inicio/logo

 

Firme en el libro de visitas.

          Libro de visitas.

Puenting.

Seguridad por encima de todo

El objetivo es pasárselo bien y después poder contarle la experiencia al resto de amigos y a la familia. Por lo tanto, la seguridad es fundamental. Y de hecho, el puenting, al contrario de lo que las malas lenguas dicen por ahí, es totalmente seguro. La sensación de peligro a la que te afrontas una vez subidos en el puente es totalmente falsa.

Desde que se puso de moda, han salido un montón de empresas especializadas, repartidas por toda la Península, que organizan saltos. Recuerda que siempre te debes poner en contacto con ellas. El puenting es seguro si dispones de buen material y sabes utilizarlo. Así que, no te juegues el pellejo. Asegúrate, además, de que los monitores con los que vayas a saltar tienen el permiso y la formación necesarios, que tengan un seguro de Responsabilidad Civil. Y ¡ojo!, aunque se supone que revisan el material a diario, échale un vistazo. Todo lo que vayas a utilizar para saltar tiene que estar en perfectas condiciones. ¡Ah! Y cualquiera puede practicar puenting, no hace falta ninguna condición física especia ni preparación, ni nada de nada.



El puenting, un rito religioso

No, no es que tengas que rezar todo lo que sepas antes de saltar. Es que, según parece, el puenting en sus orígenes era un rito y no un deporte. El puenting, al igual que la música pop, los pantalones de cuero y la moda punkie, es cosa de los ochenta. Al parecer, había un ritual que se practicaba desde hacia más de mil años en la Isla de Pentecostés, en el archipiélago melanesio Vanuatu. Los hombres saltaban con una liana (menos mal que por lo menos hemos ganado en seguridad…) atada en el tobillo desde alturas considerables. Era una especie de rito religioso para agradecer a los dioses una buena cosecha o un "ligue".
Aunque como en tantas otras cosas, hay diferentes opiniones sobre los orígenes de este deporte de locos, sedientos de emociones cardíacas. Hay quienes dicen que fue un grupo de estudiantes ingleses, que saltaban desde los alto de puentes atados con una cuerda o una goma, intentando acercarse lo máximo posible al suelo sin hacerse tortilla. Otros, en cambio, creen que los alpinistas y escaladores son los verdaderos inventores del puenting, ya que lo utilizaban para practicar posibles caídas en la montaña. ¿Os imagináis a Araceli Segarra tirándose de un puente para practicar la subida al K-2?

Arriba

  

Hosted by www.Geocities.ws

1