Gente de M�xico 1992
Canciones:
Lado I:
EL JUGLAR SE HA MARCHADO DEL REINO
CRONICA DEL DESIERTO
DE GESTA SINIESTRA
Lado II:
ESBIRROS
LA PALABRA AZUL
AMAR
EVERNESS
Lado III:
CANTO DE LA SANGRE
Letra: Rub�n Dar�o.
V�ctor Rufino: Viola, arreglo de viola.
Pedro tello: Mandolina, arreglo de mandolina.
Arturo Meza: M�sica, arreglos, arreglo de mandolina, Guitarra de 12, Teclado y Voz.
LOS RELOJES CELESTES
Letra y M�sica: Arturo Meza. Excepto donde se indica el fragmento de Francois Vill�n.
Textos en lat�n: seleccionados por Tello y Meza del Apocalipsis de San Juan y del R�quiem.
Jos� Luis Fern�ndez Ledesma. Teclados, Timbal y Relojes.
Pedro Tello: Teclados y Relojes.
Julio Sandoval: Bajo.
Laura Herrera: Percusi�n.
Ismael Corche: Bater�a y Segunda Voz.
Agust�n Pimentel *: Instrumentos mesoamericanos.
Alejandro M�ndez *: Instrumentos mesoamericanos.
David M�ndez *: Instrumentos mesoamericanos.
*del Grupo la Tribu, invitados superespeciales.
Arturo Meza: Arreglos, Guitarra y Voces.
LADO IV
ANGEL EXTERMINADOR
Letra y M�sica: Arturo Meza.
Pedro Tello: Clavec�n.
Julio Sandoval: Bajo.
Laura Herrera: Bongos y Coros.
Arturo Meza: Arreglos, Teclado de Cuerdas y Coros, Timbaletas, Bater�a Electr�nica y Voz .
AL BORDE DEL ABISMO
Letra y M�sica: Arturo Meza.
Jos� Luis Fern�ndez Ledesma: Arreglos y Teclados.
Julio Sandoval: Bajo.
Laura Herrera: Percusi�n.
Ismael Corch�: Bater�a Electr�nica.
Agust�n Pimentel, Alejandro M�ndez y David M�ndez: Percusiones mesoamericanas, silbatos, Ocarinas, flautas y Voces.
Arturo Meza: Arreglos, Guitarra El�ctrica y Voz.
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Cr�ditos:
Agradecimientos de todo Coraz�n:
A Jos� Luis Fern�ndez Ledesma y Quintana por su apabullante uso de la belleza, sus arreglos y entrega hipn�tica en la producci�n.
A Pedro Tello la investigaci�n y aporte de los textos en lat�n usados en �Relojes Celestes�, asi como su infinita sensibilidad en la asesor�a de arreglos y formaci�n de los temas.
A Julio Sandoval toda su providencia y organizaci�n.
A Laura Herrera por su sonrisa que aleja tempestades y malas vibras y por sus tambores que alejan cucarachas, ratas y vampiros musicales.
A Edmundo Islas por su Derviche Musical.
A Arturo Romo no le agradezco por que si lo hago nunca m�s me vuelve a echar la mano.
A V�ctor Rufino por su Viola violadora de silencios volc�nicos y por su maldito buen sentido del humor.
A David, Agust�n y Alejandro por su fuente espiritual inagotable de Vieja Tribu que alimenta los engranes que dan movimiento a las danzas del Conejo, del Coyote y del Venado Sagrados. Gracias hermanos (un saludo a Gilberto y a Ramiro que andaban de vacaciones).
A Carlo que solo con mi m�sica le puedo agradecer.
A Marisa por todos los planetas, sistemas y galaxias que tuvo que cruzar para venir a Shan el planeta negro, a la guerra.
A Giel y a Nubair, mi vibraci�n.
Y por ultimo al Arturo Meza le agradeceria que se quitara el nombre, por que siempre se me olvida.
EL JUGLAR SE HA MARCHADO DEL REINO
Un d�a decidi� partir a las tierras bajas
Donde la sonrisa es gris, donde muere el sol.
En los libros de Sumaris conoci� la ley
Que aprisiona a los enfermos de aquella regi�n
Y esa historia dividi� su coraz�n.
Nunca antes hijo nuestro a excepci�n del Rey
Cruz� la argentina linde con misi�n terrestre,
Puede ser que no regrese, puede ser caiga,
Como el unicornio blanco en manos de Ori�n.
En el reino su silueta se esfum�,
En el reino extra�aremos su canci�n.
Elfos, Gnomos y Guerreros han cruzado el r�o,
Van en busca de su rastro, van temiendo el fr�o,
Y contaron que vampiros, sierpes y estrigones
Habitan a esos humanos, simulando cuerpos;
No le vieron caminar con su la�d
Ni las runas le podr�n hacer volver.
En el reino su silueta se esfum�,
En el reino extra�aremos su canci�n.
CRONICA DEL DESIERTO
Estoy aqu�, deambulando sin parar
En la elipse m�s terrible del desierto
Traves�a que se lleva en agon�a
Donde el crimen es el pan de cada d�a.
El horror est� al sur de la meseta
Ya ca�das las estrellas por la culpa de los robos,
Por la envidia y la ambici�n.
Y esos locos que dormitan en las cuevas
Son criaturas hechizadas por los magos.
Les robaron su energ�a, magos negros del dolor.
Como bestias indolentes masacraron sus ej�rcitos,
Hijos de la sierpe roja
Que se arrastra circular por los pasillos
De los pueblos calcinados.
Su baba quema, su aliento altera los sentidos
Su cola devasta como un cicl�n todo a su paso
Insoportable escuchar tanto gemido
De indefensos triturados sin piedad.
La muerte pisa tierra extra�a
Vieja llaga, siembra amarga, es mi planeta.
Entretejidas cabelleras rojas a la espalda
Espadas de ornis y corazas de marfil,
Jinetes montados en equidurnios corceles
Hombre de armadura negra,
Lentamente cruzan la llanura gris,
Entre lodo, sobre cad�veres avanzan.
Cruz gamada, mil emblemas, mil banderas,
Mil estrellas, mil colores, mil discursos,
Mil corderos, presa de los carniceros;
Cuerpos blandos de mujeres,
Ni�os p�lidos en desbandada, mil mentiras.
Estoy aqu�, deambulando sin parar,
En la elipse m�s terrible del desierto
Traves�a que se lleva en agon�a
Donde el crimen es le pan de cada d�a.
Alguien me acecha, no podr� cruzar los valles
Sin el agua me marchitar�.
DE GESTA SINIESTRA
He visto escalar a un hombre el infierno,
Cabalgando desiertos con ojos de dunas.
He visto a los locos escribir sus poemas
cuando la luna esta hambrienta
He visto a Luzbel llorando en silencio
Con sue�os de �ngel, con hambre de perro.
He visto a un hombre colgado en la cruz
y a una hembra en la hoguera.
Ambos me amaron como nadie lo ha hecho.
He visto a un �ngel en una isla desierta escribiendo con fuego
Las siete ecuaciones que habr�an de acabar con la bestia.
He visto a mi madre parirme en invierno
Y a los magos oscuros que habr�an de matarme.
He visto los ojos de Sirio y la lengua del diablo
Ambos bordaron su frase bendita-maldita en mi coraz�n.
En un leprosario vi a un hombre sediento de olvido
Era Iscariote sin u�as de tanto ara�ar el recuerdo,
Su alma vac�a y sus ojos perdidos en una tormenta.
Vi a Pedro seguirle la huella y sanarle su pena.
He visto a Hannan rondando mi casa,
Buscando al fantasma de luz que quem� sus tinieblas.
He visto cruzadas de esbirros quemando santuarios
Y a templos extra�os que queman verdades en sus altares.
He visto a mi madre parirme en invierno
Y a los magos oscuros que habr�an de matarme.
Vi enloquecer a mi pueblo en las ruinas,
Era el fin del imperio de la sangre morena.
Vi a los negros partirse en dos y ser despojados
Ser arrastrados y marginados a una tierra de esclavos;
Lugar donde habr�an de sembrar a golpe de l�tigo en sus espaldas
Una m�sica hermosa que habr�a de abolir las cadenas del alma.
He visto a un hombre borracho matar a su nieta
Y a un viejo en la calle arrastrarse a u rinc�n del asfalto
A encontrarse con la muerte sin temor a la cita.
He visto a una hueste de seres malignos violando menores.
He visto la rueda y el p�ndulo eternos que marcan el ritmo
De Abel y Ca�n en esta terrible y divina comedia.
He visto una llaga en el pecho de ambos y de Madre Mar�a.
He o�do cantar en la noche m�s larga del tiempo
A un ciego poeta un himno siniestro.
ESBIRROS
Oscuro es tu poder y movimiento
Sierpe de las tinieblas, incubadora de s�cubos fratricidas,
sanguijuelas y vampiros doctorados
eres la Jezabel fornicaria.
Reyes abominables te alimentan con los plasmas de sus pueblos
el tintineo de tus joyas es el rechinar crujiente
de las fauces de las huestes.
He aqu� que hab�is comprado tierra santa a usureros y traidores
reina escarlata y p�rpura, la palabra m�gica
esta invertida en tus entra�as,
muchas son tus cabezas malignas y siniestras:
P�os, Paulos, Constantinos, Bonifacios, papas dorados, anticristos
envenenadores de si mismos, hijos de Hannan y de Caifas.
de Cesares a papas; de emperadores ebrios a hip�critas prelados,
jesuitas maquiav�licos y comerciantes;
loyolistas asesinos, papas negros; buitres inquisidores,
concordatos de muerte en tus archivos;
y los clavos del Nazareno en tu conciencia;
la cabeza del bautista y el cuerpo lacerado del planeta,
y tantos otros muertos por tus garras, extra�as garras.
�Para qui�n trabajas hermano?
�Qui�n es tu dios que vive siempre escondido en la penumbra?
�Qui�n es?
LA PALABRA AZUL
�Qui�n orar� en los tapancos de las cantinas,
donde fornican homosexuales?
�Qui�n cerrar� las puertas de este infierno?
�Qui�n llevar� a este planeta hacia la luz?
�Qui�n cortar� los cuernos de la bestia vaticana?
�Qui�n cantar� en los desiertos el �ltimo suspiro?
Hoy Judas come con el maestro a su diestra
Y a la siniestra sigue palpitando aqu�l beso.
�Qui�n estar� despierto cuando llegue Jes�s?
�Qui�n tendr� las manos vac�as y los pies descalzos
y el coraz�n tan puro?
Y dejar� brotar de su pecho la palabra azul.
AMAR
Amar es cosa f�cil, se puede morir uno en la cruz
Con amor no hay humillaciones.
Es f�cil amar las hojas y el roc�o de la ma�ana;
Es f�cil amar a mi enemigo como as� de f�cil �l nos mata a un hijo.
Es f�cil orar por los ca�dos, como f�cil es curar a los enfermos;
Es f�cil abogar por el imp�o criminal y el inocente.
Con amor no hay miedo y las culpas se disipan;
Cubrir del fr�o al viejo pordiosero,
Levantar del suelo a la ramera;
Cuan f�cil es amar sin ego�smo, pero pocos lo comprenden,
Pero pocos lo comprenden.
Amar la bella m�sica y todo el arte regio
La alta ciencia, no la de ciegos.
Cuan f�cil es amar la filosofa que abre puertas
Y derriba muros de laberintos sin salida.
Amar con toda el alma la m�stica sublime
Por que esta es la casa del amor
Y como no ha de amar la madre al hijo
Como Dios os ama desde siempre.
Cuan f�cil es amar por amar
Amar por amar ya es agua que deben beber
Todos los hombres y planetas.
EVERNESS
Solo una cosa no hay, es el olvido
Dios, que salva el metal, salva la escoria
Y cifra en su prof�tica memoria
Las lunas que ser�n y las que han sido.
Ya todo est�, los miles de reflejos
Que entre los dos crep�sculos del d�a
Tu rostro fue dejando en los espejos
Y todo es una parte del diverso
Cristal de esa memoria, el universo;
No tienen fin sus arduos corredores
Y sus puertas se cierran a tu paso
Solo del otro lado del ocaso, solo del otro lado del ocaso
Ver�s los arquetipos y esplendores.
Ya todo est�, los miles de reflejos
Que entre los dos crep�sculos del d�a
Tu rostro fue dejando en los espejos
Y todo es una parte del diverso
Cristal de esa memoria, el universo, el universo.
CANTO DE LA SANGRE
Sangre de Abel, clar�n de las batallas,
luchas fraternales, estruendos, horrores
flotan las banderas, hieren las metrallas
y visten de p�rpura los emperadores.
Sangre de Cristo, el �rgano sonoro,
la vi�a celeste da el celeste vino
y en el labio sacro del c�liz de oro
las almas se abrevan del vino divino.
Sangre de los martirios, el salterio,
hogueras, leones, palmas vencedoras.
Los heraldos rojos con que del misterio
vienen precedidas las grandes auroras.
Sangre que vierte el cazador, el cuerno
furias escarlatas y rojos destinos
forjan en la fragua del oscuro infierno
las fatales armas de los asesinos.
�oh, sangre de las v�rgenes!, la lira et�rea,
encanto de abejas y mariposas.
La estrella de Venus desde el cielo mira
el purp�reo triunfo de las reinas rosas.
Sangre de los suicidas, organillo,
fanfarrias macabras, responsos corales
conque de Saturno celebrase el brillo
en los manicomios y hospitales.
Sangre que la ley vierte, tambor a la sordina,
brotan las adelfas que riegan la muerte
y el rojo cometa que anuncia la ruina.
RELOJES CELESTES
�Alguna vez pudiste quitar la viga de tus ojos?
�y ver amanecer un cielo sin piedras en tu coraz�n?
Mil veces sentiste cruzar siete espadas en tus sienes
quisiste amar, pero era un tiempo terrible y extra�o.
recuerdas palabras escritas con tinta de sangre...
�Qui�n m�s me quiere es qui�n m�s me ofende,
y el m�s sincero es qui�n mejor me miente,
mi amigo es aqu�l que me hace mirar,
que un cisne blanco no es sino un cuervo vestido de negro�
y lograste amar no solo a qui�n puso una trampa en tu lecho,
tambi�n al traidor que escogi� tu prisi�n por un tiempo,
y que decir de aqu�l que intent� llevarte a su reino,
pero un demonio famoso te hizo caer, caer.
Un fuego tremendo del Este se ha levantado,
cuatro jinetes hicieron sonar sus trompetas.
Porque amarga es vuestra dulzura, �escuchad!
Ahora los relojes celestes han marcado una ruta
Donde dios aparece en un sue�o. �escuchad, imp�os!
Tuviste veinte siglos para no olvidar
Que tierra se escribe con sed y tortura
Que Sodoma y Gomorra no fueron una invenci�n
De un poeta maldito o un loco invertido,
Y en el trotar de tantos a�os no se han liberado
Y no contentos con sus pestes han condenado
Los d�as del despojo y la guerra no han concluido �no!
Senderos de espinos y abrojo son la conquista
Aciaga justicia en la boca de tus soldados,
Que ahora confunden su d�a con la noche m�s densa.
Un fuego tremendo del Este se ha levantado,
Cuatro jinetes hicieron sonar sus trompetas.
Por que amarga es vuestra dulzura, �escuchad!
Ahora los relojes celestes han marcado una ruta
Donde dios aparece en un sue�o. �escuchad, imp�os!
El vientre de la gran Ramera est� putrefacto
Perfuma su cama escarlata con sus hedores
Aromas que atraen a los jefes de las naciones
Maricas y cerdos erguidos con papel de Mes�as
Les dan de beber a sus cr�os en inmundos galones
Mientras afilan las armas de sus legiones.
Vampiros que cruzan los cielos de pueblos dormidos
Aves siniestras que entonan terribles graznidos
El miedo, el pavor y la muerte no fueron vencidos;
Tuviste tantos siglos para despertar
Pero buscando tu comodidad
Nunca saliste a luchar por otro destino, por otro camino.
Un fuego tremendo del este se ha levantado,
Cuatro jinetes hicieron sonar sus trompetas.
Por que amarga es vuestra dulzura, �escuchad, imp�os!
La gran Ramera te ha revolcado
La gran Ramera te ha sobornado
Tuviste a sus monjes a tu lado predicando mentiras
A reyes y princesas fornicando con sus bufones
Mientras dejabas flotar el cad�ver del Angel
Y a un sin numero de prisioneros escupiendo su sangre
Y m�s de un millar de criaturas comiendo inmundicias
Era un aullido terrible de muertos sin nombre
Ya a nadie le dol�a la muerte en ese holocausto.
La gran Ramera te ha fornicado
Y aun as� permitiste que hechara ra�ces en tu coraz�n
Y aun as� le diste a esa bestia a todos tus hijos
Que est�pidamente en su frente muestran el sello
Y el anillo en sus dedos.
La gran Ramera te ha fornicado.
El �ngel no puede dar marcha atr�s
El sello est� destrozado
Tuviste tantos siglos para despertar
Pero buscando tu comodidad nunca saliste a luchar
Por otro destino, por otro camino.
Un fuego tremendo del Este se ha levantado,
Cuatro jinetes hicieron sonar sus trompetas.
Por que amarga es vuestra dulzura, �escuchad, imp�os!
Ahora los relojes celestes han marcado una ruta
Donde dios aparece en un sue�o
�Despertad, imp�os!
ANGEL EXTERMINADOR
Ten�a en su pecho un extra�o signo
Un universo de paz en sus ojos
Inscrito en el arcano del tiempo
Viajero regio del infinito
Inclina el rostro y mira la soledad.
Un hervidero en las sombras, humanidad en la basura,
Planeta amargo, densas tinieblas
Yerma morada del anticristo
Que a toda luz que ven en el cielo
Disparan odio con sus arcos
Hartos de espantos, rostros de frigidez.
La peste recorre el coraz�n de la ramera,
Crujir de dientes, polvo de estrellas,
Serpientes que se escurren de las bocas
Millones de a�os-luz del sol
Palacios de expiaci�n entre lodo
No encontrar�n siquiera un pensamiento, �no�
Esto no tiene sentido
Es un lugar lejos de su ruta.
Serenamente abre la puerta
Guerrero solitario del rel�mpago
La hueste necia no se podr� ocultar
Lengua de fuego, �ngel exterminador
Su canto es una tormenta de severidad,
Es una espada de magos
Que sembrar� de muerte el abismo.
AL BORDE DEL ABISMO
Lev�ntate y camina, si has de servir de gu�a a otros hazlo ya,
Que los tiempos se acortan y nadie debe quedar dormido.
Es la fecha en que el usurpador deber� caer.
Que no queden caminos sin limpiar ni recorrer
Que no queden ni�os a merced de los buitres
Que la prostituta vuelva a ser mujer
Y que no queden hienas en el sanedr�n de hoy
Que tu palabra sea de luz y se descorra el velo de los templos
Aunque todos los hip�critas rasguen sus vestiduras
Que bien les har� ventilar un poco esas carnes sucias y podridas
Al borde del abismo.
Bienvenido Judas a mi coraz�n
Lo que tengas por hacer se va a cumplir
No tengas miedo igual Esteban va a caer entre las piedras
Tom�s por una lanza y si te mostrase el cuadro de terror que se avecina
Comprender�as que una gota de roc�o
Es m�s que tu conciencia desquiciada
Descender�s hasta la marca de leproso
Que te dar� m�s calor que mi recuerdo
Pero subir�s como burbuja en mares turbulentos y quemar�s el tiempo
Y comer�s conmigo de ese higo y ese pan de miel que com�as indiferente
Al borde del abismo, al borde del abismo, al borde del abismo.
A veces la piedra no comprende al fuego
Sino hasta que es golpeada por otra piedra o el acero
Un lamento en las tinieblas no comprende la armon�a que le circunda
Y que lo mueve desde su propio centro
Hay l�mparas de fuego que los fr�os corazones no sienten
Aromas de flores encarnadas que marean a la cr�a de Agripa,
De Hannan y de Caif�s...
Es dif�cil encontrar perfume en la inmundicia
S�lo azufre y fuego del Verbo que hiere la conciencia de �ngeles ca�dos
Que ya ni recuerdan qui�nes son, ni adonde van, ni a lo que han venido
Angeles dolidos que a�n en el destierro
Buscan nuevos destierros en el crimen
Al borde del abismo, al borde del abismo.
A lo bueno dicen malo y a lo malo bueno
A la luz llaman tinieblas y a las tinieblas luz
Al canto de los �ngeles llaman blasfemia y a la blasfemia salmo
Al vientre estelar de madre Mar�a llaman de Ramera amarga
Y a la amarga Ramera llaman templo dulce vaticano
Y bendicen y financian guerras en el nombre de un dios que desconocen
Contra los pocos justos e inocentes
Y a los imp�os llaman justos y los coronan reyes
Al despojo llaman santidad y a los bienes males
Que la iglesia y el estado administrar�n, encomiendas y tributos
Para que los pobres no tengan y los ricos m�s y m�s
Y los dejan muertos de hambre a cambio de su salvaci�n
Y si alguien blasfema en contra del obispo o del gobernador
Vendr�n al rescate el santo oficio siglo XX o el ej�rcito triturador
Ahora sin capuchas, casi todos son verdugos
Al borde del abismo, al borde del abismo
Papas estrategas del demonio y del dinero escondidos en vitrinas antibalas
Repartiendo bendiciones de cristiano mentiroso
A cristianos pendencieros
A ignorantes, mojigatas y serviles usureros
Con discursos de palabras muertas en papel para letrinas
Mientras que a escondidas tramitan sus alianzas
Con gobiernos de asesinos y traidores.
Los Angeles no leen en partituras sus discursos
Todo est� grabado con punz�n de fuego en sus corazones
Obreros que construyen puentes y escaleras de luz en las tinieblas
Los Angeles no se esconden, son libres y no tienen miedo
Mirad al Ave Azul de los trinos m�gicos, el bien amado Jes�s
Qui�n no viv�a en jaulas de oro
Ni se escond�a tras un cristal anti-mendigos, anti-violencia
Del hambriento de justicia, caminaba al lado de rameras,
Despojos y leprosos y los curaba, y les amaba y los curaba
Y vosotros �a qui�n hab�is amado? �a qui�n hab�is curado?
Si est�is infectos de extra�as pestes y de �lceras sanguinolentas
Por vuestros vicios.
�Callad profetas mentirosos, que son gusanos los que brotan por vuestra boca
cuando habl�is de solidaridad y buenos deseos para vuestro pueblo
que tanto exprim�s�
Al borde del abismo, al borde del abismo, al borde del abismo.
Mirad lo que hab�is hecho de vuestro coraz�n
Un inmundo predio lleno de larvas y reptiles
Al borde del abismo, al borde del abismo, al borde del abismo.
Los Angeles no piden limosna para edificar mausoleos de basura
A santos de cart�n...ellos est�n vivos y no cesan de trabajar
Y no aparecen en medallas conmemorativas.
�que no hay nada que conmemorar hasta erradicar el odio y la verg�enza
de ser el ego�sta numero uno del universo�
Los Angeles no construyen templos a la vanidad
Saben que es el coraz�n el �nico santuario de oraci�n
y de liberaci�n de cargas milenarias
Y que ni las pandillas de maricas fornicarios que dirigen el destino
De los pueblos y naciones podr�n con sus legiones de soldados
Y vig�as mercenarios detener el canto de mis aves.
Tumban su puerta, masacran a sus hijos, violan a sus mujeres
Dejando su baba de larva nauseabunda en sus entra�as...
En un terrible plan nacido del diablo para abatir el recuerdo
De Dios en sus corazones, pero ni a�n as� claudicar�n...!No�
Al borde del abismo, al borde del abismo, al borde del abismo.
Gracias ni�os de la Aurora, venidos de tan lejos a morir por mi,
A velar por mi, que qui�n cuidaba del reba�o me cuidaba a mi,
Que qui�n alimentaba a los mendigos me alimentaba a mi,
Qui�n daba albergue a los desamparados me daba abrigo a mi,
Y qui�n sanaba el coraz�n de los ca�dos me sanaba a mi, me sanaba a mi,
Soy una esencia, una habitaci�n que habita cada coraz�n
No tengo forma, soy la llama del amor,
de el amor que con tanto fervor hab�is crucificado.
Gracias serpientes-hombre por vuestros venenos, vuestras guillotinas,
Vuestras c�rceles y falsos testimonios
Que sin ellos vosotros mismos no estar�ais
Creciendo en este planeta-escuela.
Y que por todo ello regresaron m�s templados mis hermanos y mis hijos
M�s llenos de voluntad creadora y dispuestos a viajar a otros planetas
Que como el vuestro yacen en la miseria,
En la inmundicia provocada por los que alg�n d�a han de venir hasta m�
A tomar lo que en verdad les pertenece
Y no andar robando el oro del lodo de una naci�n
Al borde del abismo, al borde del abismo.
En las imagenes, im�gen de uno de los kct�s, y diversas imagenes (blanco y negro) del libro que acompa�aba a dichos kct�s; imag�nes de la edici�n en CD.
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