"Razones para construir juntos"
Revista electr�nica semanal, Puebla, M�xico, a�o 1, n�m. 6, 26 de septiembre de 2004
Pol�tica - Sociedad - Cultura
Sociedad y desarrollo
De esta forma, Borrini Feyerabend en un documento de la Deutsche Gesellschaft f�r Technische Zusammenarbeit propone la resoluci�n de estos conflictos a trav�s de un enfoque pluralista para el manejo de recursos naturales, donde se incorporen todos los actores involucrados en el problema para alcanzar los objetivos finales de conservaci�n del entorno natural, el uso sostenible de los recursos naturales y la distribuci�n equitativa de los beneficios y responsabilidades relacionados con los recursos naturales.
Para esto es necesario el establecimiento de condiciones b�sicas como el pleno acceso a la informaci�n, libertad y capacidad para organizarse, libertad de expresar necesidades y preocupaciones, la promoci�n de un entorno social no discriminatorio, voluntad de negociaci�n entre las partes, confianza en el cumplimiento de acuerdos, entre otros.
Es decir, lo que se propone es la implementaci�n de un proceso pol�tico y cultural donde el objetivo sea la democracia y justicia social en el manejo de recursos naturales, donde se entiende que no existe una soluci�n �nica y objetiva para manejar los recursos naturales, sino m�s bien hay diferentes opciones compatibles tanto con los conocimientos tradicionales como con la evidencia cient�fica y capaces de satisfacer las necesidades de conservaci�n y desarrollo, por otro lado, tambi�n se reconoce la existencia de gran cantidad de opciones negativas y desastrosas para el medio ambiente y el desarrollo.
Uno de los conceptos que ayudan a poner en pr�ctica y entender mejor este enfoque pluralista para el manejo de recursos naturales es la visi�n de patrimonio de los recursos naturales, donde se pone �nfasis en las obligaciones del propietario m�s que en sus derechos y donde tambi�n se promueve una vinculaci�n entre los que manejan los recursos naturales con las generaciones futuras, cualidades muy distintas a las de propiedad donde los derechos son del propietario, es impersonal y existe movilidad de los bienes por la existencia de un mercado especializado.
La Visi�n de Patrimonio en la Soluci�n de Conflictos de Recursos Naturales
Sergio Rivas

M�xico al igual que en nuestro estado, actualmente enfrentan desequilibrios sociales, econ�micos y ambientales, que al estar �stos asociados con otros relativos a la distribuci�n y uso de los recursos naturales, son fuente de conflictos e inestabilidad en las regiones.
Solo debemos recordar los conflictos entre el gobierno estatal y los campesinos de la zona de Tepeaca  donde �stos se opusieron y provocaron la cancelaci�n del Proyecto Milenium en la regi�n por sentirse afectados en su derecho de uso de recursos, en este caso la tierra, o los campesinos del ejido de La Magdalena Axocopan en el municipio de Atlixco donde entran en conflicto con las autoridades municipales debido a una falta de acuerdo en la distribuci�n y uso de recursos naturales, en este caso del recurso agua, un problema hist�rico que data de los a�os treinta del siglo pasado que fu� controlado "gracias" al poder pol�tico y caciquismo existente en la regi�n, sin embargo, al  iniciarse la transici�n pol�tica en el municipio �ste problema casualmente resurge, y por otro lado, la compra de tierras ejidales donde �stas son parte de un proyecto de desarrollo urbano muy ambicioso por parte de las autoridades municipales de Atlixco que contempla desarrollos inmobiliarios, zonas tur�sticas, industriales y espacios dedicados para una central camionera y de abastos, donde adem�s en este conflicto se agregan actores sociales externos de la regi�n.
Estos conflictos que cada vez son m�s comunes en las diferentes regiones de nuestro pa�s atrasan el desarrollo rural ya que se generan en zonas donde hist�ricamente la principal actividad es la agropecuaria pero que debido al crecimiento de las ciudades �stas han ido absorbiendo tierra de uso agr�cola y el se ha iniciado una competencia cada vez m�s feroz por el recurso agua.
Sin embargo, es necesario precisar que la planeaci�n del desarrollo urbano como la del desarrollo rural no deber�an de verse como una lucha entre dos entes antag�nicos sino que al contrario, deben ser vistos como sistemas complementarios donde sus habitantes impulsen actitudes solidarias hacia los grupos m�s vulnerables.
volver al �ndice
Hosted by www.Geocities.ws

1