� Kanbun, El Fundamento,
Kanei, La Expancion

En los comienzos de la era Meiji (1879), el emperador decidi� poner en marcha un proceso de modernizaci�n en Jap�n, iniciando una serie de cambios radicales. Uno de estos cambios fue la abolici�n de la clase de los samurais, tanto en Jap�n como en Okinawa. En Okinawa, los samurais se dirig�an generalmente hacia Shuri, Naha y Tomari y se convert�an en comerciantes, marineros, pescadores y granjeros. Una de las familias samurais que se vio afectada fue la familia Uechi, fieles servidores de los emperadores Shokei y Shoei desde 1682 hasta 1728, quienes optaron por mudarse a Izumi (pen�nsula de Motobu) y aprender a trabajar la tierra.

Los primeros a�os de Kanbun Uechi
En esta �poca tan conflictiva, debido a los cambios en las clases sociales, era muy com�n la rivalidad y las peleas entre aquellos que hab�an sido samurais y quer�an ser granjeros ocupando nuevas tierras y aquellos que ya eran granjeros. La familia Uechi no tuvo esos problemas: desde un principio, cayeron bien al resto de los granjeros por su caracter�stica de trabajar duro y su c�digo de honor.
El lugar exacto de nacimiento de Kanbun Uechi es dif�cil de precisar. Pero le evidencia encontrada indica que los padres de Uechi, Kantoku y Tsuru Uechi, se encontraban en una aldea ubicada sobre una monta�a en Takinto, en ocasi�n de su nacimiento, el 5 de mayo de 1877.
Karate, Kobudo y las artes samurai formaban parte de la cultura que se viv�a en el campo, en Okinawa. Especialmente en la pen�nsula de Motobu, estaban libres de todo tipo de influencia externa, pues se encontraba muy lejos de China.
Kanbun aprendi� bojutsu de la mano de expertos de la zona, tales como Taru Kise y Kamato Toyozato y era com�n verlo haciendo exhibiciones o ense�ando a los mas j�venes en las vacaciones o en festivales.
Con el paso del tiempo, lleg� a conocer a un maestro llamado Toyama, quien sol�a visitar asiduamente China para practicar artes marciales y perfeccionar bojutsu. �l le contaba historias sobre ese pa�s, lo que entusiasm� a Kanbun, quien continu� sus pr�cticas con la ilusi�n de poder, alg�n d�a, viajar a China.
Cuando Kanbun se lo propuso a sus padres, estos no dieron su aprobaci�n, bas�ndose en lo duro que seria un viaje a ese lejano pa�s, en donde no conocer�a ni el idioma ni las costumbres. Adem�s, las relaciones entre Okinawa y China no eran del todo buenas.
En 1898, en Okinawa se aplic� el sistema de servicio militar obligatorio. Esto les trajo un mal presentimiento a los okinawenses, que se confirm� con la Batalla de Okinawa. La familia Uechi tenia ideales contrarios a los del gobierno. El esp�ritu samurai amaba la paz pero no le gustaba la forma militar para conseguirla.
Los j�venes okinawenses buscaron alguna manera de evitar el servicio militar. La guerra estaba pr�xima. Los padres de Kanbun creyeron conveniente mandarlo a vivir a China para ponerlo a salvo del riesgo inminente.
Como estaban cometiendo una ofensa contra el gobierno, prefirieron mantener su viaje en secreto. Le dieron algunas recomendaciones para que tuviera en cuenta y le explicaron los riesgos que correr�a en aquellas tierras extranjeras. Tambi�n le recordaron los c�digos del samurai (bushido).
Viaje a China
Finalmente, Kanbun parti� a China arribando, en marzo de 1897, a la ciudad de Fuchow en la provincia de Fukien, en compa��a de un amigo llamado Tokusaburo Matsuda. Ambos j�venes ten�an alrededor de 20 a�os e ignoraban el idioma y las costumbres del lugar. Se quedaron por un corto tiempo en un lugar para okinawenses, llamado Ryukyu Jueneki. Pero, aun as�, sufrieron la dificultad de estar solos en un lugar desconocido. Durante el colapso de la dinast�a Ch'ing, China se hall� repleta de revoluciones, guerras civiles y guerras con Jap�n y Korea. Este conflicto dur� noventa y nueve a�os. En 1949 fue fundada la Rep�blica Popular de China por Mao Tse-tung.
Poco tiempo despu�s de su llegada, Kambun y Tokusaburo comenzaron a estudiar artes marciales en la escuela Kugusku, ubicada en la zona destinada a los inmigrantes okinawenses. La escuela estaba dirigida por un okinawense llamado Koho (Kogyo) Kojo, quien, luego, fundar�a el estilo Kygyo-Ryu. Se cree que fue el primer okinawense en abrir una escuela de artes marciales en China. Su ayudante era un hombre llamado Makabei Udon.
Seg�n Seiko Toyama, Makabei se dio cuenta inmediatamente de la superioridad f�sica de Kanbun y se puso celoso. �l vio que Kanbun se transformar�a en un excelente karateka. Kanbun carec�a de una buena educaci�n escolar y hablaba con un ligero seseo, lo cual lo hacia parecer mentalmente inferior al resto. Makabei lo ridiculizaba y criticaba con el fin de hacer que abandonara el dojo. Kanbun dejo el dojo, aunque todav�a tenia muchas ganas de aprender artes marciales chinas. No es claro si Tokusabura Matsuda se quedo en el dojo de Kojo o se fue a otro. El y Kanbun aprendieron similares estilos de Chuan fa durante sus estad�as individuales en China. Chuan fa (el camino del pu�o) se pronuncia kenpo en japon�s y es el padre de muchos estilos de karate okinawense.
Chuan-Fa y Kung-Fu son dos nombres actualmente utilizados para describir las artes marciales de China. Los estilos norte�os pon�an el �nfasis en los movimientos suaves y fluidos. Mientras que los estilos del sur, a los que los okinawenses estaban expuestos, enfatizaban en la dureza y el endurecimiento.
La rebeli�n de los luchadores
La asociaci�n a las escuelas de artes marciales era llevada a cabo en secreto. Los extranjeros dif�cilmente eran aceptados por estas escuelas. La relaci�n entre China y Okinawa estaba muy deteriorada despu�s de que Jap�n reclam� a Okinawa como parte de su propiedad.
El entrenamiento de las artes marciales comenz� a realizarse en forma clandestina debido a las circunstancias pol�ticas de la �poca.
La Sociedad del Loto Blanco, templo del sistema shaolin, y Los Luchadores, grupo clandestino de artes marciales y pol�tica, estuvieron enredados en campa�as contra la opresiva dinast�a Ch'ing (1644-1911.
En 1727 la dinast�a Ch'ing declar� ilegal la pr�ctica de artes marciales para los ciudadanos con el fin de poder eliminar el movimiento religioso y pol�tico de sectas que eran perjudiciales para el pueblo mismo.
El gobierno de la dinast�a Ch'ing prendi� fuego dos veces al templo shaolin Shusan, por ser considerado el centro de las pr�cticas secretas de artes marciales. Eventualmente, los maestros Shaolin se trasladaron a otras regiones de China, particularmente al sur, donde la opresi�n no era tan severa. Ellos fundaron nuevos templos shaolin y se volvieron a juntar algunos viejos compa�eros que, nuevamente, comenzaron a dirigir la pr�ctica secreta de artes marciales.
La rebeli�n de Los Luchadores (1898-1900) levant� al pueblo en contra del gobierno para que permitieran la pr�ctica de las artes marciales. Esto finaliz� con casi dos meses de ocupaci�n de Peking por el cuerpo de la marina de los EE.UU.
Despu�s de la fallida rebeli�n de Los Luchadores, el gobierno reforz� las medidas de seguridad para impedir la pr�ctica de las artes marciales y otra vez incendi� los templos shaolin. La eliminaci�n total de las artes marciales fracas�. Cada practicante sigui� con sus ejercicios y siguieron ense�ando. Por primera vez, se comenz� a difundir el Chuan-fa entre la clase campesina de China.
Durante sus viajes, vendiendo medicinas hechas de hierbas chinas, Kanbun busc� otra escuela de Chuan-fa. Observ� varios estilos y casi todos le fueron familiares: ya los hab�a visto en Okinawa. Por fin, descubri� una escuela llamada Chou Tsu Ho. Estos caracteres chinos para este nombre se pronuncian Shushiwa en japon�s. Kanbun llam� a su sensei Shuhabu, Quiz�s por sus problemas de dicci�n.
Kanbun qued� impresionado por la dureza de los practicantes. Le gustaron especialmente los golpes en el cuerpo durante la ejecuci�n del kata Sanchin, as� que pidi� que lo admitieran en la escuela. Le negaron la entrada, quiz�s por no ser chino. Se cree que la escuela de Shushiwa era una de las bases para la rebeli�n de Los Luchadores. Kanbun pidi� varias veces que lo admitieran y siempre fue rechazado. Kanbun Uechi experiment� una extrema soledad y decepci�n durante este per�odo. Reflexion� sobre las lecciones que hab�a recibido de su padre sobre la fortaleza del esp�ritu y mantener el honor. Aplic� la paciencia y la determinaci�n que hab�a aprendido como granjero y artista marcial en Motobu, para encontrar la fuerza para seguir adelante.
Hosted by www.Geocities.ws

1