Al nacer la semilla estaba la tierra y estaba el agua. Al nacer la abeja estaba el polen para ser llevado por ella para fecundar las flores. Y nev� y ya estaban las monta�as esperando para que el r�o asomara y construyera el lecho y alimentara al mar. Al nacer los peces estaba el mar. Al nacer la mariposa estaba el viento, y cuando estaba el viento naci� el c�ndor. Al aparecer el eco ya estaban las quebradas, estaba el o�do para recibirlo. Se cre� la m�sica con el ruido de la lluvia, con el pasar del viento, entre riscos y ca�averales y con los pasos del primer caminante, entonces ya estaba la voz y la boca. Y el olfato aparec�a para recibir los olores de la m�sica. Cada nacimiento fue un color y una forma y ya estaban los ojos para percibirlo. La suavidad fue inventada y ya estaban las manos para encontrarse con ellas. Estaban tambi�n las distancias y los pies de pasos quietos ya exist�an. Cuando tu asomaste con tu boca, con tus olores, con tus pasos, con tus ojos, con tu suavidad, ya estaban mis besos, y mi olfato, y mis caminos y mis manos ����Estaba ya esper�ndote��������
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