El territorio de Francia, y su parte metropolitana o continental, se ubica en Europa Occidental, donde limita, al sur, con el mar Mediterráneo, Mónaco (4,4 km) e Italia (488 km); al suroeste, con España (623 km), Andorra (56,6 km) y el mar Cantábrico; al oeste, con el océano Atlántico; al norte, con el canal de la Mancha, Reino Unido (22,6 m., en medio del túnel submarino que los une), el mar del Norte y Bélgica (620 km), y al este, con Luxemburgo (73 km), Alemania (451 km) y Suiza (573 km). Su territorio insular europeo comprende la isla de Córcega, en el Mediterráneo occidental, y diversos archipiélagos costeros en el océano Atlántico. En América, es territorio de Francia la Guayana Francesa, que limita con Brasil (673 km) y Surinam (510 km), y las islas y archipiélagos de Martinica, Guadalupe, San Bartolomé, San Martín y San Pedro y Miquelón. En el océano Índico posee las islas de Mayotte y de Reunión, así como los archipiélagos de la Polinesia Francesa, Wallis y Futuna y Nueva Caledonia en el océano Pacífico. Son territorios deshabitados de Francia el atolón de Isla Clipperton, en el Pacífico oriental, y las denominadas Tierras Australes y Antárticas Francesas.
Francia es la quinta economía mundial con una muy elevada difusión cultural en el contexto internacional. Es miembro del G8, de la zona euro y del espacio Schengen, y alberga a muchas de las más importantes empresas multinacionales, líderes en diversos segmentos de la industria y del sector primario, además de que es el primer destino turístico mundial, con 83 millones de visitantes extranjeros por año (7 % del PIB). Francia, donde se redactó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, es miembro fundador de la Organización de las Naciones Unidas y uno de los cinco miembros permanentes de su Consejo de Seguridad.
A menudo, esta imposición del francés ha sido fruto de decisiones políticas tomadas a lo largo de la historia, con el objetivo de crear un Estado uniformizado lingüísticamente. De hecho, el artículo 2 de la Constitución francesa de 1958 dice textualmente que «La langue de la République est le français».
Este artículo ha servido para no permitir el uso oficial en los ámbitos de uso cultos de las lenguas que se hablan en Francia, hasta que en 1999 el informe Cerquiglini estableciera 75 lenguas regionales y minoritarias habladas en Francia metropolitana y de Ultramar. Desde 2006, 13 de ellas se enseñan como segunda lengua extranjera optativa en la escuela pública, como el bretón, el catalán, el corso, el occitano, el vasco, el alsaciano, el tahitiano y 4 lenguas melanesias. La inmigración proveniente de fuera del país, así como de regiones exclusivamente francófonas, hace que el porcentaje de hablantes de estas lenguas sea cada vez más bajo.
Es uno de los estados que no han firmado la Carta europea de las lenguas minoritarias. A pesar de todo, hoy en día, algunas instituciones privadas han procurado fomentar el uso de estas lenguas creando medios de comunicación, asociaciones culturales, escuelas primarias y secundarias para enseñar estas lenguas y emprender acciones reivindicativas a favor de una política lingüística alternativa.

Francia posee gran cantidad de costumbres, muchas de ellas muy antiguas y que han pasado de generación en generación de forma inalterable siendo distintivas de este pueblo, entre ellas podemos destacar:
Familia: Francia es un país donde los lazos familiares continúan siendo muy fuertes pero con algunos cambios que ha traído la vida moderna como el hecho de familias más pequeñas, cuyos hijos dejan el hogar paterno ni bien terminan la escuela.
Comidas: Para los franceses la
cocina es un verdadero arte y su gastronomía es reconocida
a nivel mundial. Su extensa tradición culinaria se remonta a la
edad media naciendo en esa época los primeros libros de cocina. Sus
tradiciones regionales tienen un gran peso. En el pasado los
ingredientes utilizados en esta cocina eran de un coste elevado y
hoy la costumbre ha cambiado sobre todo pasando a una comida más
ligera, de pequeñas porciones y con una presentación sumamente
artística.
Suelen tomar un desayuno liviano que generalmente se
compone de croissants o pan y café.
En cuanto al almuerzo, hoy
se distingue por ser una comida ligera y en París es costumbre
tomarlo a las 13 horas.
Los franceses gustan de comer fuera de
casa con frecuencia y la mayoría de los restaurantes tienen un menú
con un valor fijo. Siendo costumbre el elegir este tipo de menú a
menos que se trate de algún festejo especial.
El saludo: Suele ser siempre con un apretón de manos firme y entre amigos y familiares es común besarse en la mejilla. Y el saludo se acompaña siempre con el nombre de la persona y en caso de no ser conocida la persona se utiliza el señor o señora y también su título profesional.
El café: Las cafeterías suelen ser el centro de la vida social que se reserva para los fines de semana.
Las visitas: Los franceses gustan de guardar las formalidades y por ello antes de ir de visita a la casa de otra persona se lo anuncia previamente. Al anfitrión es costumbre obsequiarle una botella de vino y es muy importante felicitarlo por la comida, siendo ésta un motivo de orgullo.
Deportes: Los más populares son el fútbol y el rugby, como también la carrera ciclista muy famosa denominada el Tour de France.
El idioma: Es costumbre para los franceses
no responder cuando se les habla en otro idioma ya que aprecian más
cuando un visitante trata de hablar su idioma a pesar que no lo haga
correctamente.
La comida francesa es reconocida por su variedad y refinamiento, con lo que actualmente está considerada como una de la más importantes gastronomías del mundo. Sus principales productos son la mantequilla, los quesos, los tomates, las finas hierbas, las carnes de cerdo, las salchichas, etc. y, sobre todo, las hortalizas en general.
A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.
Los platos más tradicionales de Francia suelen incluir queso entre sus ingredientes, debido como bien se sabe a la amplísima gama de quesos con que cuenta la gastronomia francesa. El pan, la carne de pato o ganso y las cremas o purés suelen estar también muy presentes en las mesas de la mayoría de casas y restaurantes de Francia. A continuación enumeramos cuáles son los principales platos de este país.
El aligot es una especialidad gastronómica original del macizo de Aubrac que se extendió por las regiones de Lemosín y Auvernia hasta que finalmente se conoce como un plato típico de Francia. Es una especie de puré de patatas muy espeso debido a que está mezclado con queso sin afinar, conocido como tomme fraîche.
Junto con el queso, la pasta de patatas se calienta a fuego suave y es muy importante removerla lentamente para obtener la textura que caracteriza a este plato. Además, de esta manera se consigue que el queso se derrita de manera uniforme, lo que hace que la textura final llegue a ser elástica. Finalmente, se le suele añadir mantequilla, ajo o incluso nata fresca.

LUGARES TURISTICOS:
"Museo del Louvre"
Uno de los lugares turísticos de Francia que se ha convertido en una tradición viajera, está entre los museos más impresionantes y completos del mundo, además de que se encuentra en París, una de las ciudades más hermosas del mundo. Abarca colecciones que, en total, tomaría 2 semanas enteras apreciar.

"Eurodisney"
Para los más pequeños este es uno de los mejores lugares turisticos de Francia: un parque de Disney situado a poca distancia de París para que se diviertan con sus personajes favoritos. Definitivamente una parada exigida en el viaje.

"Los Castillos de la Loira"
Una de las joyas más hermosas del país galo y parte de los lugares turísticos de Francia que no deben dejar de visitarse: Chambord, Chenonceau, Amboise, Blois, Cheverny, Chaumont y Brezé son las piezas arquitectónicas más significativas del Valle de la Loira, si quieres conocerlas todas puedes tomar un viaje en globo y verlas desde las alturas.

"Fourvière"
Es una colina en el centro de la ciudad de Lyon, en la región del río Ródano y los Alpes. En su parte más alta alberga tanto la basílica de Fourvière, como ruinas de lo que fuere en su tiempo un circo romano. Uno de muchos lugares turísticos de Francia que vale la pena visitar, sobre todo para quienes gustan de los deportes, porque está cerca de lugares para esquiar.

"Los viñedos"
Una vez más situados en la región de Champagne-Ardenne, son un área turística de Francia que ofrece no sólo majestuosos paisajes, sino que son hogar de algunas de las casas productoras de champaña más caras y reconocidas del mundo. Las visitas a las cavas son muy populares en la región y puedes acompañarlas de los quesos franceses, como hacen los locales
.
Una de las cosas que más se destaca dentro de las confecciones de ropa francesas es la preocupación existe desde la antigüedad en generar atuendos elegantes, en donde era muy normal combinar las telas con piedras preciosas y hacer de los vestidos un arte que se destacaba en cada una de las cortes, sobre todo en la época de lo que se conoce como la de los reyes malditos en donde aparecieron los eventos más extravagantes en la nobleza en toda su historia.
Aunque si nos acercamos más a épocas modernas el traje que caracteriza a Francia es el atuendo que se le adjudica a los bohemios, en donde se encuentran pantalones gastados y desteñidos con boinas negras, algo muy similar a lo que los hippies usaron y los jóvenes actualmente llevan en su cotidianidad, ya que este tipo de atuendo fueron marcadas por las protestas juveniles de las cuales Francia fue epicentro a lo largo de todo el siglo XX.
