El Veneno de un corazón dividido
Por
Claudio Freidzon
De "Vida
Cristiana"
En
el antiguo Israel había una práctica muy peculiar establecida en la ley mosaica
que se usaba para determinar la culpabilidad o inocencia de una mujer
sospechosa de ser adúltera. En aquellos tiempos la pena por cometer adulterio
era la muerte. Cuando faltaban pruebas para dictaminar la culpabilidad de una
esposa, el marido la llevaba ante el sacerdote, junto con una ofrenda, llamada
la ofrenda de celos. El sacerdote tomaba del agua santa en un vaso de barro y
la mezclaba con polvo del suelo del tabernáculo. Las aguas santas contaminadas
se transformaban en aguas amargas que acarreaban maldición. La mujer tenía que
tomarse esas aguas y si había cometido adulterio la maldición caería sobre
ella, su vientre se hincharía y sería estéril para siempre. Este era un
espantoso castigo.
A
parte de lo curioso de esta ceremonia, nos ofrece una gran lección. La vasija
de barro representa nuestra vida, y Dios ha destinado que seamos envases que
contienen aguas sagradas. Pero cuando le somos infiel a Dios, el polvo del
pecado nos contamina y dejamos de ser vasijas con aguas santas, para ser
vasijas con aguas amargas que traen maldición. Así como el adulterio consiste
en llevar una relación dual, el adulterio espiritual consiste en decir que
somos hijos de Dios, que lo amamos, y al mismo tiempo vivimos en desobediencia
a Dios. El cristiano dual es el que cree que puede andar por dos caminos a la
vez. Es una vasija con agua santa y polvo, lo que resulta en una vasija de
maldición.
El corazón dividido
Algunos
cristianos disfrutan de la presencia de Dios en las reuniones, palpan Su
gloria, mas su realidad espiritual es otra. Son como la gente de Judea a los
que el profeta Hageo les dijo: "Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: "Meditad bien sobre vuestros caminos.
Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis
satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su
jornal en saco roto." (véase Hg.1:5-6). Estos creyentes disfrutan del
gozo, la santidad, y la confraternización mientras están dentro de la iglesia.
Pero tan pronto llegan a la casa todo cambia. Experimentan soledad, vacío
espiritual y conflictos. Van de un clima de gloria a uno espiritualmente
infructuoso. ¿Quizás será que pierden la unción en el camino? Ciertamente
tenemos que reflexionar al respecto.
El
apóstol Pablo nos advierte: "Sed
sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda
alrededor buscando a quien devorar."(1 P.5:8) Satanás ataca la vida
del creyente para dividir su alma. Mas Santiago nos dice que nos sometamos al
señorío de Cristo, que resistamos al enemigo para así prevenir el que nuestro
espíritu sea dividido. "Someteos,
pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se
acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble
ánimo, purificad vuestros corazones" Sg. 4:7-8. Santiago usó la
palabra dypsikos, la que literalmente significa "dos almas, dos mentes y
dos corazones". El objetivo de Satanás al traer división es destruir
(véase Mt.12:25). El diablo sabe que mientras nuestros corazones estén
divididos, no seremos capaces de amar a Dios con todo nuestro espíritu,
precisamente lo Dios nos requiere.
"Ahora, pues, Israel ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que
temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos y que lo ames, y sirvas
a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los
mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy para que tengas
prosperidad?" (Dt.10:12-13) Las almas divididas
intentan servirle a dos maestros. Jesús nos enseñó que eso es imposible (véase
Mt.6:24). No podemos estar bajo el señorío de Cristo y al mismo tiempo hacer lo
que nos place.
Hace
pocos días recibí la carta de un hombre que me relataba su terrible
experiencia. Este había sido drogadicto y alcohólico, lo que claro está afectó
a su esposa e hijos. Sus vicios e inestable estado emocional le impedían tener
un trabajo fijo, por lo que salía a robar para darle de comer a los suyos. Un
día detuvo a uno de los tantos taxis que recorren la ciudad de Buenos Aires
para asaltarlo. Se subió y a las pocas cuadras extrajo un arma y,
manifestándole que se trataba de un asalto, le ordenó que le entregase todo su
dinero. Para su sorpresa el chofer, que es un miembro de nuestra iglesia, se
dio vuelta y mirándole a los ojos le dijo: "¡Jesús te ama!".
Cuando
el joven escuchó esas palabras, según él mismo me relató, fue como si un rayo
atravesara todo su cuerpo. Resultó que era un cristiano apartado. Hasta se
había involucrado en el espiritismo y en una secta llamada umbanda. Por eso las
palabras de aquel chofer lleno del Espíritu Santo lo conmovieron tanto. Su
primera reacción fue correr, pero el taxista no se lo permitió. Lo tomó de la mano
dijo: "Tienes que escuchar la Palabra de Dios. Estas robando porque
necesitas a Cristo." Hablaron por largo rato, más adelante este joven le
volvió a entregar su corazón a Cristo. Luego de orar juntos, el hermano de
nuestra iglesia lo llevó hasta su casa y se despidió con el compromiso de
pasarlo a buscar el domingo para ir a la iglesia. Así fue como se contactó con
nosotros y nos escribió esta preciosa carta. ¿Sabes desde qué lugar me escribió
estas líneas? Desde la cárcel. Dios le había dado una gran oportunidad, pero no
la aprovechó y terminó peor que antes. Este es un claro ejemplo de las
consecuencias de tener un corazón dividido.
El
cristiano dual no solo es mal visto por la gente, sino también por el Señor.
Dios se disgusta con aquel que tiene este estilo de vida. "Cuarenta años estuve disgustado con la nación y dije: pueblo es
que divaga de corazón y no han conocido mis caminos" (Sl.95.10). Es
muy interesante la palabra divagar. El prefijo di, significa doble. Es decir
divagar es vagar por dos caminos. Dios se disgusta con el que tiene un corazón
dual. Inclusive lo dictamina culpable: "Está
dividido su corazón. Ahora serán hallados culpables"(Os.10.2). El
quiere corazones que le amen con todas las fuerzas y con toda el alma. Está
esperando que nos decidamos: "He
aquí pongo delante de vosotros camino de vida y camino de
muerte"(Je.21.8). Este es el tiempo de elegir el camino a seguir.
La necesidad de decidir
Santiago
instruye diciendo que "el hombre de
doble ánimo es inconstante en todos sus caminos" (Sg.1.8). El problema
de muchos cristianos hoy es el mismo. No es que no adoren a Dios, es que
paralelamente adoran a otros dioses - dinero, trabajo, familia, posición social
-. Estos son dioses más sutiles, porque ninguna de estas cosas son malas en sí
mismas. Pero cuando ocupan el primer lugar en la vida de una persona, cuando
son el factor que trae alegría o tristeza, el elemento que da la paz o la
quita, entonces se han transformado en dioses que ocupan el lugar del verdadero
Dios.
En
el Sermón del Monte, Jesús les dijo que debían definirse, que no podían servir
a Dios y a mamón, el dios de las riquezas. Lo mismo es cierto para cualquier
otra cosa que pongamos en el centro de nuestras vidas. Inclusive si la iglesia
y el ministerio toman el lugar de Dios se pueden convertir en falsos dioses. La
esencia de seguir a Jesucristo es que Él debe ser el primero en nuestras vidas,
en segundo lugar debe estar la familia y en tercero el ministerio y el servicio
cristiano.
Me
impactaron los testimonios de un grupo de jóvenes de la iglesia a quienes en un
tiempo de oración, el Señor tocó profundamente. Ellos sintieron la necesidad de
consagrar por completo su corazón dejando a un lado los pequeños dioses que
empañaban la visión de Dios para sus vidas.
Una hermana dijo: "El Señor me pide que deje mi egocentrismo,
aquellas cosas que para mí son importantes y que me preocupe de aquellas cosas
que para Él son importantes. Aquello que está en Su corazón. No somos nuestros
dueños, somos siervos de Cristo. Estamos en esta tierra para hacer su voluntad,
para obedecerle y servirle." Otra joven testificó: "Cuando oramos,
cuando buscamos a Dios, me di cuenta de que me estaba ocupando de mis asuntos,
de mis propias metas. No me daba cuenta que a mi alrededor había gente que
necesitaba que les predicara el evangelio. La gente que me rodea son
oportunidades que Dios me da y no debo desperdiciarlas."
Estos
son testimonios de corazones purificados. Alineados en la voluntad de Dios. ¿No
querrá Dios hacer lo mismo contigo?
¿Hasta cuando?
En
un momento muy particular en la historia de Israel, el pueblo estaba otra vez
con su corazón dividido. Se levantó una confrontación entre Elías, el Dios de
Israel, Baal y los profetas de Jezebel. Elías los afrontó con una pregunta que
hoy día continúa resonando: "¿Hasta
cuándo claudicaréis entre dos pensamientos?" (I R.18.21). El pueblo
adoraba a Jehová, pero al mismo tiempo a Baal. Esto era abominación para Dios.
Entonces el profeta ungido tenía que sacudirlos con esta pregunta: "¿Hasta
cuando van a continuar ustedes con este doble juego?". A Dios no le gusta
que juguemos con Él, y hoy te pregunta: "¿Hasta cuándo?"
Los
profetas de Baal invocaron a su dios desde la mañana hasta el mediodía. Pero no
respondió. Saltaban alrededor del altar que le habían hecho, pero nada pasaba.
Gritaban y clamaban en voz alta, pero nada. Se cortaban con cuchillos y con
lanzas hasta hacer correr la sangre, pero nada pasaba. Pasó el mediodía, y
ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el
sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase.
Nuestros
diosesitos pueden darnos cierta satisfacción pasajera. Pero en las horas
decisivas, no nos sirven para nada. No nos escucharán ni responderán. Solamente
el único y verdadero Dios puede escuchar nuestro ruego y satisfacer nuestra
vida.
Dice
la Palabra que cuando Elías confrontó al pueblo estos no respondieron. No hay
cosa que Dios deteste más que el silencio de los que no se deciden. Con lenguaje
duro el Señor nos advierte: "Yo
conozco tus obras que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!
Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi
boca," (Ap.3:15,16). Dios prefiere a los fríos antes que a los tibios.
Los fríos tendrán el final que ellos libremente eligieron. Pero los tibios, ¡ay
de ellos!, porque creerán que son de Dios, pero serán vomitados. Los fríos se
pueden arrepentir, los tibios creen que no lo necesitan. Pero este es tiempo de
restauración. Por eso es necesario que tomemos conciencia de la gravedad de
vivir dualmente y que cambiemos. ¿Cómo? Haciendo de nuestro corazón dividido un
solo corazón. Él nos enseña en Su Palabra como hacerlo:
Convertirnos por completo a Él: "Y te convirtieres a Jehová tu Dios, y
obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos,
con todo tu corazón y con toda tu alma" (Dt. 30.2, énfasis añadido).
Muchos experimentan una conversión parcial. Por eso es que nunca terminan de
vivir en victoria. Dios llama a una conversión total.
Amar al Señor con todo nuestro ser: "Ahora, pues, Israel, qué pide Jehová tu Dios de ti, sino
que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos y que lo ames, y
sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma" (Dt.10.12, énfasis añadido). El Señor debe ser nuestro primer y
principal amor. Ningún otro amor puede ocupar el lugar que le corresponde a Él.
Obedecerle con toda nuestra vida: "Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos;
cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma"(Dt. 26.16, énfasis añadido). Dios nos pide que le brindemos un
amor verdadero que se demuestra en nuestra disposición a obedecerle.
Servir al Señor con todo nuestro ser: "Solamente que con
diligencia cuidéis de cumplir el mandamiento y la ley que Moisés siervo de
Jehová os ordenó: que améis a Jehová vuestro Dios y andéis en todos su caminos;
que guardéis sus mandamientos, y le sigáis a Él, y le sirváis de todo vuestro
corazón y de toda vuestra alma" (Js.22.5).
Andar con la verdad. No solo es un momento
de decisión y de conversión, sino que la vida cristiana es un andar en y con la
verdad: "Para que confirme Jehová la
palabra que me habló, diciendo: Si tus hijos guardaren mi camino, andando
delante de mí con verdad, de todo su corazón y de toda su alma, jamás, dice,
faltará a ti varón en el trono de Israel" (I R.2.4 énfasis añadido).
Buscarle cada día con intensidad.
Tener hambre y sed de Dios, ansiando más y más de Él: "Entonces prometieron solemnemente que buscarían a Jehová el Dios
de sus padres, de todo su corazón y de toda su alma" (II Cr.15.12).
Hacer un pacto con Dios de que Él será el único Dios a quien vamos
a amar, obedecer, servir, seguir y buscar: "Y estando el rey en pie en su sitio, hizo delante de Jehová
pacto de caminar en pos de Jehová y de guardar sus mandamientos, sus
testimonios y sus estatutos, con todo su corazón y con toda su alma, poniendo
por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro"(II Cr
34.31). El Alfarero promete terminar con tu dualidad si
auténticamente le buscas. Él nos asegura: "Y les daré un corazón, y un
camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus
hijos después de ellos" (Je.32.39). El resultado de vivir de esta manera a
partir de hoy, servirá para que el Alfarero restaure tu vida y no seas más una
vasija de maldición, ni contengas aguas amargas, sino que seas una vasija
santa.*
Claudio
J. Freidzon es pastor de la Iglesia Rey de Reyes en Buenos Aires, Argentina. Su
nuevo libro es Tesoro en vasos de barro (Caribe/Betania).
¿Tienes alguna opinión de esta página? ¿Te fue de
bendición? Te invito a manifestarlo en nuestro libro de visitas:
ESCRIBIR
en el libro de visitas LEER
el libro de visitas
CRISTIANOS UNIDOS ¿Quiénes
somos? ÍNDICE CONSEJERÍA Para escribir al autor de este tema haz click
en su nombre
*NUEVO* CHAT CRISTIANO EN: http://pub34.ezboard.com/felmundoparacristofrm10
*NUEVO*
--------------------------------------------------------------------------------
Te
invito a que te inscribas en el list de CRISTIANOS UNIDOS para recibir vía
e-mail de dos a tres reflexiones breves por semana., es gratis; ¿Te interesa?
Solo envía un mail en blanco a [email protected] desde donde recibirás en forma automática un mail de confirmación;
mismo que deberás responder [Reply] para que tu mail quede registrado, te
recuerdo que te puedes dar de baja en cualquier momento., o bien Haz clic en SUSCRIBIR
y registra tu mail en la página que se va a abrir.