MEDITACION A TRAVES DE REIKI
La meditación es una de las más antiguas técnicas que ha desarrollado el hombre con el fin primordial de contar con una evolución constante de su propia conciencia, la cual le permita integrar armónicamente: mente, cuerpo, emociones y espíritu.
El constante devenir de la historia nos demuestra que la meditación, aunque nacida en oriente, se ha convertido en una herramienta de la mente, que se viene utilizando en todos los tiempos y culturas. Podemos definirla como un mecanismo que nos ayuda a tener conciencia integral de nuestro ser. Es un estado de aquí y ahora permanente en el cual ampliamos el estado de contacto con la mente y sus ideas, con el cuerpo y las sensaciones, con las estructuras emocionales y sus expresiones, con nuestro ser espiritual y las manifestaciones del Ser universal.
Desde la antigüedad, la práctica de la meditación ha sido común. Hace tres mil setecientos años, ya se utilizaba como parte de la vida cotidiana. La práctica habitual se transmitía de generación en generación siendo parte fundamental de las culturas de oriente. ¿ Por qué ? Básicamente porque es la técnica que mejor ayuda y facilita el surgimiento de un nuevo estado de conciencia, que contacta con todo nuestro ser interior en interrelación sana y constructiva con el mundo externo en su totalidad.
Buda ya la recomendaba para acceder a otros niveles de conciencia, como un camino a la iluminación, como la herramienta por excelencia para conducir a la mente más allá de lo racional. Como un medio de llegar a la sabiduría y la plenitud espiritual. Por ello yoguis, ermitaños, gurus, monjes y místicos, investigadores y científicos, le han dedicado un lugar preponderante en sus vidas.
El por qué de la meditación lo vivimos todos los días. Cuantas horas pasamos pensando, realizando acciones, relacionándonos con los demás, moviéndonos de un lugar a otro, trabajando, aprendiendo… ello en forma fraccionada, desestructurada, sin armonía. Estado que se manifiesta en soledad, ansiedad, sin sentido y visión desarticulada de la realidad.
En los últimos cuarenta años a adquirido una enorme difusión en el mundo occidental, principalmente más por los beneficios que acarrea, que como una filosofía. Entre sus principales bondades se encuentra la tendencia a pensar y actuar en forma libremente, el disfrute de la vida, la evolución mental y espiritual, el abandono de la critica destructiva, desaparición de cuadros de tensión, stress, ansiedad, ira, miedo, odio, rencor y más.
Asimismo se ha comprobado que tiene efectos armonizantes a nivel físico, como calmar el sistema nervioso simpático, desacelerando el ritmo cardiaco y respiratorio, descendiendo la presión arterial, el metabolismo, facilitando el sueño y mejorando cabalmente el nivel de calidad de vida.
Por ello no es raro encontrar dentro del mundo actual, a un gran número de meditadores conforme a distintas técnicas y disciplinas. Claudio Naranjo, en su libro Psicología de la Meditación menciona: "La meditación se ocupa de desplegar una presencia, una modalidad del ser, que puede ser expresada y desarrollada en toda situación en que el individuo se encuentre.
Esta presencia, estado o modo de ser tiene la virtud de transformar todo lo que toca… Si su medio es el movimiento, lo convertirá en danza. Si es la inmovilidad, lo convertirá en escultura viviente. Si es el pensamiento, en las más altas dimensiones de la intuición, en una fusión con el milagro de ser. Si es el sentimiento, en el amor. Si es el canto, en la expresión sagrada. Si es el habla, en la oración o en la poesía. Si es en las cosas de la vida diaria, en un ritual en el nombre de Dios o en una celebración de la vida diaria.
Un rasgo común a todos los tipos de meditación, consiste en detenerse en algo, mientras que en la vida cotidiana, la mente suele revolotear de un tema o pensamiento a otro, y el cuerpo se mueve de una postura a otra… Las prácticas de meditación requieren de un esfuerzo para detener ese carrusel de actividades mentales o de otro tipo y enfocar nuestra atención hacia un objeto, sensación, estado integral, estado mental, verbalización, o actividad única."
Tanto Claudio Naranjo como el carmelita descalzo Luis Jorge González, han estudiado a profundidad la meditación como parte de las técnicas orientales que más favorecen el desarrollo integral, y que a la vez sirven de base para algunas de los connotados métodos de psicoterapia; entre ellos la Gestalt, la Transpersonal, la oración de vacío o de entrega, muy utilizada en los grupos de autoayuda (Alcohólicos Anónimos, Neuróticos Anónimos, y otros)
Comenta Luis Jorge González: " La meditación es la más profunda actividad del ser. La describo como un dialogo teologal con el Todo. No requiere de palabras ni de pensamientos. Tampoco es demandante, porque asume todo lo que necesitamos, no es individualista, porque nos pone en comunicación con el Todo en unicidad con todas las criaturas. La meditación aparece como un hecho dinámico y racional. Nos relaciona de ser a ser, de corazón a corazón, de tú a tú. No se necesitan palabras. Es una comunicación que integra al ser y a la vida. Así, la meditación constituye una realidad tan viva y propia del ser como nacer, crecer, procrear… Es vida." ( Tomado de Integración. Ciencia y Espiritualidad )
Entre las técnicas de meditación más conocidas están la Meditación Zen, la Yoga, la Tibetana, la Trascendental, La meditación Reiki, la Tántrica y las variantes cristianas aplicadas por los místicos en la oración profunda, como es el caso de San Juan de la Cruz.
Meditar con Reiki es aprovechar todos los beneficios propios de la técnica al servicio de la integración armónica de la persona con la totalidad. Ello implica contactar con nuestra mente, sentimientos, sensaciones, emociones, apegos, ataduras, fuerzas, potencias, virtudes, defectos, motivaciones, miedos… contactar con nuestro propio todo, dejando que la energía pase por el complejo sistema energético que poseemos (chakras mayores, menores, chakrillas y nadis) a fin de sanar, equilibrar, armonizar, potencializar y evolucionar el ser integral, físico y sutil, que cada uno de nosotros somos.
Existen varias formas de meditar con Reiki. Las más comunes son las siguientes:
Individual. Acostado o sentado, uniendo las palmas de las manos y las plantas de los pies, contactando con la energía Reiki, dejando la mente en blanco, sin luchar con las ideas permitiendo que Reiki fluya y llene todo nuestro ser. (20 minutos mínimo al día)
Puede ser de esta forma o en las posiciones orientales de meditación como la "flor de Loto," en " arco" hincados, colocando las manos en la planta de los pies; o bien al estilo occidental, sentados, descansando las manos juntas sobre las piernas.
En Pareja. Esta es una práctica sumamente profunda, especialmente a personas que tienen un vínculo afectivo en común. Primeramente se sientan uno frente al otro, entrelazando las piernas, uniendo las manos, dando y recibiendo, a la vez de contactar con la energía y permitir que fluya por ambos. ( 20 minutos mínimo, dos veces o tres a la semana) Esto genera varios círculos de contacto: Piernas, manos, sistema energético, tercer ojo, etc… lo cual lleva a un estado de total integración en cuerpos, mentes y espíritus.
Se recomienda principalmente para obtener una aceptación de uno a otro, para lograr el entendimiento mutuo, para profundizar y mejorar la sexualidad auténtica, para promover el amor integral.
En grupo. Esta es otra posibilidad de trabajar la energía Reiki entre varias personas haciéndolo libremente o conforme a un objetivo común previamente seleccionado. Lo ideal es que el grupo se integre en un círculo, sentados y tomados de las manos. La izquierda hacia arriba, recibiendo… la derecha hacia abajo enviando Reiki. Cuando la meditación se trabaja en grupo el resultado es más efectivo, integrando a los participantes en su espíritu sanador e integrador. ( Un mínimo de 15 minutos )