con una audacia invalorable y una bondad sin límites, sor Ludovica debió
enfrentarse inclusive con los avatares del poder político, sin que por ello
dejara de derramar la misericordia que la caracterizaba.
Ese choque con los intereses mundanos de muchos dirigentes no le impidió
lograr, merced a la divina Providencia, subvenciones que dieron lugar a quirófanos,
salas de internación y un edificio en Mar del Plata para pequeños
convalecientes.
Fueron 54 años de incansable tarea, hasta el 25 de febrero de 1962, cuando
volvió a la casa del Padre. La hoy Beata Ludovica, presente en la memoria de
todo el personal de salud, ha sido piedra angular del hoy Hospital Interzonal de
Agudos Especializada en Pediatría «Superior Sor María Ludovica» de la
Ciudad de La Plata, centro de referencia para la Argentina y países hermanos.
Figura 2.- Hospital Superior Sor María Ludovica (con vínculo a su página oficial)