Posgrado, Gestión del conocimiento y
desarrollo social: Nuevas Oportunidades. Esta conferencia se basa en “La gestión
del conocimiento,
Jorge
Núñez Jover
Universidad
de
VIII Junta
Consultiva sobre el Posgrado en Iberoamerica
14 de
Febrero de 2006
Introducción
Mi presentación intenta asumir dos tipos de
preocupaciones
1) Consecuencias de la
universalización de
El objetivo de la universalización debe ser vinculado
a lo que autores como Arocena y Sutz denominan las “Divisorias del aprendizaje”,
(Línea divisoria que concierne a las oportunidades de aprender y oportunidades
de aplicar conocimientos) concebidas como uno de los grandes problemas de los
países subdesarrollados.
2) El
posgrado en nuestros países tiene viejas y nuevas demandas sociales y académicas
insatisfechas. Sobre esto las Juntas Iberoamericanas de posgrado han debatido
mucho. Mi presentación se asume como una continuación de los enfoques,
teorizaciones, acentos que retan a las visiones más tradicionales y que
frecuentemente se apoyan en la transferencia acrítica de modelos, cuestión
perceptible en cualquiera de nuestros países.
En oportunidades anteriores hemos insistido en que la
práctica y la teoría de posgrado coloquen la sociedad en el centro de su agenda.
Una manera de hacer esto, es colocando la pertinencia social en el centro de las teorizaciones y las
políticas de posgrado. Para nosotros la cuestión de partida sigue siendo ¿Posgrado para qué? ¿Posgrado para
quién?
Voy a repasar entonces algunas ideas sobre la
pertinencia social del posgrado, para luego considerar el problema de la
universalización de la educación superior que tiene lugar en Cuba y sus
consecuencias para repensar nuestro posgrado.
Desarrollo
Social, Sociedad del Aprendizaje, Apropiación Social del
Conocimiento.
Colocar la sociedad en el centro de las políticas de
posgrado significa para Cuba, como para muchos otros países, tratar de conectar
el posgrado a los esfuerzos por el desarrollo social. El desarrollo social, en
las circunstancias contemporáneas, es fuertemente dependiente del conocimiento.
De ahí que podamos hablar de la necesidad de avanzar hacia el “desarrollo social sostenible basado en
el conocimiento”. Para decirlo brevemente, a nuestro juicio el posgrado debe, en
lo esencial, tributar al Desarrollo Social sostenible basado en el conocimiento.
Para ello, la sociedad debe comportarse como una “sociedad del
aprendizaje”.
Coincidiendo con otras caracterizaciones del
desarrollo social, la que nosotros adoptamos aquí es aquella que
subraya:
·
El crecimiento
de la producción, de la economía, enfatizando que la dinámica tecnoproductiva y
económica debe basarse cada vez más en el conocimiento y la
innovación.
·
Equidad
·
Justicia
social
·
Sostenibilidad
·
Las personas,
los seres humanos, la mejoría de su calidad de vida, como principal objetivo de
las transformaciones.
·
Las personas
como actores centrales del desarrollo del desarrollo. Como señala Amirta Sen:
las personas no como pacientes, sino como agentes.
·
Todos los
conocimientos pueden ser útiles para el desarrollo.
Visto así el desarrollo social está íntimamente
vinculado al proceso de Apropiación Social del Conocimiento, proceso en el cual
la educación, incluida la de posgrado, influye
notablemente.
Entiendo por Apropiación Social del
Conocimiento:
Proceso mediante el cual la gente, el
pueblo:
1.
Participa de
actividades de producción, transferencia, adaptación, aplicación de
conocimientos.
2.
Accede a los
beneficios del conocimiento.
Desde luego que
de la personalidad y la felicidad de los seres
humanos. Pueden ser recursos esenciales para promover la auténtica democracia y
niveles muy superiores de integración y participación social. La educación y el
conocimiento pueden ser
fuentes de cultura, justicia, equidad y solidaridad.
Puede servir para mejorar la salud, cuidar el medio ambiente, mejorar los
servicios culturales, aumentar de la producción de alimentos, cuidar el medio
ambiente, etc.
En otros términos, los beneficios de
El posgrado se concibe así como parte del esfuerzo
por el desarrollo social sostenible basado en el
conocimiento.
La sociedad que se encamine por los derroteros del
desarrollo social sostenible basado en el conocimiento debe actuar como una
“Sociedad del aprendizaje”, donde la educación de todos, no de algunos, se
conciba como educación continua o educación para toda la
vida.
Sociedad del aprendizaje es aquella que ofrece
oportunidades para aprender y para poner en práctica lo aprendido en la solución
de problemas a una gran parte de la población y si es posible, a
todos.
Pertinencia Social
La pertinencia social del posgrado[1]
debe ser construida desde:
1.
La definición de
su agenda y prioridades. Insistencia en la solución de problemas
sociales.
2.
Ampliar
posibilidades de acceso, permanencia y egreso.
3.
La ampliación de
sus escenarios de actuación: “espacios de aprendizaje” más allá de los espacios
universitarios tradicionales.
4.
Criterios de
evaluación.
5.
Modelos
pedagógicos (aprendizaje colaborativo, autogestión del aprendizaje, educación a
distancia….)
Estos y otros aspectos deben ser tomados en cuenta
para la renovación de las políticas de posgrado, fuertemente articuladas al
desarrollo social.
Resumiendo: la pertinencia social debe ser
considerada como una categoría central de la teoría y la práctica del posgrado,
si de articular el posgrado al desarrollo social sostenible se
trata.
El grueso del posgrado en Cuba como la ciencia, la
investigación científica, de un modo u otro, explícita o implícitamente, han
asumido la idea de la pertinencia y el
objetivo del desarrollo como referentes de sus
políticas. Así lo expresa el Reglamento de Posgrado de
El modelo de posgrado e investigación que intentó
construir la universidad cubana desde los tiempos de
Si se revisan nuestros programas de posgrado y sus
impactos, ese modelo interactivo, diferente al modelo lineal, ofertista, es
visible.
Lo que es sustancialmente nuevo y cuya influencia
sobre nuestra teoría y práctica del posgrado tiene que ser grande es el proceso
de universalización de la educación superior que tiene lugar hoy en Cuba y con
él, la “idea-fuerza” de “Nueva Universidad”
Como parte de un conjunto de transformaciones
mayores, en Cuba ha surgido lo que se ha dado en llamar “Nueva Universidad”. Seguramente
necesitado de mayores precisiones, este concepto alude a la etapa actual de la
universalización de la educación superior cubana, expresada, entre otras cosas,
en la creación de Sedes Universitarias Municipales (SUM), la localización de
espacios de formación superior en los más diversos escenarios (hospitales,
bateyes, prisiones, entre otros) y la posibilidad del acceso pleno a los
estudios universitarios de todos los jóvenes, con notables implicaciones para
los propósitos de justicia y equidad social que caracterizan nuestro proyecto
social.
El concepto de “Nueva Universidad” debe considerarse
una idea en proceso de construcción. En primer lugar porque al formar parte de
las transformaciones revolucionarias en curso, sistemáticamente incorpora nuevas
dimensiones. Sería prematuro atribuirle el carácter de paradigma constituido.
Nos parece más bien una “idea fuerza” que acompaña las profundas
transformaciones que están teniendo lugar en el sistema de educación superior.
En segundo lugar porque aún dentro de los límites que hoy le atribuimos a la
“Nueva Universidad”, quedan muchos aspectos por comprender y proyectar
suficientemente, entre ellos la gestión del conocimiento en el contexto
territorial.
Dentro del concepto de “Nueva Universidad”, una
pregunta de partida sería cuáles son las funciones que pueden y deben desempeñar
las SUM. Esta pregunta ya ha sido respondida desde el Ministerio de Educación
Superior como organización: las SUM deben cumplir las mismas funciones
esenciales atribuidas al modelo de
universidad que durante décadas se ha venido
construyendo y que incorpora de modo importante la función de investigación
científica y la formación de postgrado, junto a la extensión y más recientemente
la formación de cuadros.
En otras
palabras, las SUM no deben ser solo un escenario para cursar carreras en el
nivel de licenciatura o semejante, sino que su capacidad para producir,
difundir y aplicar conocimientos, debe extenderse a
las restantes funciones mencionadas. Es obvio que esta concepción, llamémosle
amplia, de las funciones de las SUM, plantea numerosos problemas conceptuales y
prácticos, dadas las condiciones aún precarias en el orden material e incluso
humano en que muchas de ellas realizan hoy su labor.
Opinamos, sin embargo, que esa concepción amplia es
la única verdaderamente consecuente con el propósito mayor de universalizar la
educación superior dentro de un concepto de calidad equivalente en todas las
instituciones del sistema, incluidas las SUM. Así, por ejemplo, sin la dimensión
de investigación, la formación resultaría limitada; sin educación de postgrado
se perdería el carácter continuo de la educación, entre otras limitaciones que
truncarían el concepto mismo de Universidad y su función social. Para que
La idea fuerza encarnada en la noción de “Nueva
Universidad” está fuertemente asociada a la posibilidad de generar sólidos nexos
entre las instituciones de educación superior y los territorios a los cuales
ellas hoy alcanzan en mayor medida.
La nueva etapa de la universalización dota a los
territorios de instituciones universitarias antes inexistentes. Surge así la
“universidad del territorio” que aglutina una parte significativa de las
personas más calificadas en cada región. Esas personas tienen conocimientos,
tienen contactos con personas e instituciones que poseen conocimientos,
tecnologías y conocen o pueden investigar y conocer los problemas de los
territorios donde actúan.
Adelantando un poco diremos que las
personas y las instituciones, a través de redes formales e informales pueden
tejer redes y propiciar flujos de conocimientos (Casas, 2003) que sirvan para
atender los diversos problemas sociales, culturales, económicos de los
territorios.
Dicho en breve, la “Nueva Universidad”, ofrece
oportunidades inéditas de poner los conocimientos al servicio de la solución de
los problemas territoriales, creando un nuevo actor colectivo del conocimiento,
promotor del aprendizaje, potencialmente volcado a la innovación, capaz de
favorecer la creación de competencias para la asimilación/creación de
tecnologías y saberes de significación social, siempre en vínculo con los
restantes actores del territorio (políticos, administrativos,
educativos).
Las SUM
como escenarios clave de la “Nueva
Universidad”
Las SUM, convertidas en escenarios clave de la “Nueva
Universidad”, constituyen un eje local aglutinador de capital humano e
innovativo del territorio, enlazado de diversos modos con agentes regionales,
provinciales y nacionales que pueden construir redes que canalicen los
conocimientos, las tecnologías, que permitan atender las necesidades sociales de
los territorios.
Las SUM constituyen la innovación institucional que
abre nuevas posibilidades de contar con instituciones dinamizadoras de la
gestión del conocimiento, la investigación, el desarrollo y la innovación
(I+D+i) en los territorios
Esto es posible por la situación relativamente
favorable que Cuba ocupa en cuanto a las “divisorias del aprendizaje”. Por
ejemplo:
|
COMPOSICIÓN
DEL CLAUSTRO SUM - UH | |||||||
|
SUM |
Total
Prof. |
Titulares |
Auxiliares |
Asistentes |
Instructores |
MsC |
Dtres |
|
Boyeros |
154 |
19 |
4 |
26 |
105 |
6 |
13 |
|
Marianao |
116 |
19 |
12 |
31 |
54 |
24 |
3 |
|
10de
Octubre |
211 |
40 |
38 |
43 |
90 |
28 |
20 |
|
La
Lisa |
121 |
10 |
16 |
40 |
55 |
32 |
6 |
|
H.Vieja |
151 |
26 |
18 |
25 |
82 |
24 |
18 |
|
Ctro
Habana |
135 |
22 |
9 |
24 |
80 |
37 |
7 |
|
Playa |
343 |
53 |
37 |
78 |
175 |
65 |
22 |
|
Plaza |
278 |
36 |
42 |
78 |
122 |
35 |
23 |
|
Regla |
49 |
6 |
4 |
6 |
33 |
9 |
2 |
|
Guanabacoa |
105 |
9 |
11 |
20 |
65 |
23 |
3 |
|
San
Miguel P. |
122 |
13 |
15 |
28 |
66 |
12 |
7 |
|
Habana
del E. |
174 |
22 |
21 |
35 |
96 |
6 |
11 |
|
A.
Naranjo |
177 |
18 |
37 |
37 |
85 |
30 |
7 |
|
Cotorro |
100 |
6 |
9 |
21 |
64 |
5 |
1 |
|
Cerro |
131 |
16 |
10 |
35 |
70 |
28 |
4 |
|
TOTAL |
2367 |
315 |
283 |
527 |
1242 |
364 |
147 |
De modo
que, en resumen, tenemos una nueva
institucionalidad de la educación superior que puede asumir en mayor medida la
problemática territorial y la función que se atribuye a la universidad en el
territorio es plural, no reductible a la formación profesional dentro de ciertos
perfiles. Las SUM pueden ser decisivas en el proceso de apropiación social del
conocimiento.
Ya mencioné antes que el modelo de relación
Universidad-Sociedad en Cuba, ha sido básicamente
interactivo.
Las SUM están
transformando las relaciones de las instituciones productoras de
conocimiento con los ambientes locales. Para comprender el modelo dentro del
cual ellos trabajan, es posible apelar al concepto de “modelo contexto-céntrico”
(Souza et.al,2001)[2]
Con esta denominación se quiere subrayar que el
contexto debe ser la clave en la construcción y orientación social del
conocimiento. Pero se quiere decir algo más. La teoría del “modo2”, el modelo de
Triple Hélice, como otras que han surgido en países desarrollados, tienen un
fuerte acento económico, con énfasis claramente
empresarial. Sin embargo, el contexto no son sólo las
empresas y lo que se puede esperar del conocimiento, no son exclusivamente
beneficios económicos. Esos beneficios, además deben alcanzar a las grandes
mayorías. Por todo ello, la idea de modelo contexto-céntrico es afín al enfoque
que aquí adoptamos.
Dentro del modelo de “Nueva Universidad”, las SUM
parecen prefigurarse como un actor que, dentro de un conjunto de actividades
epistémicas, incluida la investigación, privilegie la transferencia de
tecnologías y saberes, los evalúe, adapte y utilice eficientemente en función
del desarrollo social.
Para ello se necesita organizar y proyectar muy bien
los procesos de aprendizaje y con ellos el posgrado. No está de más decir que
esa actividad que se orienta a conectar conocimiento y necesidades sociales, es
una labor altamente creativa que sólo pueden desarrollar personas con la debida
formación como para actuar como agentes locales del conocimiento, del desarrollo
científico y tecnológico. El desarrollo necesita mucho de ese tipo de actores.
La misión epistémica preferente de las SUM, operando
dentro de un modelo contexto céntrico, residirá más bien en actuar como agentes
locales, dinamizadores, capaces de identificar problemas y colaborar en la
gestión del conocimiento que facilitará su solución.
El
conocimiento necesario para el desarrollo sostenible
La dimensión local es muy relevante para las
estrategias de desarrollo social y tiene una muy alta significación para los
procesos de construcción del conocimiento. A lo primero parece oponerse una
visión excesivamente centralista que subestima las estrategias locales, con sus
singularidades, privilegiando políticas verticales y homogéneas. A la idea de la
relevancia del contexto en la definición de las prácticas epistémicas parece
oponerse la más tradicional idea de la universalidad de la ciencia.
En realidad la idea de la relevancia del contexto,
apunta en una dirección diferente: subraya que la producción, transferencia,
difusión y aplicación de los conocimientos, las tecnologías, tiene siempre lugar
en contextos particulares, con sus singularidades económicas, culturales,
valorativas, y que esos contextos deben modelar sus prioridades y desarrollo.
Las SUM pueden realizar una sensible contribución a
incentivar la proyección local del conocimiento y la innovación, ampliando su
capacidad de fomentar el bienestar humano en los
territorios.
Allí, al nivel del territorio, a través del
aprovechamiento de los recursos propios y externos, debe producirse un encuentro
mucho más íntimo entre estrategias de conocimiento, prioridades del desarrollo y
bienestar humano resultante. Esta es, por cierto, una buena manera de avanzar
efectivamente hacia un desarrollo social sostenible basado en el conocimiento.
La sociedad se comporta así como una sociedad inteligente que busca solución a
sus problemas a través del conocimiento socialmente distribuido.
Observemos que preferimos hablar de conocimiento y no
de ciencia, investigación-desarrollo u otros términos. Seguramente las SUM
pueden y deben hacer investigación con alguna pretensión de originalidad. Ellas
pueden servir para identificar y buscar respuestas a problemas regionales y
también relativos a la propia gestión de las SUM. Hay muchos problemas
cotidianos cuya solución se puede beneficiar de las investigaciones, cuanto más
orientadas a fines prácticos, mejor.
Pero las acciones a realizar no se refieren
exclusivamente a esto. La gestión del conocimiento consiste en gran medida en
colaborar en la identificación de problemas locales que requieran del
conocimiento para su solución y contribuir a identificar las organizaciones o
personas que pueden aportarlo para luego construir los nexos, las redes y los
flujos de conocimiento que permitan la asimilación, evaluación, procesamiento y
uso de esos conocimientos. Las SUM deben actuar como agentes relevantes en la
construcción social del conocimiento y el establecimiento de las conexiones que
permitan los flujos de conocimiento.
La producción de conocimiento en el nivel local
plantea retos de gran interés.
El primero es de naturaleza epistemológica. Con
frecuencia los problemas a abordar son de carácter complejo y reclaman un
abordaje multi o interdisciplinario. Problemas de alimentación, vivienda, salud,
violencia familiar u otros en el nivel local, requieren la integración de varias
disciplinas en la búsqueda de respuestas. En muchos casos las soluciones están
en una combinación inteligente de los conocimientos
existentes.
El segundo reto consiste en que el conocimiento que
se requiere es un conocimiento integrado a la práctica; su búsqueda se genera
para solucionar un problema práctico y va al encuentro de él. Buena parte del
conocimiento necesario para resolver ese problema, existe y se trata más bien de
transferirlo; al hacerlo, la singularidad de las circunstancias locales exigirá
buenas dosis de creatividad. Sin embargo, parece claro que el aprendizaje por
parte de los actores locales aparece en primer plano dentro de la actividad
cognoscitiva que la práctica local reclama. Una pieza clave de esa estrategia lo
constituirá el programa de educación continua de los profesionales del
territorio.
Aquí tenemos un tercer desafío a destacar: el nexo
entre innovación y aprendizaje. Esta consideración parece acrecentar el papel de
las SUM en la estrategia de gestión del conocimiento y la innovación de los
territorios.
La complejidad epistemológica asociada a lo que hemos
llamado modo de producción “contexto-céntrico” de conocimiento la ha resumido
Agustín Lage (2005) a través de la caracterización de lo que él llama
“conocimiento relevante”, el cual tendría los siguientes rasgos: a) Colectivo
(incorporado a las organizaciones); b) Combinatorio (fuentes y disciplinas
diversas); c) Concreto (vinculado a las aplicaciones); d) Local; e) Tácito
(frecuentemente no estructurado).
En efecto, esta síntesis ilumina bastante bien el
tipo de conocimiento que deberán gestionar las SUM para atender los problemas
del territorio.
También ayuda a comprender esta problemática epistemológica la tipología
de Lundvall (2000a). Los conocimientos útiles para el desarrollo han sido
resumidos por él a través de unas pocas palabras: know what, (alude al manejo de
información), know how (saber cómo, más bien de carácter tecnológico, a veces
tácito), know why (se refiere al conocimiento científico, codificado,
frecuentemente sistemático y el know who.
Este
último es decisivo para la función que las SUM deben desarrollar. Se trata del
conocimiento que los individuos y las instituciones acumulan acerca de las
personas que poseen conocimientos que pueden ser útiles en un momento dado, para
la solución de un determinado problema. No solo es importante tener
conocimientos científicos, técnicos para resolver con la propia capacidad un
problema dado, es preciso “saber quién sabe” y acudir a esa fuente. Esa
capacidad es esencial para el desarrollo.
A la interesante idea de Lundvall, sobre los tipos de
conocimiento útiles para el desarrollo, habría que incorporarle un aspecto: no
solo es importante el “saber cómo” que denominamos tecnológico, asociándolo a
alguna base científica; convendría también aceptar el valor del conocimiento
cotidiano, de la etnociencia, apoyado en tradiciones culturales que con
frecuencia no son reconocidos en el campo científico, aunque no tienen por qué
ser considerados anticientíficos. Las SUM pueden jugar un papel importante en la
recuperación de esos saberes que son parte de la cultura.
Redes,
actores y sistemas regionales de innovación
Todos los modelos contemporáneos de relación
Universidad-Sociedad o Ciencia-Sociedad, insisten en la necesidad de trabajar en
redes; la clave esta en las “redes de actores”.
Las SUM,
como se dijo más arriba, requieren, para cumplir su misión, actuar dentro de
redes. Es importante referirnos a los componentes de esas redes. Los actores
involucrados son diversos: universidades, centros de investigación,
administración local, empresarios, actores políticos, organizaciones
profesionales y sociales, movimientos sociales del tipo del Forum,
representantes locales de los ministerios, entre otros. Cada uno de esos actores
tiene diferente función dentro de la red, pero todos son importantes. A las
palabras clave “actor (“actor colectivo”, podría decirse) y “red”, hay que sumar
con mucho destaque la de “interacciones”.
Lo esencial no está en que tengamos diferentes
actores sino en la calidad e intensidad de sus interacciones. Las redes locales
(conectadas a las regionales, nacionales e internacionales) constituyen sistemas
de interacciones estructuradas que involucran actores relevantes para la
producción y utilización del conocimiento. Si la actividad de nuestras SUM, de
sus cuadros y profesores, pudiera realizar una contribución efectiva a la
construcción de esas redes y a su funcionamiento de cara a las necesidades
sociales, el aporte de las SUM sería extraordinario.
El énfasis en las redes, las interacciones, los
actores, la innovación, como expresión fundamental de la calidad de esas
interacciones es recogido en la llamada Teoría de los Sistemas Nacionales de
Innovación (Lundvall, 2000b), teoría que en sus formulaciones más recientes ha
adoptado una perspectiva más flexible respecto a los niveles en los cuales
operan los sistemas de innovación, lo que permite hablar de sistemas regionales
o locales de innovación.
Como elementos básicos de los sistemas de innovación
la teoría reconoce dos: las organizaciones y las leyes y reglamentos que las
relacionan. Esa perspectiva es muy útil para enfocar nuestras SUM, cuyo
funcionamiento debe ser sistémico y su proyección, básicamente local. Sin
embargo, esta teoría, como la de Triple Hélice (Etzkowitz y Leydesdorff, 1997),
tienen como característica su marcado énfasis en las empresas como agentes de
innovación y en la dimensión económica de la innovación, lo cual es importante
pero se muestra parcial respecto al enfoque que aquí sugerimos.
Cuando hablamos de conectar el conocimiento con las
necesidades sociales, estamos entendiendo que se trata de las necesidades
vinculadas al desarrollo social, integral, sostenible, que tiene en el escenario
regional un locus fundamental.
En otros
términos, no se trata sólo del crecimiento económico y las actividades que
tributen a él. Se refiere a todas aquellas necesidades cuya atención tienda a
mejorar la calidad de vida del ciudadano o la ciudadana. Pueden ser necesidades
educativas, de salud u otras.
Es en
esa perspectiva amplia de la función social del conocimiento en que debe
apoyarse la gestión del conocimiento en las SUM.
Hay otros marcos conceptuales, generados en América
Latina, que ayudan también a plantear con claridad la articulación del
conocimiento, las redes, los actores, las interacciones en el nivel local. Me
refiero a la teoría de los sistemas o arreglos productivos locales de Cassiolato
y Lastres[3].
Este enfoque tiene como punto central el papel desempeñado por el
aprendizaje.
Integración y capital
social
En relación con la estrategia de gestión del
conocimiento, hay que subrayar su carácter integrado. La integración de los
actores, sus racionalidades y voluntades, aparece como condición de éxito en la
gestión del conocimiento y la innovación al nivel local.
Para
ello existen hoy diversos mecanismos a los cuales se puede apelar, entre ellos
la acción de los Consejos de Administración Municipales y el empleo de la
tecnología de Dirección por Objetivos a ese nivel. Las teorías de la innovación
insisten en la comunicación y cooperación entre
actores, sobre la base de valores compartidos, como factor de éxito.
Mecanismos y actores como el Forum de Ciencia y
Técnica,
Es obvio que en ese conjunto, el papel del gobierno
local es fundamental. Lo que mencionamos antes sobre los valores compartidos es
fundamental. Además del capital humano, es preciso disponer también de “capital
social” (Wagle, 2002).
Además
de la competencia y profesionalidad de los actores, el desarrollo reclama
intercambio, cooperación, solidaridad, colectivismo, confianza interpersonal,
conciencia ciudadana; dimensiones éticas del desarrollo que pueden ser resumidas
en el concepto de capital social. Es importante subrayar la importancia del
capital social para el trabajo en redes, las interacciones, la comunicación que
la gestión del conocimiento reclama.
Podríamos generalizar diciendo, metafóricamente, que
en relación al conocimiento, la localidad aparece como un “disolvente
universal”: disuelve las distancias entre disciplinas, entre actores y también
entre procesos que a veces se conciben como independientes: superación,
aprendizaje, investigación, innovación. Para el MES como organización ese punto
es muy importante porque plantea la necesidad de un trabajo muy integrado de sus
diferentes áreas de actuación (postgrado, investigación,
etc.).
Comentario
final
En este documento hemos explorado los enfoques y
lenguajes que parecen más pertinentes para este propósito. Importa comprender
que este nuevo emprendimiento da continuidad y a la vez se diferencia del modelo
interactivo de investigación y postgrado ya habitual en nuestras
universidades.
La novedad asociada al proyecto de las SUM orientadas
a la gestión del conocimiento, exige marcos teóricos renovados, capacitación de
los actores involucrados y estudios de caso que permitan evaluar las
experiencias que se vayan cosechando.
ESQUEMA
Política Social
Política del
Conocimiento
Desarrollo Social basado en el Conocimiento
Solución de
problemas
-----------------Gestión del
Conocimiento
Aprendizaje -
Innovación
¿Todo esto significa que el posgrado, tal y como lo hemos entendido
habitualmente debe desaparecer?
No.
Continuará un espacio para el posgrado académico relativamente apegado a modelos
más tradicionales. Ello es necesario porque continuará siendo necesario
fortalecer nuestra cultura académica y sus valores. Además, debe continuar el
esfuerzo alrededor de posgrados más vinculados a la ciencia de frontera y la
alta tecnología y que reclama, por ejemplo, la formación de doctores en el nivel
más alto posible.
Pero Si deben transformarse las políticas del
posgrado, sus concepciones, criterios de calidad, en busca de la pertinencia en
general y en particular para atender el ”modelo contexto-céntrico” al que
responden las SUM.
El posgrado, cada vez más, debe verse como un
conjunto de estrategias de formación a lo largo de toda la vida; modalidades,
que atienden una diversidad
de demandas y necesidades de conocimiento, cuyo
propósito central es el desarrollo social sostenible basado en el
conocimiento.
Uno de los objetivos de esta presentación ha sido
explorar nuevos modelos de posgrado que van emergiendo y los vocabularios que
les son propios. Muy esquemáticamente, veamos los vocabularios de tres posibles
modelos.
Los vocabularios cambian:
|
PG Tradicional |
PG “Universidad
empresarial” |
PG Emergente |
|
Método Investigación Racionalidad Verdad/Objetividad Publicaciones (SCI) . . . . . . . . . . . |
Universidad-empresa Capitalización del
conocimiento Triple hélice Patentes Ganancias Compra de Tecnología . . . . . . . . . . |
Desarrollo Social basado en el
conocimiento. Pertinencia
Social Modelo”Contexto-céntrico” Redes Flujos Actores Interacciones Gestión del Conocimiento Aprendizaje Innovación (solución de
problemas) Arreglos productivos
locales . . . . |
Bibliografía
Albornoz, M (1997):
“
Casas, R (coord.) (2003)-. La formación de redes de conocimiento. Una perspectiva desde México. Anthropos, Barcelona.
Castro, F (2003)-. La universidad en los nuevos contextos de
innovación: experiencias europeas y estadounidense. Tesis de Maestría en
CIEM/PNUD (2003)-. Investigación
sobre Ciencia, Tecnología y Desarrollo Humano en Cuba. ENPSES,
Dagnino, R, Thomas, H y E, Gomes (2003)-.
“Los fenómenos de transferencia y transducción de conceptos como
elementos para una renovación explicativa- normativa de las políticas de
innovación en América Latina”, en: Innovación tecnológica, universidad y
empresa. DEI/ALTEC. Editado por
Etzkowitz, H y Leydesdorff, L (1997)-. University and the Global Knowledge Economy.
A Triple Helix of University- Industry- Government Relations. Pinter
Publishers, London.
Gibbons, M (2000a)-. “Mode 2 society and the
emergence of context- sensitive science”, en: Science and Public Policy, Vol 27, June.
Beech Tree Publishing. (pp 159- 163).
Gibbons, M, Limoges C, H, Nowotny, S, Schartzman, and M, Trow (1994)-. The new production of knowledge. The dynamics of science and research contemporary societies. Sage. London.
Herrera, A. et.al. (1994)-. Las Nuevas Tecnologías y el Futuro de América Latina. Riesgo y Oportunidad, Siglo Veintiuno Editores, S.A., México.
Lage, A (2005)-. Intervención en
el Taller Nacional sobre Gestión del Conocimiento en
Lundvall, B-A (2000a)-. “Understanding the role
of education in the learning economy”, en OECD (ed.), Knowledge management in
the learning society, Paris, OECD.
1 Lundvall, B-A (2000b)-. “Los
Sistemas Nacionales de Innovación: relaciones y aprendizaje”, en: Los Sistemas de Ciencia e Innovación
Tecnológica. Editado por el Ministerio de
Morejón, B (2005) Intervención en
el Taller Nacional sobre Gestión del Conocimiento en
Nowotny, H, Scott, P y Gibbons, M (2001)-. Re- Thinking Science: Knowledge and
The Public in Age of
Uncertainty.
Cambridge: Polity Press.
Núñez, J. (2003)-. Indicadores y Relevancia Social del Conocimiento, Ponencia al Primer taller de Indicadores de Percepción Pública, Cultura Científica y Participación Ciudadana, Salamanca, 27 y 28 de mayo, disponible en www.ricyt.edu.ar
Núñez, J y Castro, F (2005)-.
Universidad, Innovación y Sociedad: Experiencias de
Rodríguez, A (2005) Intervención
en el Taller Nacional sobre Gestión del Conocimiento en
Rodríguez, C (1997)-.
“Universidad de
especial”, en: Revista Cubana de
Educación Superior, Vol. XVII, No 3. Editada por CEPES,
Souza Silva, J., Cheaz, J. y
Calderón, J. (2001)-.”La cuestión institucional: de la vulnerabilidad a la
sostenibilidad institucional en el contexto del cambio de época”. Serie
Innovación para
UN Millennium Project (2005)-. Innovation: Applying knowledge in
development. Task
Force on Science, Technology, and Innovation.
Varsavsky, O (1994)-. Ciencia, política y
cientificismo, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires.
Wagle, U (2002)-. “Volver a pensar la pobreza: definición y mediciones”, Revista Internacional de Ciencias Sociales, marzo, No.171, disponible en www.campus-oei.org/salactsi.
[1] Aquí entendemos por posgrado tanto actividades deformación académica (por ejemplo maestrías y doctorados) como de superación profesional (cursos, entrenamientos, diplomados) que en otros países se denomina formación continua.
[2]
Según el autor, “el principal atributo del modo
emergente es la generación de conocimiento en el contexto de su aplicación e
implicaciones, de lo que resultan sus otras características: esfuerzo
transdisciplinario, inclusión de la participación de la diversidad de actores y
organizaciones del contexto, conocimiento socialmente apropiado en el proceso de
su generación, alto contenido ético derivado de su reflexividad y compromiso
sociales y control social ampliado sobre la calidad del conocimiento generado y
sobre la validez de sus impactos.” (Souza et.al. 2001)
[3] Para profundizar en este www.ie.ufrj.br/redesist