PREGUNTA: Actitud de la Iglesia Católica frente a la problemática social
RESPUESTA
LA IGLESIA ANTE LA PROBLEMÁTICA SOCIAL
El cristiano no puede encerrarse en la torre de una moral individualista o en
posturas de resignación ante el desorden del mundo. Porque la esperanza que ha
recibido, lejos de adormecer su espíritu de lucha, le urge a asumir
responsablemente las exigencias sociales de la fe y la caridad. El Evangelio no
puede compaginarse con la injusticia y la mentira.
La visión cristiana del mundo y de la vida, contenida en la doctrina social de
la Iglesia, impulsa al creyente de manera mucho más profunda que cualquier
ideología humana.
A este respecto son claras las palabras del Papa Pío XII, “El cristiano
convencido no puede encerrarse en un cómodo y egoista «aislacionismo» cuando
es testigo de las necesidades y de las miserias de sus hermanos; cuando le
llegan los gritos de socorro de los económicamente débiles; cuando conoce las
aspiraciones de las clases trabajadoras hacia unas más normales y justas
condiciones de vida; cuando se da cuenta de los abusos de una concepción económica
que pone el dinero por encima de todos los deberes sociales; cuando no
ignora las desviaciones de un intransigente nacionalismo que niega o conculca la
solidaridad entre todos los pueblos, solidaridad que impone a cada uno múltiples
deberes para con la gran familia de las naciones”(Pío XII, Radiomensaje de
Navidad, 24 diciembre 1948)
En el campo social, la Iglesia ha querido realizar siempre una doble tarea:
iluminar los espíritus para ayudarlos a descubrir la verdad y distinguir
el camino que deben seguir en medio de las diversas doctrinas que los solicitan,
y consagrarse a la difusión de la virtud del evangelio, con el deseo real de
servir eficazmente a los hombres.
Alberto Acuña A.