Algunas autoridades de certificación creen que el cifrado sin autenticación basta para garantizar la seguridad de un sitio web y promover la confianza de los clientes en dicho sitio. Pero el cifrado por sí solo no es suficiente.
Los certificados SSL sin autenticar proporcionan confidencialidad e integridad, pero carecen de la autenticación de terceras partes tan necesaria para:
- Comprobar que el sitio que el usuario está visitando realmente pertenece a la compañía y no a un suplantador.
- Permitir al destinatario de un mensaje digital estar seguro tanto de la identidad del emisor como de la integridad del mensaje.
- Garantizar transacciones electrónicas seguras que protejan a los clientes y a su negocio.
Por estas razones, es de vital importancia que su sitio web esté autenticado, lo que aumentará la confianza que los visitantes de la Web depositan en su sitio y en su negocio. Por otra parte, si hay partes sin autorizar que emiten certificados, la veracidad de éstos suele verse mermada. Al requerir que se compruebe el derecho que tiene un solicitante de certificado para realizar dicha solicitud (por ejemplo, si está empleado en la empresa nombrada en el certificado) se evita el riesgo de emitir un certificado para un individuo con intenciones fraudulentas que no esté empleado en la empresa.
Los certificados SSL de una autoridad certificadora, como por ejemplo VeriSign, proporcionan una alta credibilidad a las empresas en línea. Nuestros exhaustivos métodos de autenticación fijan un estándar que asegura que:
- Los suscriptores están debidamente identificados y autenticados.
- Las solicitudes de certificados de los interesados son precisas y completas y han recibido la pertinente autorización.