
LA PREPARACIÓN
En Reiki, el que da la energía es el emisor, (sanador), y el que la
recibe es el receptor, paciente.
Tanto el emisor como el receptor, requieren de una preparación previa,
para afrontar la sesión.
En el caso del paciente, es conveniente que antes de recibir energía,
coma en forma sana y liviana. Lo ideal es que restrinja el uso de alcohol,
bebidas blancas, tabaco, etc.
Reiki, apunta también a desintoxicar el cuerpo, tener conciencia de
alimentar el cuerpo con alimentos sanos, y en la cantidad y la calidad adecuada.
El paciente debería concurrir a la sesión con ropa cómoda,
preferentemente de algodón, de color blanca o clara, (los colores de las ropas
que usamos inciden directamente sobre nuestro estado de ánimo).
No es necesario quitarse la ropa.
Otra medida consiste en quitarse todo elemento que interfiera con la
energía, como ser: alhajas, cadenas, anillos, bijouterie, relojes de cuarzo.
Mantener una actitud mental positiva, Fè, en que la terapia Reiki, actúa
aportando la sanación.
Abrirse mentalmente, a que el operador reikista, “trabaje”, con sus técnicas,
basadas en el respeto al paciente.
Para ello tiene que contar con la colaboración del paciente, estando esté
relajado.
REIKI, ES UN SISTEMA DE CURACIÓN MUY AGRADABLE Y HOLÍSTICO.
Despierta el amor tanto en el que lo da como en el que lo recibe. Además,
potencia la energía de ambos al mismo tiempo.
La terapia Reiki, debe ser pedida por el paciente, que cuando lo hace ya
está trabajando su orgullo, despojándose de prejuicios y abriéndose
mentalmente a recibirlo. Entonces la aceptación de ambas partes es algo
primordial.
Sin aceptación no hay cura posible.