- Después de la Resurrección de Jesús y la venida del Espíritu Santo
en Pentecostés, la(s) comunidad(s) de los cristianos se reunía(n) para
celebrar la Cena del Señor, cumpliendo así las palabras de Jesús:
“Hagan esto en memoria mía”. La celebración de la Eucaristía,
entonces, era el centro de la vida de los cristianos. El pan consagrado
fue llevado también a los enfermos por personas enviadas por la
comunidad. Pasaron muchos años (no recuerdo en que siglo fue) antes de
comenzar la costumbre de guardar el pan consagrado después de la
celebración eucarística. El lugar donde guardaban las hostias llegó a
ser llamado EL SAGRARIO.