Esta no será una poesía ……… sólo será una conversación contigo. Te contaré que pasó en mí, cuando te vi. Asomaste como mariposa frágil a mis ojos. Te miraba y parecía que flotabas, tus pies no rozaban la tierra. Lo llenaste todo, como vendaval de luces, tenias la suavidad del terciopelo de los abejorros. Y no caminabas, volabas, y te seguí en tu vuelo y me mareaba con tu aleteo. Te sentí tan tenue, quise cobijarte en mi, quise acunarte en mi pecho. Tus ojos cambiantes de colores, como el mar del norte, me pedían que te amara, y te amé en tu fragilidad. Cuando te amé me halle descubierto, tan descubierto y tan débil, que terminé acunado en tus brazos, y me sentí protegido en tus manos. A pasado tanto tiempo desde esa primera aparición tuya, y me sigo sintiendo frágil y desnudo contigo, todo cambió desde tu primera mirada, mi temor a ser descubierto ya no está conmigo y me abro para ti, como lo hacen los copihues en las mañanas. Me alimento de ti cada día, y me siento hambriento cada segundo, respiro contigo. Me haces falta a cada instante, aunque siempre te encuentro y estás conmigo. Niña frágil, aliméntame para que mis manos y mi pecho sean fuertes, para acunarte y protegerte.
[Página inicial] [Página Anterior] [Página Siguiente]
![]()