- Marcos: El autor de este evangelio es Juan Marcos, pariente de Bernabé
(Col 4,19) y personaje conocido en la Iglesia primitiva. Se le menciona en
Hc.12,12, y acompañó a Bernabé y Pablo en la misión (cf. Hch 12,25;
13,3.1|3;15,37-39); se le nombra, además, en Flm 24,2; Tim 4,11 y 1 Pe
5,13. Mc fue escrito, sin duda alguna, en el Oriente próximo,
probablemente en Antioquía entre los años 60-65.(Mateos-Camacho)
Mateo: Existe consenso en la actualidad en que el Evangelio de Mateo fue
escrito en la ciudad de Antioquía en los años ochenta d.C. Su autor sería
un escriba judío cristiano, helenista (de habla y cultura griega), que
conocía muy bien la Biblia Hebrea (en su versión griega: la Septuaginta)
y todas las tradiciones cristianas ya existentes. El autor utilizó
como fuentes directas el Evangelio de Galilea (el documento llamado Q) (años
40-60) y el Evangelio de Marcos (años 60-65), más algunas tradiciones
propias que encontró en Antioquía, Siria y Galilea. El evangelista hace
una síntesis de Q y Marcos, pero también de otras dos tradiciones que
posiblemente conoció: la tradición de Pablo de Tarso y la tradición
judeo-cristiana de Santiago, el hermano del Señor. El Evangelio de Mateo
es así la primera síntesis de la tradición judía y cristiana después
de la destrucción de Jerusalén y del pueblo judío en la guerra de los años
66-74 d.C.
Algunos autores piensan que el Evangelio no fue escrito por una sola
persona, sino por una escuela de rabinos y escribas cristianos de Antioquía.
El nombre de Mateo es una ficción literaria, que pretende poner toda la
obra
bajo la autoría histórica de un discípulo directo de Cristo. Detrás
del texto, en todo caso, no hay solamente un autor o una escuela de
autores, sino también cincuenta años de tradición oral que se mantuvo
viva en las
comunidades cristianas de Galilea, Siria y Antioquía. Cientos de testigos
y profetas cristianos, hombres y mujeres, participaron de manera indirecta
en la creación de este Evangelio fundador de la Iglesia de Jesús.
¿Qué hizo nacer el Evangelio de Mateo? El Evangelio pertenece a la
segunda generación del movimiento de Jesús. Ya en los años ochenta habían
muerto todos los discípulos y discípulas de Jesús. Cuando ellos estaban
vivos, la tradición estaba asegurada, pero ahora que desaparecían,
se hacía urgente poner por escrito dicha tradición. Esta será en
general la tarea de la segunda y tercera generaciones de discípulos, del
período llamado comúnmente sub-apostólico (70-135 d.C.). Mateo fue el
primero que tuvo la idea de escribir en el período sub-apostólico un
Evangelio, a partir de Q y de Marcos. (P. Richard)
Lucas: En la literatura tradicional Lucas es un médico de Antioquía y se
convirtió a la fe cristiana cuando los primeros misioneros salieron de
las comunidades de Jerusalén para llevar el Evangelio más allá de las
fronteras del país judío. Luego dejó su patria para acompañar al apóstol
Pablo en sus misiones. Pero, según los investigadores de hoy, hay muchas
razones para creer que el autor no fue un acompañante de Pablo ni le
conoció personalmente. No hay nada en el Evangelio de Lucas o en los
Hechos que identifique a su autor.
La obra de Lucas es como un libro de dos volúmenes: el Evangelio de Lucas
y los Hechos de los Apóstoles. La unión entre el Evangelio de Lucas y
los Hechos se manifiesta: 1) en los prefacios de los dos libros (Lc. 1,1-4
y
Hech. 1,1-2), ambos libros siendo dedicados a Teófilo, y especialmente en
Hechos, que hace referencia al primer libro (Lucas); 2) el final del
Evangelio (Lc. 24,44-49), que une la vida de Jesús con la misión de los
apóstoles de ser testigos entre "todas las naciones, comenzando por
Jerusalén", está retomado y desarrollado en Hechos (1,8) y en todo
el libro: "serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y
Samaria, y hasta los
límites de la tierra"; y 3) hay varios otros temas introducidos en
el evangelio y retomados luego en Hechos.
La resurrección de Cristo es la puerta de salida del evangelio y, al
mismo tiempo, la puerta de entrada a Hechos. Lucas terminó su evangelio
poniendo en labios de Jesús la promesa que debía cumplirse pronto (Lc.
24,49-53). Con el cumplimiento de dicha promesa, comienza Lucas el libro
de Hechos (Hech.1,8). De esta manera la resurrección une estos dos
escritos. Para Lucas, la resurrección de Jesús es el mayor
acontecimiento de todos los tiempos. A su alrededor gira toda la historia
de la humanidad. Garantiza la continua acción del Espíritu Santo (Hech.
2,31-33; 3,14-16; 4,10-11). Antes de escribir su evangelio, Lucas tuvo la
precaución de informarse de todo lo ocurrido con Jesús "desde los
orígenes" (Lc. 1,3). La primera y principal fuente de información
fue el recuerdo vivo celebrado y vivido por las comunidades cristianas. Y
ciertamente, en este nuevo libro tuvo el mismo cuidado para informarse
sobre la Iglesia "desde los orígenes", no solamente estando en
contacto con las comunidades, sino también interrogando a las personas
que vivieron los acontecimientos. (I: Storniolo)
Juan: La literatura joánica es el resultado de poner por escrito las
experiencias de las comunidades joánicas que vivieron y testificaron del
Evangelio durante el primer siglo de la Era Cristiana. Por lo tanto no se
puede comprender el significado del mensaje de estos documentos sin
relacionarlo con las experiencias de estas comunidades. Por otro lado
debemos decir que estas comunidades produjeron una abundante y
significativa literatura contenida en el Cánon del Nuevo Testamento.
Nuestra propuesta de lectura parte de la hipótesis de que estas
comunidades produjeron los siguientes documentos: el Evangelio de Juan,
las Epístolas I, II y III y también el libro de Apocalipsis. En tercer
lugar, conviene decir que la lectura de estos textos no tendría
sentido si no fuera porque buscamos en ellos algún mensaje para nuestras
comunidades en nuestro tiempo. La consideración de estos textos y el
interés que despierta en nosotros al estudiarlos está motivado
fundamentalmente porque partimos de nuestra experiencia y nuestra
preocupaciones. Es posible que la lectura de estos textos nos ayude en
nuestra práctica cristiana en el día de hoy.
Durante mucho tiempo la investigación bíblica estuvo centrada en la búsqueda
del autor del texto. Esto valía tanto para Juan como para cualquier texto
del Nuevo Testamento. Entonces se pensaba que el contenido esencial del
mensaje del texto se debía al genio del autor del texto en cuestión. Sin
negar lo hay de verdad en esta afirmación, es decir, la importancia del
autor y redactor del texto, pronto los estudios se movieron en otra
dirección: a la importancia de la comunidad cristiana primitiva en la
cual nació el texto. En esta nueva etapa se descubrió que los textos, en
gran medida, testifican de la vida de las comunidades cristianas. En el
texto el
redactor habría puesto por escrito lo que correspondía a las
preocupaciones fundamentales de la comunidad. Por lo tanto se necesitaba
conocer más del contexto en el cual vivieron estas comunidades para
saber, así, de sus problemas y preocupaciones. Todo esto estaba a la base
del texto. La hegemonía romana sobre Judea comenzó cuando Pompeyo entró
triunfante en Jerusalén el 63 a.C. y continuó con algunas variantes en
el sistema de dominación. La historia de Judea llegamos a conocerla - básicamente
por los escritos de Flavio Josefo - hasta la intervención romana en
tiempos de Adriano en 132-35 fecha en que los ejércitos imperiales
lograron sofocar la rebelión de Simón de Kosiba, apodado Bar Kokba
("hijo de estrella"). En lo que dice relación a las comunidades
joánicas y los respectivos acontecimientos, hay por lo menos cuatro
fechas que debemos conocer, a saber:
1) La primera comunidad joánica surgió en Palestina cerca de los años
60 d.C. bajo la influencia del así llamado "discípulo amado"
(Juan 13,23;19,26; 20,2.8; 21,7.15.19). Para muchos exégetas, este discípulo
no es otro que Juan el Apóstol. Como era común en aquella época y desde
muy temprano en la antigua tradición rabínica, alrededor del maestro se
formaba una escuela de discípulos. Así ocurrió con Juan y sus
seguidores. De este modo habría nacido la primera comunidad joánica.
2) El segundo acontecimiento importante a tener en cuenta es la diáspora
(dispersión) a causa de la guerra judía contra los romanos en los años
66-70 d.C. Como es sabido, a raíz de esta guerra, que terminó con la
toma de
Jerusalén y la destrucción del Templo, muchos judíos - los que pudieron
escapar con vida - huyeron a otras regiones. Entre ellos los cristianos
optaron por establecerse en Pella, lugar ubicado en la Transjordania.
Los seguidores de Juan se instalaron por esa época en Efeso. A partir de
allí se puede hablar con cierta propiedad de la existencia de una
comunidad joánica.
3) A raíz del acontecimiento descrito anteriormente, un grupo importante
de rabinos judíos consiguió que los romanos les dieron la oportunidad de
retirarse a Yamnia, un lugar a orillas del Mar Muerto. En este lugar se
instaló la plaza fuerte de la ortodoxia judía, y la base fundamental de
su pensamiento teológico era la reafirmación de la Torá y el estricto
cumplimiento de ella. Así, las comunidades cristianas que vivían ya en
situación de dispersión fuera de Palestina fueron presionadas por los
rabinos de Yamnia a confesar la fe judía y la obediencia irrestricta a la
Torá. Debido a su confesión de fe en Jesús de Nazaret, como el Mesías
que ya
había venido, no pudieron cumplir con las exigencias rabínicas. De este
modo los cristianos fueron expulsados de la fe Judía y no admitidos en
las sinagogas cerca del año 85 d.C.
4) La última fecha de importancia para ubicar los textos joánicos y las
experiencias de las comunidades son los años 90/100, es decir, a fines
del primer siglo. La persecución a los cristianos por parte del Emperador
Domiciano se sitúa a los finales de su reinado, es decir, aproximadamente
el año 96 d.C. La razón para esta persecución era la negativa de los
cristianos a someterse al culto Imperial, es decir, no reconocer la
divinidad señorial del Cesar. En esta época, a la situación de dispersión
(diáspora) que había acontecido anteriormente, ahora se suma la
persecución. Sobre la base de estos elementos históricos se pueden
proyectar algunas
líneas de lectura para los textos: La historia del desarrollo de la
experiencia cristiana de las comunidades joánicas va desde
aproximadamente el año 60 al 100 d.C. En este período la composición de
las comunidades
evoluciona desde una matriz judía a una judía cristiana y una cristiana
samaritana. Estas etapas históricas estarán presentes, por ejemplo, en
las distintas redacciones del material que compone el evangelio.(preparado
por
el Equipo Lo Valledor, fuentes desconocidas)
Resumen:
Lo único que tenemos como biografías de los evangelistas está arriba
mencionado, Marcos y Lucas siendo los dos únicos que la tradición puede
identificar. Mateo y Juan son escritos de los discípulos de los apóstoles.
Los biblistas nos dicen que todos los apóstoles estaban ya fallecidos
antes del año 70 y los evangelios, con la excepción de Marcos, fueron
escritos después del año 70.
P. Santiago W.
