RESPUESTA
El nombre “ángel” deriva del latino “angelus” que a su vez es una
transcripción del griego. Significa “mensajero” o “emisario de Dios”.
Dios manda como emisarios a profetas (Is 14,32) y sacerdotes (Mal 2,7), pero
sobre todo a los ángeles; estos son propiamente los emisarios de Dios. El A.T.
designa a los ángeles como ángeles de Dios (Gen 28,12 visión de la escala de
Jacob), como hijo de Dios (Job 1,6; 2,1; 38,7 y Sal 29,1), como los ejércitos
de Yahveh (Jos 5,14) o los ejércitos celestiales, los santos (Zac 14,5; Dan
8,13; Sal 89,8). El A.T. menciona como clases de ángeles a los querubines y
serafines, y como nombres individuales – Miguel, Gabriel y Rafael.
Los ángeles aparecen en forma humana (el A.T. ignora todo distinción de sexos
en el mundo sobrenatural), sin alas (cf. La escala de Jacob). Los querubines y
serafines aparecen alados.
Se describe a los ángeles como seres celestiales que rodean a Yahveh formando
su corte y su ejército, le alaban, le ayudan en su acción sobre la tierra y
son enviados por Él como emisarios suyos cerca de los hombres...Sus fuerzas son
sobrehumanos (Dan 10,5ss; Est 15,16ss); en distintos pasajes se insinúa su
naturaleza espiritual (1Re 22,21; Dan 3,86; Sap 7,23).
Son frecuentes en los evangelios las apariciones de ángeles, sobre todo en las
narraciones de la infancia de Jesús (Lc 1,11ss; 1,26ss; Mt 1,20; Lc 2,8; Mt
28,2ss; Lc 24,23; Jn 20,12; Mc 16,5). Durante la vida pública de
Jesús, aparecen con escasa frecuencia (Mt 4,11; Mc 1,13; Lc 22,43). Pero
invisiblemente los ángeles están siempre prontos a cumplir los mandatos de Jesús
(Mt 26,53; cf. Jn 1,51). Este pasaje de Juan nos enseña cuál es la misión de
los ángeles en la vida de Jesús; está misión está enteramente subordinada a
la misión de Jesús y manifiesta la íntima unión de Jesús con Dios y su
constante comunicación con el cielo.
Existen muchos otros textos del Nuevo Testamento que mencionen los ángeles,
especialmente las epístolas apostólicas y el Apocalipsis.
El Ángel de la guarda. Ya en el A.T. los justos recibían con frecuencia
auxilio de los ángeles; así el siervo de Abraham (Gen 24,7), Daniel en el
cueva de los leones (Dan 6,23), el joven Tobías es acompañado en su
viaje por el arcángel Rafael. Dan habla de ángeles como protectores de los pueblos;
Miguel es el ángel de los judíos...El Sal 91,11 habla en un sentido más
general de la protección de los justos por los ángeles de Dios.
Mucho más clara es la doctrina en el N.T. Jesús mismo habla de los ángeles de
“estos pequeños”, es decir, de los pequeños y débiles en su reino (Mt
18,10). Heb 1,14 enseña que todos los ángeles buenos son “espíritus que
sirven”, “ocupados en el servicio de aquellos que han de heredar la salvación”.
Característico de la fe de los primeros cristianos en el ángel protector de
cada uno de los hombres es lo que se dice en Hech 12,15.