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CAPÍTULO 5
Nada más llegar a la isla Ada salta del barco aludiendo que tiene unos
asuntos que solventar y deja a Leon sólo. Éste, al tomar tierra descubre que
aquí las cosas no van a ser más fáciles, ya que el comité de recepción, al
contrario que los aldeanos y los iluminados de las zonas anteriores, está
organizado como si de un ejército experto en guerra de guerrillas se
tratara. Por suerte, al momento puede localizar a Ashley y ver cómo se la
llevan dentro de un edificio con forma de gran almacén industrial.
Tras superar varias emboscadas de estos enemigos e incluso enfrentarse a una
nueva especie de criatura capaz de regenerarse tras ser dañada, logra
alcanzar a Ashley y juntos emprenden de nuevo la huida, esta vez montados en
una excavadora a través de los túneles subterráneos de la isla.
Cuando ya no pueden avanzar más bajan y prosiguen a pié.
Desdichadamente se vuelven a encontrar con Saddler, que esta vez se deja de
rodeos y les enseña el control que puede ejercer sobre los parásitos que
moran en el interior de ambos. Con un simple gesto de su mano inmoviliza a
Leon y con otro hace que Ashley pierda toda voluntad y le siga. Para variar,
Leon ha vuelto a quedarse sólo, y esta vez le preocupa más, porque lo que ha
sucedido sólo puede significar que les queda muy poco tiempo antes de que
Las Plagas les dominen por completo...
Afortunadamente, antes de que se la llevara había conseguido acoplarle un
rastreador, y siguiendo su señal se pone de nuevo en camino. Entonces se
topa con alguien al que no esperaba ver allí, un antiguo compañero de nombre
Krauser al que creía muerto dos años atrás. Este no sólo le ataca si no que
le revela que ha sido él quien raptó a Ashley para entregársela a Saddler,
aunque sólo para ganarse su confianza y robarle una muestra de Las Plagas.
Además, le cuenta que no trabaja sólo, está aliado con Ada y ambos cumplen
órdenes de Wesker en un misterioso plan que al parecer tiene que ver con el
resurgimiento de Umbrella.
Cuando la pelea parece inclinarse a favor de Krauser, aparece Ada y evita
que éste le aseste el golpe final, demostrando con esta acción que en
realidad no sigue sus mismos ideales. Tras esto ambos desaparecen y Leon
prosigue su camino para quedar desolado poco después cuando se topa con el
rastreador de Ashley tirado en el suelo. Aunque no tiene mucho tiempo para
reaccionar, ya que una nueva criatura le ataca violentamente bajo las
órdenes de Saddler.
Tras derrotarla llega hasta unas ruinas donde le espera Krauser con
intenciones de acabar lo que había sido interrumpido por Ada momentos antes.
Su antiguo camarada no sólo le demuestra el odio que siente por él, si no
que también ha sido tratado con alguna especie de virus, posiblemente por
Wesker, que le hace mutar complicando las cosas aun más de lo que estaban.
No sin dificultades Leon logra vencerle pasando a la siguiente área de esa
fortaleza donde, aunque parezca mentira, la situación empeora
considerablemente.
El
grueso del ejército de Saddler protege esa área armados hasta los dientes.
Leon no tiene ni idea de cómo atravesará esta última línea cuando recibe por
radio una transmisión del segundo helicóptero, que acaba de llegar y abre
fuego contra todos sus oponentes. Por desgracia, aunque la ayuda hace que
Leon llegue a su objetivo, un misil lo derrumba en el último instante.
Saddler sonríe con satisfacción mientras Leon jura que pagara por eso.
Por
fin, llega a donde Saddler retiene a Ashley. Gracias a que Ada distrae su
atención, logra liberarla y ambos corren a una sala en la que, usando una
máquina y con la ayuda de las investigaciones de Luís, consiguen destruir al
parásito que tienen en su interior. Todo parece haber terminado, ya sólo
queda huir de ese infierno...
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