Creador y creatura

Credo in unum Deum, Patrem omnipotentem,

factorem coeli et terrae, visibilium omnium et invisibilium.

Sección Astronomía y Física:

la estratificación de los sedimentos y la evolución

Abstract de la exposición brindada por Guy Berthault en el Ciclo de Conferencias de Críticas Científicas a la Evolución 

en el Aula di Patologia Generale de la Universitá di Roma en noviembre de 2008. 

Traducción al castellano de Revista Digital Fides et Ratio

En la teoría de la evolución formulada por Darwin se sostiene que el registro fósil muestra que los organismos se han transformado en diferentes especies a lo largo de períodos prolongados que se expresan en una escala geológica de tiempos. Sin embargo, la mencionada escala se basa en una interpretación de la formación de los estratos de rocas sedimentarias formulada por el naturalista Nicolás Stenon y publicada en 1667. En ella escribió “los estratos superpuestas son capas antiguas de sedimentos”, por lo que definió el principio de superposición. Sólo en tiempos relativamente recientes pudo observarse el proceso de sedimentación y, entonces, intentar comprobar las interpretaciones de Stenon. Dado que esto no se había probado antes, decidí hacerlo por mí mismo.

 

Ya que la ciencia se fundamenta con hechos, en primer lugar evalué las descripciones de los proyectos de excavación del fondo marino y las investigaciones de Hjulström sobre los sedimentos fluviales. A estos aspectos agregué mis propias experiencias de laboratorio sobre estratificación, en las cuales se demostró que las láminas (o estratos finos) son el resultado de la segregación de partículas en condiciones de sequedad, de aspiración o en aguas estancadas (se trata de 2 trabajos publicados en 1986 y 1988 por la Academia Francesa de Ciencias).

 

En 1991, supervisé las experiencias para obtener estratos mayores que se encontraban bajo la dirección de Pierre Julien, profesor de Hidrología y Sedimentología de la Universidad de Colorado (Estados Unidos). En estos ensayos, se demostró que las corrientes turbulentas se asocian con la formación de estratos por medio de movimientos circulares, laterales y verticales que resultan de las variaciones de la velocidad. Un artículo al respecto fue publicado en 1993 por la Sociedad Geológica de Francia.

 

De acuerdo con estos experimentos, ni la laminación ni la estratificación pueden explicarse por el principio de superposición. Los datos experimentales obtenidos en estas investigaciones deben incorporarse a los conceptos actuales de geología y sedimentología. Vale recordar que una situación similar ocurrió con la estratigrafía secuencial descrita por Golovkinsky en 1868 y Walther en 1894, cuyos datos no se tuvieron en cuenta hasta que fueron adoptadas por los geólogos del Exxon Group en 1977. En esas experiencias se había mencionado por los sistemas de tractos de los estratos superpuestos son en realidad isocrónicos, esto es, que los estratos se habían formado simultáneamente, como ocurrió con nuestros propios ensayos efectuados en Colorado.

 

Como Nicolás Stenon y sus sucesores no habían considerado a las corrientes como un agente de sedimentación, fue necesario llevar a cabo experimentos de laboratorio y análisis de paleohidráulica en terreno sobre rocas sedimentarias estratificadas con el objeto de demostrar esta omisión. Estos estudios se realizaron sobre partículas sedimentarias relacionadas en función de su tamaño, con la evaluación de la velocidad de la corriente en las fases de erosión, transporte y aposición. El modelo de aplicación se detalla en mi trabajo “Análisis de los Principales Principios de Estratigrafía Fundamentados en Datos Experimentales”, publicado en la revista de la Academia Rusa de Ciencias (ARC).

 

Un equipo de sedimentólogos rusos, dirigidos por Alexander Lalomov (del Instituto de Depósitos Metalíferos de la ARC), aplicó estos análisis paleohidráulicos a algunas formaciones geológicas como las plataformas de la Península de Crimea y de Rusia Noroccidental. Se demostró que el tiempo en el cual se depositaron los sedimentos fue de no más del 0.01% del que habitualmente se considera en las escalas de tiempo geológico. Estos resultados coinciden con lo enseñado por el historiador de la geología, Gabriel Gohau, quien afirmó que “el tiempo se mide en función del período en que se depositan los sedimentos, un hecho sobre el cual todos coinciden aproximadamente, y no en función de la orogénesis de las revoluciones biológicas.” En consecuencia, la evolución, como la conciben sus defensores, no pudo haber ocurrido en un lapso tan breve.


Guy Berthault es miembro de la Sociedad Geológica Francesa y de la Asociación de Sedimentología. Sus trabajos originales pueden consultarse siguiendo este enlace



Revista Digital Fides et Ratio - Enero de 2009

 

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