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Falta poco
para ver una rápida producción de dispositivos para usuario final que
termine por completar este ciclo para dar acceso a la información sin
necesitar cables.
Dentro de los objetivos de todo proveedor de información es que esta sea
oportuna, veraz y económica y sirva para la toma de decisiones que
generen resultados. Por lo menos este era el objetivo de una casa de
software con la que tuve relación estrecha hace ya quince años. Hoy el
objetivo sigue vigente, y con el advenimiento de la Internet, la
reducción de los precios de los equipos de cómputo, y la utilización de
redes de comunicación de amplia cobertura relativa, como las redes
telefónicas para la transmisión de datos, hacen mas alcanzable el
objetivo.
En los años 80, el objetivo principal fue la calidad total, bajo la
concepción de Ishikawa. Obtener los resultados esperados en el primer
paso, reducir los reprocesos, evitar errores en vez de corregirlos, eran
las premisas de esta nueva filosofía o "moda" administrativa. Hizo
carrera la frase que decía "no tenemos tiempo para hacer las cosas bien,
pero si para corregir los errores". Esta época se caracterizó por
utilizar mejor el tiempo para planear y evitar posibles errores. La
utilización de la información para este proceso de Calidad Total se basó
en herramientas muy sencillas, que aunque no sistematizadas, daban
importancia extrema a la oportunidad en la información para tomar
decisiones sobre los correctivos.
En los años 90, el énfasis ha sido en la reestructuración. Bajo el
título de Reingeniería introducido por Hammer y Champy, se han efectuado
cambios por doquier enfocados en la optimización de los recursos, en
romper las reglas, en ir en contra de lo establecido buscando siempre la
mejor atención posible a los clientes, quienes en últimas son los únicos
que pagan por los servicios y productos de las empresas. La Reingeniería
cobró puestos de trabajo, al tiempo que aplanaba las instituciones y las
acomodaba para ser más competitivas.
El uso de la información en esta etapa se basa en integración, compartir
la misma información, establecer herramientas para trabajo en grupo. La
industria tecnológica respondió con los ERP (o Enterprise Resource
Planning), que abarcan funcionalidad operativa para todas las áreas de
las empresas y permiten la construcción, sobre esta base, de sistemas de
información gerenciales.
Para la década que empieza en el 2000, ya se vaticina la necesidad de
responder a muy altas velocidades. Los negocios se harán a "la velocidad
del pensamiento" como titula el último libro de Bill Gates, presidente
de Microsoft. Se aumenta la presión sobre la obtención de información no
estructurada, de no tener que analizar requerimientos y esperar al
"diseño y desarrollo" de una aplicación. Se necesita tener la
información a disposición, en el momento y lugar que se necesite.
Hasta ahora, la Internet ha permitido darle a la información un sentido
de ubicuidad, de estar en todas partes, y el único requerimiento es la
cercanía a una línea telefónica. Ya el problema es la dependencia del
cable. Por esta razón, hay muchas empresas ofreciendo servicios
inalámbricos para conexión de computadores y a su vez, se reducen los
tamaños de los computadores para hacerlos más portátiles. Se empiezan a
ver los brotes de nuevos servicios entregados de manera inalámbrica a
los equipos que prestan esta conexión como beepers o teléfonos
celulares. Inclusive los asistentes digitales personales (PDA) incluyen
funciones de manejo de correo electrónico, al igual que de agenda y de
manejo de proyectos.
La necesidad de los negocios de andar a la velocidad del pensamiento
exige que los sistemas de información estén disponibles en el lugar que
se necesite. Los sistemas inalámbricos jugarán una parte importante en
este trayecto hacia la obtención de información oportuna, veraz, y
económica que permita la toma de decisiones que generen resultados.
Dentro de las grandes empresas comprometidas en esta tarea se encuentran
empresas como 3Com y Nokia. Esta última ha establecido, según su
presidente, como objetivo el dominio de las redes inalámbricas basado en
tecnologías digitales celulares.
La tecnología existe, y la velocidad de desarrollo se mide en que 3Com
tenía la PalmPilot III a finales de 1998 y ya va en la Palm Pilot VII.
En tan solo ocho meses hemos visto cuatro nuevos modelos con
funcionalidad adicional y necesaria. Algo similar al crecimiento de los
visores de Internet de sus versiones 2 a la 3 y luego a la 5, hasta
lograr su estabilización.
Saldrán más dispositivos de uso dedicado, pero conectado a la Internet.
Estos dispositivos estarán en el rango desde sistemas de Web para ver
por televisor (Web TV) hasta sistemas de ubicación geográfica (GPS) en
los vehículos, donde el conductor podrá tener alertas inmediatas de
accidentes en las vías.
Es poco ya lo que se queda solo en la imaginación. Casi cualquier cosa
que se pueda concebir, se puede construir. Las tecnologías existen y es
solo esperar un poco para que en este mercado y sector tan competido, se
empiece a ver una rápida producción de dispositivos para usuario final
que termine por completar este ciclo para dar acceso a la información
sin necesitar cables |